Ir al contenido principal

1925 ALMANAQUE MUNDIAL Somoza

Anastasio Somoza Debayle

El 5 de diciembre de 1925 nació Anastasio Somoza Debayle, presidente de Nicaragua entre 1967 y 1979

El 5 de diciembre de 1925 nació Anastasio Somoza Debayle en León, Nicaragua. Fue presidente y dictador del país entre 1967 y 1979, encabezando la última etapa de la dinastía familiar que gobernó Nicaragua durante más de cuatro décadas. Hijo del fundador del régimen, se formó en Estados Unidos y consolidó un poder basado en el control militar, político y económico, hasta ser derrocado por la Revolución Sandinista. Murió en el exilio en 1980.
Hijo de Anastasio Somoza García y de Salvadora Debayle, perteneció a una de las familias más influyentes de Nicaragua. La figura paterna marcó su destino político, pues instauró una dictadura tras asesinar al líder rebelde Augusto César Sandino en 1934. Desde joven, Somoza Debayle fue preparado para continuar el dominio del clan sobre el país, en una estructura de poder que combinaba al ejército con una extensa red de negocios familiares.
Cursó la educación secundaria en Estados Unidos y luego ingresó a la Academia Militar de West Point, de la que egresó en 1946. Su paso por esa institución fortaleció su imagen de militar profesional y lo vinculó estrechamente con las fuerzas armadas norteamericanas, que durante la Guerra Fría respaldaron a regímenes anticomunistas en América Hispana. A su regreso, fue incorporado a la Guardia Nacional, el cuerpo armado fundado y controlado por su padre.
La muerte de Anastasio Somoza García en 1956 a manos del poeta Rigoberto López Pérez no alteró el dominio familiar. Su hermano Luis asumió la presidencia hasta 1963, manteniendo el control de la Guardia Nacional bajo la dirección de Anastasio. En esos años, el poder militar fue el principal sostén del régimen, mientras se reforzaban los vínculos económicos con Estados Unidos.
Anastasio Somoza Debayle alcanzó la presidencia en 1967, tras unas elecciones cuestionadas. Su gobierno se caracterizó por el fortalecimiento del aparato represivo y por la concentración de la riqueza en el círculo familiar. Su mandato coincidió con una etapa de prosperidad aparente, sostenida por la ayuda exterior y la inversión privada, aunque gran parte de los beneficios quedaban en manos del clan Somoza y sus aliados.
Durante su administración, la Guardia Nacional se convirtió en una fuerza omnipresente, con funciones policiales, políticas y empresariales. Los medios de comunicación, los bancos, las industrias y hasta los servicios públicos pasaron progresivamente al control directo o indirecto de la familia. Las denuncias internacionales por violaciones a los derechos humanos comenzaron a multiplicarse, especialmente hacia la década de 1970.
El terremoto que devastó Managua el 23 de diciembre de 1972 marcó un punto de inflexión. El manejo de la ayuda internacional por el régimen generó acusaciones de corrupción generalizada. Somoza fue reelegido en 1974 mediante un proceso electoral sin competencia real. En esos años surgió con fuerza el Frente Sandinista de Liberación Nacional, heredero simbólico de la lucha de Sandino.
A partir de 1978, la violencia política se intensificó. El asesinato del periodista Pedro Joaquín Chamorro, director de La Prensa, desató una insurrección popular. Los combates se extendieron por todo el país y la represión alcanzó niveles sin precedentes. Estados Unidos retiró su apoyo ante la magnitud del conflicto, y en julio de 1979 Somoza abandonó el país rumbo a Miami.
Exiliado primero en Estados Unidos y luego en Paraguay, mantuvo contactos con grupos opositores al nuevo gobierno sandinista y con empresarios exiliados. Su caída puso fin a una dinastía que había controlado Nicaragua desde 1936, alternando cargos públicos y mando militar dentro de la misma familia. En Asunción continuó participando en reuniones con exmilitares y políticos hispanoamericanos.
El 17 de septiembre de 1980, fue muerto en una emboscada organizada por militantes argentinos vinculados al socialismo. Tenía 54 años. Su muerte cerró el ciclo de una de las dictaduras familiares más prolongadas de América Latina. Sus restos fueron sepultados en el cementerio de Montelíbano, en la capital paraguaya.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Creo que Irurzum fué uno de los que participó en el asesinato de Somoza!!!

    ResponderEliminar
  2. Al terrible régimen de Tacho Somoza le siguió el régimen Sandinista, igual de autoritario pero 10 veces más empobrecedor. Fué la época de la "piñata", significando el romper las estructuras y repartirse todo lo que había adentro hasta acabarlo. Nicaragua se quedó sin industrias, sin producción, y sin recursos y el péndulo se fue de un extremo al otro. También se quedó sin una visión de estado y sin un plan de progreso, pues al morir Carlos Fonseca quien fue el auténtico visionario de los ideales de Sandino, el "Frente" quedó en manos de Daniel y Humberto Ortega, quienes fueron fácilmente encantados por el socialismo soviético y convirtieron a Nicaragua en una célula comunista.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

