Ir al contenido principal

1912 ALMANAQUE MUNDIAL Atraque

Salón de primera clase del Titanic

El 17 de abril de 1912, el Titanic debe atracar en Nueva York tras su viaje inaugural desde Southampton

El 17 de abril de 1912, el Titanic debía atracar en el muelle 59 de la White Star Line en Nueva York tras su viaje inaugural desde Southampton. Era un transatlántico de 269 metros de eslora, 46.329 toneladas de registro bruto y 2.223 personas a bordo entre pasajeros y tripulación. Zarpó el 10 de abril, hizo escalas en Cherburgo y Queenstown, y se hundió en la madrugada del 15 de abril tras chocar con un iceberg en el Atlántico Norte, dejando solo 705 sobrevivientes rescatados por el Carpathia que arribaron a la misma ciudad dos días después de la fecha prevista.
El buque, el mayor y más lujoso de su época, medía 882,5 pies de longitud total, 92,5 pies de manga y 175 pies desde la quilla hasta la punta de las chimeneas, con capacidad para 3.327 personas aunque en ese viaje llevaba 1.317 pasajeros distribuidos en primera, segunda y tercera clase más 885 tripulantes.
Construido en los astilleros Harland and Wolff de Belfast, Irlanda del Norte, entre 1909 y 1912, formaba parte de la clase Olympic junto a su hermano mayor Olympic y el futuro Britannic, con un diseño que incluía dieciséis compartimentos estancos y se publicitaba como prácticamente insumergible.
Zarpó de Southampton el 10 de abril de 1912 a las 12 y cuarto del mediodía con destino a Nueva York vía Cherburgo, Francia, donde embarcó más pasajeros esa misma tarde, y Queenstown, Irlanda, el 11 de abril a las 11 media de la mañana, desde donde inició la travesía atlántica con 2.223 almas a bordo.
Durante los días siguientes avanzó a velocidades promedio de 21 a 22 nudos, registrando 546 millas en una jornada, y recibió múltiples advertencias de icebergs por radio de otros buques, aunque mantuvo el rumbo y la velocidad en aguas frías del Atlántico Norte.
La noche del 14 de abril, a las 23:40, hora del barco, el vigía Frederick Fleet avistó el iceberg a menos de 500 metros de proa; el oficial de guardia ordenó toda a babor y máquina atrás, pero el impacto se produjo en el costado de estribor, abriendo una brecha en seis compartimentos. El hundimiento ocurrió a las 2:20 de la madrugada del 15 de abril, a unas 715 millas al sureste de Halifax y 1.250 millas de Nueva York, en coordenadas aproximadas 41°46'N 50°14'W, con la proa y la popa separadas por unos 600 metros en el fondo marino.
El Carpathia de la Cunard Line, a unas 58 millas de distancia, respondió a la llamada de socorro CQD y SOS enviada por los operadores Jack Phillips y Harold Bride, arribando a las 4 de la mañana y rescatando a 705 personas de los botes salvavidas durante cuatro horas y media.
El 17 de abril, en lugar del Titanic, el puerto de Nueva York esperaba la llegada de un gigante que nunca arribó; el Carpathia, con los sobrevivientes a bordo, navegaba aún hacia la ciudad escoltado por el crucero USS Chester en medio de niebla y tormentas.
El buque Carpathia atracó finalmente el 18 de abril por la noche en el muelle 54 de la Cunard, descargando primero los trece botes salvavidas recuperados del Titanic en el muelle 59 de la White Star antes de desembarcar a los sobrevivientes, mientras miles de personas se congregaban en los muelles ante la noticia del desastre.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

OBSECUENCIA Con la renuncia firmada

"El viejo caudillo", acuarela de Raúl Cisterna Aliados fervorosos abandonaron el juarismo dejando expuestas miserias, temores, acomodos y silencios incómodos Un caso muy recordado por los viejos santiagueños es el de los diputados provinciales que asumían, pero ya habían renunciado sin fecha. Si no fuera porque escándalos parecidos de sumisión se sucedían a diario en los gobiernos de Carlos Arturo Juárez, sus actores clasificarían cómodos al mundial de la alcahuetería política. Hay que aclarar para los extraños, que los de Juárez fueron gobiernos muy populares en Santiago de Estero. Venía de ser gobernador tres veces, la primera en 1949 con Perón apoyándolo, la segunda fue en 1973, enfrentado con Perón, cuyo candidato terminó compitiendo sin las siglas del Partido Justicialista, retenidas por Juárez. Y la tercera en 1983, con Perón muerto. Repetía los atributos de los viejos caudillos de entonces, a saber: culto a la personalidad, persecución a la oposición, idolatría popular...

