"Tango", de Raúl Cisterna Descifraba un vocablo sin advertir que la historia más importante ocurría cada noche, a pocos metros de él Ese verano me avisó que quería ir a clases de tango, me pidió que la acompañara. Fui dos o tres veces y me aburrí. Nunca le agarré la mano a un ritmo, bailar no es lo mío, pensé. Le pedí que fuera sola, total había muchos hombres para practicar, y algunos eran muy buenos haciendo cortes y quebradas. De todas maneras, pensé que debía estudiar algo sobre este ritmo rioplatense, sobre todo para tener tema de conversación. Me di con que el etimólogo cubano Esteban Pichardo registró el término "tango" en 1837. Al parecer su origen es africano, de alguna de las tantas lenguas que hablaban los esclavos llegados a estos pagos. Pero aquella palabra todavía estaba lejos de designar el género musical que hoy conocemos. Para José Gobello, el nombre provenía del verbo portugués tanger ("tocar un instrumento"). En el Nuevo diccionario lunf...
Cuaderno de notas de Santiago del Estero