Ir al contenido principal

ISRAEL La primera víctima

Imagen tomada del vídeo

Aquí, un cruel vídeo de Hamás ejecutando gazatíes que se quieren ir a Egipto, Ernesto Tenembaum cuenta la historia del conflicto y una bomba a metros delas casas


Más que las noticias gruesas, las que recogen los grandes diarios de todo el mundo que enviaron sus corresponsales al frente, desde Ramírez de Velasco se quiere mostrar la realidad de lo que viven los israelíes día a día, desde que comenzó la última agresión terrorista de Hamás. Para ser ecuánimes, habría que ver también cómo se vive la guerra desde el otro lado.
Si usted conociera o tuviera contactos en la Franja de Gaza, que quiera enviar informes en español, avíseles que les daremos la misma cabida. La única condición es que sean fuentes civiles y que vivan en Gaza, o al menos en Cisjordania o, de última, en El Líbano, Yemen, Jordania o Siria.
1 Dicen que la primera víctima de las guerras es la verdad, por eso, hay informaciones que llegan desde el teatro bélico de Israel y Gaza, que deben ser tomadas con pinzas, sobre todo en tiempos de internet y filmaciones en la punta de los dedos, cuando el vídeo de un lugar bien puede ser atribuido a otros o trucos fotográficos que harían dudar al más experto. El vídeo que sigue llegó a esta la oficina de Redacción de Ramírez de Velasco, con la leyenda: “Hamas con los palestinos que querían ir a Egipto”. De todas maneras, puede decirse que no es una creación de la Inteligencia Artificial y que es muy probable que sean milicias del Hamás, ejecutando a civiles que se quieren marchar. Si no es impresionable mírelo, aunque sea unos segundos.
2 El periodista Marcelo Tenembaum explica, en un vídeo de Youtube, no solamente su posición con respecto al conflicto de Israel con Hamás y el pueblo árabe en general, sino también la historia de ese pequeño país. Son solamente 18 minutos de su día, mucho menos de lo que le lleva mirar una de esas series pedorras de Netflix. Entre otras cosas, Tenembaum, judío él, por supuesto, cuenta las luces y sombras de un conflicto que en estos momentos se convirtió en una guerra que podría llevar largos dos o tres meses hasta su conclusión. Si usted tiene otra versión, nos la envía.
3 La verdad, volviendo al primer punto es que, así como nadie es completamente pecador o totalmente santo, los países también tienen sus luces, sus oscuridades, sus momentos gloriosos y esos instantes en que todo un pueblo —o la mayoría de su gente— se hace el tonto, mira para otro lado y permite que se cometan los peores crímenes, sólo para evitar futuros males mayores. ¿Le suena conocido? Bueno, eso.
4 Imagine que está en el balcón de su casa, oyendo las sirenas porque se aproxima un misil de Gaza. Pero no está en un pueblito perdido en la frontera sino en el centro de Tel—Aviv, la capital administrativa de Israel y, a menos de un kilómetro cae la bomba. Impresionante, ¿no?, bueno, el próximo vídeo lo muestra clarito.
©Ramírez de Velasco

Comentarios

  1. En la complicada explicación se entiende el conflicto claro que la fecha del comienzo la elige quien relata cómo quién 'es más victima. El análisis no toca a Cisjordania Cisjordania Ahora aplaudo la aclaración que "la verdad es la primera baja en una guerra".

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

FÁBULA Don León y el señor Corzuela (con vídeo de Jorge Llugdar)

Corzuela (captura de vídeo) Pasaron de ser íntimos amigos a enemigos, sólo porque el más poderoso se enojó en una fiesta: desde entonces uno es almuerzo del otro Aunque usté no crea, amigo, hubo un tiempo en que el león y la corzuela eran amigos. Se visitaban, mandaban a los hijos al mismo colegio, iban al mismo club, las mujeres salían de compras juntas e iban al mismo peluquero. Y sí, era raro, ¿no?, porque ya en ese tiempo se sabía que no había mejor almuerzo para un león que una buena corzuela. Pero, mire lo que son las cosas, en esa época era como que él no se daba cuenta de que ella podía ser comida para él y sus hijos. La corzuela entonces no era un animalito delicado como ahora, no andaba de salto en salto ni era movediza y rápida. Nada que ver: era un animal confianzudo, amistoso, sociable. Se daba con todos, conversaba con los demás padres en las reuniones de la escuela, iba a misa y se sentaba adelante, muy compuesta, con sus hijos y con el señor corzuela. Y nunca se aprovec...