MODA El “okey” conquistó el almacén

"Break", acuarela de Raúl Cisterna No entienden un pomo de inglés, pero lo usan para sentirse modernos, exitosos o más cerca de Miami, lo que suceda primero Haceme un back up de tu smartphone, después hacemos un break y a la hora del brunch comemos una barbecue. ¿Okey? Es casi seguro que usted debe haber oído una conversación por el estilo. Y se sintió más perdido que cebolla en ensalada de fruta. Cada vez que le ponen un nuevo jefe en la oficina, sabe que vendrá con media docena de esas palabras. Y usted hará así con la cabeza, como si entendiera. La verdad es que, de todo lo que dijo, captó la mitad. Quizás no importe mucho, porque el otro tampoco sabe muy bien qué dijo: repite como disco rayado lo que oyó de los que supuestamente estaban en la pomada. Mandame el feedback por mail así hacemos un update del workflow antes del meeting con el team, porque el manager quiere chequear el performance y definir el planning del briefing. Ya van a saltar los sabelotodos de siempre a ...

TERMINAL Tac, tac, tac

"Misterio", óleo de Raúl Cisterna Historia de un aparecido en la Terminal de La Banda que nadie volvió a ver: todo un misterio che A eso las tres de la mañana apareció un caballo en la terminal de ómnibus de La Banda. Nadie supo de dónde había salido. No tenía marca, ni apero, ni un lazo colgando. Era oscuro y grandote. Se quedó quieto en la plataforma cuatro, bajo el tubo fluorescente que chispeaba una luz mortecina. El primero en verlo fue el Turco Farías. Tomaba mate cocido en la misma jarra enlozada de hacía veinte años, cuando comenzó a laburar de sereno, y distinguió la sombra inmóvil. Pensó que estaba soñando. Después creyó que era un perro. Pero no, era un caballo. —¿De dónde has salido, hermano? —le preguntó el Turco. El caballo no le contestó. La terminal estaba vacía. El Chevalier de Buenos Aires recién llegaría a las cinco y media. Afuera, la ciudad dormía, de San Ramón a la Curva de Trujillo. El Turco buscó un balde y le puso agua. El animal la tomó despacio. A ...

PUEBLO La feria del santón

"Romería" acuarela de Raúl Cisterna Cuadreras, taba, baños improvisados y devoción errante transformaban un caserío en una celebración desbordada Tenía fama de santón antiguo. Una vez al año se despertaba de un letargo de meditación y éxtasis, para pronunciar palabras que quedarían en la memoria de la gente hasta el año siguiente. De lugares lejanos iban paisanos a oír algo que suponían mágico, curativo, prodigioso. Creían que tenía inscrita la sabiduría de los años y la enjundia sencilla del hombre de campo. “Una vez que lo oyes, no vuelves a ser el mismo”, era la frase a flor de labios, cuando alguien preguntaba qué esperaban que dijera. Si usté consultaba qué había sucedido el año pasado o el anterior o hace una década, todos llevaban en la memoria algo distinto, como “habló del amor entre los hombres de todas las razas” o “se acordó del respeto debido a los abuelos”. En los alrededores se formaba una romería enorme, como la recordación del día de un santo pagano, de los t...

1981 AGENDA TUCUMANA La Tarde

Enrique García Hámilton El 3 de junio de 1981 aparece el vespertino La Tarde, editado por La Gaceta y dirigido por Enrique Ramón García Hámilton El 3 de junio de 1981 apareció por primera vez en Tucumán el diario vespertino La Tarde, editado por la empresa La Gaceta y dirigido por el periodista Enrique Ramón García Hámilton. Nacido como complemento informativo del matutino La Gaceta, el nuevo periódico buscó cubrir las noticias producidas durante la jornada y ofrecer una edición vespertina en una provincia en que la tradición de diarios de la tarde había perdido fuerza. Su lanzamiento coincidió con un proceso de modernización tecnológica de la empresa periodística tucumana. Fue impulsado por la familia García Hámilton, propietaria de La Gaceta, fundada en 1912 por Alberto García Hámilton. La empresa editora atravesaba una etapa de reequipamiento técnico por la incorporación de sistemas informáticos, componedoras y fotocomponedoras electrónicas. En ese contexto apareció el vespertino, p...