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1989 ALMANAQUE MUNDIAL Gardenias

Víctimas del socialismo en el Perú

El 31 de mayo de 1989, en Perú ocho travestis son asesinadas por integrantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru

El 31 de mayo de 1989, en Tarapoto, departamento peruano de San Martín, ocho travestis fueron asesinadas por integrantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, organización guerrillera de orientación marxista que actuaba en Perú desde comienzos de la década de 1980. El ataque ocurrió dentro de un bar frecuentado por trabajadoras sexuales y personas trans. Días más tarde, el Movimiento difundió comunicados en los que justificó el crimen y calificó a los homosexuales como “lacras sociales utilizadas para corromper a la juventud”. La acción fue conocida la "Noche de las Gardenias".
Tarapoto atravesaba entonces un período marcado por la violencia política y la presencia de grupos armados en distintas regiones peruanas. El Movimiento Revolucionario Tupac, Amaru, socialista, realizaba secuestros, atentados y acciones armadas en zonas urbanas y rurales, mientras el gobierno peruano desplegaba operativos militares y policiales en regiones afectadas por la insurgencia. La ciudad era un punto estratégico por su ubicación en la selva alta y por las rutas vinculadas al comercio y al narcotráfico.
La noche del 31 de mayo, un grupo armado ingresó a un local nocturno donde trabajaban y se reunían personas travestis. Testimonios posteriores señalaron que los atacantes actuaron encapuchados y portaban armas largas. Varias víctimas fueron obligadas a salir del lugar antes de ser ejecutadas en las inmediaciones.
Las víctimas tenían entre 16 y 35 años y en varios casos utilizaban nombres femeninos en la vida cotidiana. Algunas habían migrado desde otras ciudades peruanas hacia Tarapoto buscando trabajo. Organizaciones de derechos humanos y activistas LGBT señalaron años después que muchas de sus identidades no fueron registradas oficialmente debido a documentos masculinos y a la falta de reconocimiento legal de las identidades trans en aquella época.
Pocos días después del ataque comenzaron a circular panfletos atribuidos al movimiento socialista que asolaba el Perú. En esos textos el grupo afirmaba que combatía “vicios sociales” y sostenía que homosexuales, delincuentes y consumidores de drogas formaban parte de prácticas consideradas “degenerativas”. Los documentos fueron difundidos en barrios de Tarapoto y otras localidades de la región amazónica.
Durante los años ochenta y noventa distintos grupos armados latinoamericanos mantuvieron posiciones hostiles hacia homosexuales y personas trans. En Perú, tanto el movimiento Tupac Amaru como otros sectores insurgentes fueron acusados de persecuciones, amenazas y ejecuciones contra personas consideradas ajenas a modelos revolucionarios o morales impulsados por las organizaciones armadas.
Las investigaciones judiciales sobre la masacre avanzaron lentamente y durante años no hubo condenas vinculadas específicamente al caso. Informes posteriores de organismos de derechos humanos incorporaron el episodio dentro de los crímenes cometidos durante el conflicto armado interno peruano. La Comisión de la Verdad y Reconciliación del Perú también registró ataques contra homosexuales en distintas regiones del país.
El asesinato de las ocho travestis permaneció durante mucho tiempo fuera de la agenda pública peruana. Recién décadas después grupos de homosexuales, investigadores y periodistas comenzaron a reconstruir los nombres de las víctimas y las circunstancias del crimen. En Tarapoto y Lima se realizaron actos recordatorios y actividades vinculadas a la memoria histórica del conflicto armado.
Diversos estudios sobre violencia política en Perú señalaron que los travestis y homosexuales quedaron expuestas tanto a la represión estatal como a la persecución de organizaciones insurgentes. En varias ciudades amazónicas se denunciaron amenazas contra trabajadoras sexuales, artistas nocturnas y personas consideradas “indeseables” por actores armados.
La masacre de Tarapoto quedó registrada como uno de los ataques más graves contra travestis ocurridos durante el conflicto interno peruano. El episodio fue retomado en investigaciones académicas, informes de derechos humanos y producciones documentales que abordaron la violencia política y la persecución de identidades sexuales disidentes en América Latina durante el siglo XX.
Ramírez de Velasco®

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