![]() |
| AdelaVignais |
El 10 de junio de 1943 nace Adela Vignais en Gualeguaychú, bailarina folklórica figura inseparable de Carlos Saavedra
El 10 de junio de 1943 nació Adela Vignais en Gualeguaychú, Entre Ríos. Fue una bailarina folklórica que terminó convirtiéndose en una figura inseparable de la danza santiagueña junto a Carlos Saavedra. Había llegado desde el litoral hasta Buenos Aires siendo muy joven y allí aprendió danzas tradicionales con el maestro santiagueño Mario García. En la peña La Querencia conoció a quien sería compañero artístico y sentimental durante décadas. Integró el conjunto Los Indianos junto a Juan, Coki y Pajarín Saavedra, recorrió escenarios argentinos y extranjeros y participó de giras que difundieron el folklore nacional en distintos continentes.Murió el 19 de junio del 2023, pocos días antes de cumplir 80 años. Había permanecido internada en Santiago del Estero tras complicaciones de salud derivadas de una larga enfermedad respiratoria. Hasta poco antes seguía bailando y enseñando danzas folklóricas junto a Miguel Serrano.Nació en una ciudad atravesada por carnavales, comparsas y música popular. Gualeguaychú mantenía una intensa vida cultural: convivían tradiciones criollas y expresiones urbanas. Desde chica mostró interés por el baile y las expresiones artísticas. En aquellos años muchas academias folklóricas comenzaban a expandirse por el país impulsadas por el auge de la música nativa en radios, festivales y teatros.
A fines de la década de 1950 se trasladó a Buenos Aires. La capital reunía por entonces a músicos, bailarines y cantores provenientes de las provincias. En 1959 comenzó estudios de danza junto al santiagueño Mario García, reconocido maestro dedicado a la enseñanza de chacareras, zambas y malambos. Aquellas clases funcionaban también como punto de encuentro para jóvenes artistas llegados de todas partes.
Frecuentaba peñas folklóricas en las que guitarras, bombos y parejas de baile se mezclaban hasta la madrugada. Una de las más conocidas era La Querencia, espacio muy concurrido por músicos santiagueños establecidos en Buenos Aires. Allí conoció a Carlos Saavedra, integrante de una familia profundamente ligada a la danza tradicional. La relación artística nació rápidamente y poco después también comenzó la historia sentimental entre ambos.
Con Carlos Saavedra formó una pareja de baile reconocida por la precisión coreográfica y el estilo sobrio. Mientras otras duplas privilegiaban el espectáculo vistoso, ellos trabajaban especialmente las formas tradicionales de las danzas norteñas. Compartían escenarios, ensayos, viajes y presentaciones constantes en peñas, teatros y festivales folklóricos que crecían en popularidad durante los años sesenta.
Más tarde pasaron a integrar Los Indianos, conjunto folklórico en el que también participaban Juan, Coki y Pajarín Saavedra. El grupo combinaba música y danza en un formato escénico muy difundido en aquella época. Recorrieron las provincias actuando en festivales populares, celebraciones criollas y ciclos culturales organizados en clubes, teatros y auditorios públicos.
Durante aquellos años el folklore argentino atravesaba un momento de enorme expansión. Las delegaciones artísticas comenzaron a viajar con frecuencia al exterior representando costumbres y músicas regionales. Adela participó entonces de giras internacionales junto a Los Indianos y otras compañías vinculadas a la danza tradicional argentina. Presentaron espectáculos en América, Europa y otros escenarios internacionales.
Los viajes implicaban largas temporadas lejos del país, funciones continuas y adaptación a públicos muy distintos. En muchos teatros extranjeros las chacareras, gatos y zambas eran vistos como expresiones completamente desconocidas. En las presentaciones había vestuarios típicos, bombos y coreografías basadas en danzas criollas argentinas. Varias funciones se realizaban en fiestas internacionales dedicados a músicas y bailes tradicionales.
Mantuvo siempre un vínculo fuerte con Santiago a través de la familia Saavedra y del ambiente folklórico santiagueño radicado en Buenos Aires. Las peñas funcionaban como verdaderas embajadas culturales provinciales en las que circulaban músicos, poetas, bailarines y compositores. En ese mundo compartió escenarios con numerosos artistas populares vinculados al auge folklórico de mediados del siglo XX.
Su nombre quedó asociado durante décadas a la danza tradicional argentina y especialmente a la trayectoria compartida con Carlos Saavedra. La pareja continuó participando en espectáculos, encuentros culturales y actividades relacionadas con la enseñanza folklórica.
Ramírez de Velasco®


Comentarios
Publicar un comentario