IDENTIDAD Vestirse de cura no es detalle

El perdido hábito que hacía al monje El hábito no es moda ni capricho sino signo de obediencia y humildad que recuerda a quién sirve el consagrado y a quién representa Suele transitar por las calles de Santiago del Estero un sacerdote franciscano (al menos eso es lo que dice que es), a veces vestido con camiseta de un club de fútbol, el Barcelona, San Lorenzo, lo mismo es. Dicen que la sotana es una formalidad inútil, que no es necesario porque, total, Dios vé el interior de cada uno y no se fija en cómo va vestido. Otros sostienen que es una moda antigua, y se deben abandonar esas cuestiones mínimas. Estas opiniones podrían resumirse en una palabra argentina, puesta de moda hace unos años en la televisión: “Segual”. Va un recordatorio, para ese cura y el resto de los religiosos, de lo que creen quienes son católicos, así por lo menos evitan andar vestidos como hippies o hinchas del Barcelona. Para empezar, la sotana y el hábito recuerdan que el sacerdote o monje ha renunciado al mundo...

ANTICIPO El que vuelve cantando

Quetuví Juan Quetuví no anuncia visitas sino memorias, encarna la nostalgia santiagueña y el eco de los que se fueron, pero regresan en sueños Soy quetupí en Tucumán, me dicen quetuví en Santiago, y tengo otros cien nombres en todo el mundo americano que habito. En todas partes circula el mismo dicho: mi canto anuncia visitas. Para todos soy el mensajero que va informando que llegarán de improviso, parientes, quizás no muy queridos, las siempre inesperadas o inoportunas visitas. Pero no es cierto; mis ojos, mi cuerpo, mi corazón, son parte de un heraldo que trae recuerdos de los que no están, se han ido hace mucho, están quizás al otro lado del mundo y no tienen ni remotas esperanzas de volver algún día. El primo que vive en otro país, el hermano que se fue hace mucho, la chica que nunca regresó, de repente, sienten aromas perdidos, ven un color parecido o confunden el rostro de un desconocido con el de alguien del pago y retornan, a veces por unos larguísimos segundos, a la casa aquel...

SANTIAGO Un corazón hecho de cosas simples

El trencito Guara-Guara Repaso de lo que sostiene la vida cuando el ruido del mundo se apaga y solo queda la memoria de lo amado Me gustan las mujeres que hablan poco y miran lejos; las gambetas de Maradona; la nostalgia de los domingos a la tarde; el mercado Armonía los repletos sábados a la mañana; las madrugadas en el campo; la música de Atahualpa; el barrio Jorge Ñúbery; el río si viene crecido; el olor a tierra mojada cuando la lluvia es una esperanza de enero; los caballos criollos; las motos importadas y bien grandes; la poesía de Hamlet Lima Quintana; la dulce y patalca algarroba; la Cumparsita; la fiesta de San Gil; un recuerdo de Urundel y la imposible y redonda levedad de tus besos. También me encantan los besos de mis hijos; el ruido que hacen los autos con el pavimento mojado; el canto del quetuví a la mañana; el mate en bombilla sin azúcar; las cartas en sobre que traía el cartero, hasta que un día nunca más volvieron; pasear en bicicleta por los barrios del sur de la ciu...

FURIA Marcianos del micrófono y la banca

Comedor del Hotel de Inmigrantes, Buenos Aires, 1910 Creen saber lo que piensa el pueblo sólo porque lo nombran una y otra vez desde su atril, lejos del barro en que vive el resto Desde las olímpicas alturas de un micrófono hablan de “la gente”, como si fueran seres superiores, extraterrestres tal vez, reyes o princesas de sangre azul. Cualquier cosa que les pregunten, salen con que “la gente de aquí”, “la gente de allá”, “la gente esto”, “la gente estotro”. ¿Quiénes se creen para arrogarse la calidad de intérpretes de “la gente”? Periodistas y políticos, unos y otros, al parecer suponen que tienen una condición distinta, un estado tan sumo que, uf, quién osará tocarles el culo con una caña tacuara, si ni siquiera les alcanza. Usted, que está leyendo esto, es “la gente”. Su vecino es “la gente”. La señora de la otra cuadra es “la gente”. Y así podría nombrarse a todos y cada uno de los que forman parte de esa casta inferior a ellos, supuestamente abyecta y vil, hasta dar la vuelta al m...