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1848 ALMANAQUE MUNDIAL Feministas

La reunión (versión libre)

El 19 de julio de 1848 se inaugura en Seneca Falls, Nueva York, la primera convención por los derechos de la mujer en el mundo

El 19 de julio de 1848 se inauguró en Seneca Falls, Nueva York, la primera convención por los derechos de la mujer en el mundo, organizada por Elizabeth Cady Stanton, Lucretia Mott y otras activistas abolicionistas. En el acto se leyó la Declaración de Sentimientos que exigía igualdad social, civil y religiosa, incluido el sufragio femenino, y reunió a unas 300 personas durante dos días en la Wesleyan Chapel, sentando las bases del movimiento sufragista estadounidense.
La idea había surgido ocho años antes en la Convención Mundial contra la Esclavitud de Londres, donde Stanton y Mott fueron excluidas por su sexo y decidieron convocar un encuentro propio al regresar a Estados Unidos. Jane Hunt, Mary Ann M'Clintock y Martha Coffin Wright completaron el grupo organizador que redactó la convocatoria publicada en el Seneca County Courier.
El primer día, 19 de julio, estuvo reservado exclusivamente a mujeres, aunque unos 40 hombres se presentaron y finalmente se les permitió asistir en silencio. Stanton abrió la sesión y leyó la Declaración de Sentimientos, un documento modelado directamente sobre la Declaración de Independencia de 1776 que comenzaba afirmando que “todos los hombres y mujeres son creados iguales”.
La Declaración enumeraba dieciséis agravios contra las mujeres, entre ellos la negación del derecho al voto, la falta de propiedad en el matrimonio, la discriminación educativa y laboral, la obediencia marital impuesta por ley y la exclusión de cargos públicos o eclesiásticos. Lucretia Mott pronunció las palabras inaugurales y Mary Ann M'Clintock actuó como secretaria.
Al día siguiente, 20 de julio, se permitió la participación plena de hombres y se debatieron once resoluciones que reclamaban reformas en educación, empleo, matrimonio y moral. La novena resolución, que exigía el sufragio femenino, generó intensa controversia y solo se aprobó tras apasionados discursos de Stanton y del abolicionista Frederick Douglass, el único afroamericano presente.
Un total de 68 mujeres y 32 hombres firmaron la Declaración de Sentimientos, alcanzando exactamente cien firmas de las aproximadamente trescientas personas asistentes. Entre las firmantes destacaron Stanton, Mott, Harriet Cady Eaton, Margaret Pryor, Eunice Newton Foote y Martha Wright. Muchos signatarios retiraron luego sus nombres ante las burlas de la prensa.
La convención se desarrolló en un ambiente caluroso de verano, con sesiones diurnas y veladas a la luz de velas en la capilla metodista wesleyana. Los debates fueron vivos y abarcaron desde el derecho a la propiedad hasta la igualdad en la esfera religiosa y familiar.
La prensa nacional reaccionó con una mezcla de ridículo y alarma, pero la cobertura ayudó a difundir las ideas por todo el país. Douglass publicó un editorial favorable en su periódico The North Star y describió el acontecimiento como el inicio de un gran movimiento por los derechos civiles, sociales, políticos y religiosos de las mujeres.
Los organizadores continuaron su activismo: Stanton se convirtió en la principal teórica del sufragio, Mott en oradora incansable y ambas impulsaron convenciones posteriores, como la de Rochester semanas después.
El acto marcó el lanzamiento formal del movimiento organizado por los derechos de la mujer en Estados Unidos. Aquella jornada reunió a pioneras que, provenientes mayoritariamente del movimiento abolicionista y de círculos cuáqueros, transformaron la indignación personal en acción colectiva y dieron voz pública a demandas que tardarían setenta y dos años en materializarse con la Enmienda 19 de la Constitución de los Estados Unidos.
Ramírez de Velasco®

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