1998 AGENDA PROVINCIAL Tragedia

El Tabycast El 10 de abril de 1998, se desata una tragedia en un departamento del TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató a la niña, se tiró por el balcón y murió El 10 de abril de 1998, se desató una tragedia en un departamento del edificio TabyCast cuando un joven llegó a dejar a su hija, baleó a la madre, mató de dos disparos la niña y se tiró por el balcón, muriendo casi al instante. A las 8 y 10 de la noche, Diego José Zaín, que tenía 24 años, llegó al departamento en que la joven, Ana Lugones Castiglione, de 19 años, vivía con la hija de ambos, Dolores de 4, y su abuela Carmen Garay. Estaban separados, su abuela no estaba en Santiago y una amiga que debía visitarla a esa hora, se había demorado. La niña había nacido el 8 de marzo de 1995 y el padre la llevó de vuelta al departamento del cuarto piso del TabyCast, frente a la plaza Libertad. Cuando Zaín tocó el portero eléctrico, la joven sintió miedo, porque él ya la había amenazado y en ese moment...

NARRACIÓN De pedo me salvé de ser linchado

Ilustración Lo que sigue ocurrió en la vida real; sirva como tardía confesión de un acto del que todavía me avergüenzo Lo que voy a referir aquí es cierto, así que no lo tome como un cuento sino como una narración. Es el asunto del pedo que adjudiqué a otra persona. Si una historia debe tener un justificativo, vaya desde ya esta advertencia: no lo hay. Fue pura maldad. Valga esta introducción por si a usted no le gustan este tipo de chismes; la cosa es maloliente. Va la narración. En un tiempo de mi vida cometí actos de periodismo explícito en el Nuevo Diario de Santiago del Estero. Después de las elecciones del año 95, ganadas por Carlos Arturo Juárez, me pusieron de corresponsal en La Banda. Iba a la mañana, tomaba notas de su actividad comercial, política, social y económica; al mediodía volvía a las oficinas de la Redacción, escribía las noticias y las ponía en las páginas asignadas. El drama era que a veces me daban dos páginas limpias, sin avisos, y no había tantas noticias como ...

OFICIO El oído del profesional

Cuti Carabajal No es virtuosismo aislado sino leer el ambiente ajustar repertorios y conducir veladas con sensibilidad entrenada Hay algo del profesionalismo que resulta muy notable, sobre todo entre los músicos: un cambio casi imperceptible de actitud, o de relación con el instrumento, según se hallen ante una audiencia multitudinaria, en un pequeño recinto público o entre amigos. No se trata de tocar siempre igual ni de mantener un empaque invariable, sino de introducir —a veces grandes, otras sutiles— modificaciones, porque saben que deben intentar que su auditorio pase un buen momento, sin traicionar su esencia. El profesionalismo, en este caso, no pasa por cobrar o no cobrar por cantar o tocar, sino por algo más profundo. A principios de la década del 70 vino a Santiago Eduardo Falú y, como tenía amigos, después del recital que ofreció en el teatro 25 de Mayo fue a la casa de uno de ellos. Contaba uno de los que estuvo presente que, en esa ocasión, no interpretó en la guitarra pie...

BUROCRACIA Firme aquí, aquí y aquí

Empleadas de la farmacia Detalles que llaman la atención en las farmacias al comprar un remedio: una molestia y una curiosidad final ¿A usted no le llama la atención que cada vez que va a la farmacia a comprar un remedio con la receta de una obra social le hagan firmar, aclarar la firma, poner el número de documento, en ocasiones dos o tres veces? Digo, porque a algún lado deben ir a parar esos papeles; en alguna parte estarán archivados, puede pensar alguien. Un cálculo somero llevaría a que la operación se repite al menos cien mil veces por día en todas las farmacias argentinas. Eso da como resultado más de 36 millones de firmas puestas en recetarios durante todo el año. La pregunta que se hacen muchos compradores de remedios es quién mira esas firmas, es decir, quién se fija si son verdaderas o fraguadas, quién descifra los nombres de los compradores. No diga que nadie, porque si le hacen firmar algo, se supone que luego controlarán. De otro modo, la firma —en este caso— sería un re...

FOLKLORE 1985 Alfredo Ábalos, bailarín

Alfredo Ábalos Tomado de Facebook hace justo un año, el 13 de enero del 2025, rescatado aquí para que no se pierda Por José Luis Torres Alfredo estaba en Rosario, parando unos días en casa. Era el verano de 1985 y lo invité al Puka Ruiz y a Oveja Montoya a comer un asado esa noche. Luego de comer aparecieron las guitarras y los cantores, estábamos en el patio disfrutando de las canciones y Alfredo le dice a Oveja “quiero que cantes algo tuyo”. Oveja eligió un gato compuesto en 1980 y comenzó a cantarlo, era el Nacunaná. Se sorprendió Alfredo, le encantó y se lo hizo repetir dos veces más “¡Qué hermoso Oveja!, te lo voy a grabar” Sonreía Oveja agradecido y Alfredo le dijo “¡No te enojes Oveja, quiero que lo cantes una vez más porque este gato merece ser bailado!”. El patio quedaba algo chico para bailar, así que corrimos la mesa y las sillas del living y ahí nos trasladamos. Pidió una compañera de baile y se dispuso a bailar Chary Ruiz, la esposa del Puka. Comenzó el gato y entonces apa...