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1981 AGENDA TUCUMANA La Tarde

Enrique García Hámilton

El 3 de junio de 1981 aparece el vespertino La Tarde, editado por La Gaceta y dirigido por Enrique Ramón García Hámilton

El 3 de junio de 1981 apareció por primera vez en Tucumán el diario vespertino La Tarde, editado por la empresa La Gaceta y dirigido por el periodista Enrique Ramón García Hámilton. Nacido como complemento informativo del matutino La Gaceta, el nuevo periódico buscó cubrir las noticias producidas durante la jornada y ofrecer una edición vespertina en una provincia en que la tradición de diarios de la tarde había perdido fuerza. Su lanzamiento coincidió con un proceso de modernización tecnológica de la empresa periodística tucumana.
Fue impulsado por la familia García Hámilton, propietaria de La Gaceta, fundada en 1912 por Alberto García Hámilton. La empresa editora atravesaba una etapa de reequipamiento técnico por la incorporación de sistemas informáticos, componedoras y fotocomponedoras electrónicas. En ese contexto apareció el vespertino, pensado para aprovechar la infraestructura gráfica instalada en la planta periodística de calle Mendoza, en pleno centro de la capital.
Quedó bajo la dirección de Enrique García Hámilton, conocido como “Harry”, nieto del fundador del diario y periodista formado en la propia redacción de La Gaceta. Había comenzado como reportero y ocupó distintos cargos hasta llegar a puestos directivos. Además de conducir el nuevo medio, supervisó la reorganización tecnológica de la empresa y el proceso de modernización editorial desarrollado durante la década de 1980.
Salía a circulación por la tarde, con noticias políticas, deportivas y policiales ocurridas después del cierre de los diarios matutinos. Esa diferencia horaria le permitía publicar resultados de partidos, novedades judiciales, información parlamentaria y hechos policiales recientes que no alcanzaban a ingresar en las primeras ediciones del día. En Tucumán era distribuido por canillitas en el microcentro, terminales de ómnibus y barrios periféricos.
Funcionaba en la misma sede de La Gaceta, utilizando parte de sus talleres gráficos y de su estructura periodística. Compartía redactores, fotógrafos y servicios informativos, aunque mantenía identidad propia y diagramación diferenciada. Sus páginas combinaban política provincial, noticias nacionales, deportes, policiales, espectáculos y cables internacionales provenientes de agencias periodísticas.
A comienzos de los años ochenta la empresa incorporó una computadora central y terminales electrónicas para la composición de textos, un cambio importante respecto de los antiguos sistemas de impresión en plomo. Las nuevas fotocomponedoras permitían acelerar la producción de páginas y mejorar la calidad tipográfica. Esa modernización coincidió con la salida de La Tarde y transformó el trabajo cotidiano de periodistas, diagramadores y operarios gráficos.
Circuló en un período complejo de la historia argentina, todavía bajo la última dictadura militar y pocos años antes del retorno democrático de 1983. Las redacciones periodísticas del país convivían con censura, controles y fuertes restricciones informativas. En Tucumán, además, seguían recientes las consecuencias del Operativo Independencia y la crisis económica derivada del cierre de ingenios azucareros durante décadas anteriores.
Mantuvo presencia en los quioscos tucumanos durante una década. Sus ejemplares eran identificables por titulares grandes y un formato pensado para lectura rápida de la tarde. En varias coberturas deportivas ganó notoriedad por publicar resultados y fotografías pocas horas después de los acontecimientos, especialmente en partidos de San Martín y Atlético Tucumán.
Enrique García Hámilton continuó ligado al proyecto hasta 1996. Paralelamente ocupó cargos directivos en La Gaceta y participó en entidades periodísticas nacionales, como la Agrupación de Diarios del Interior y la agencia Diarios y Noticias. Bajo su conducción, la empresa avanzó posteriormente en la incorporación del color y en nuevos rediseños editoriales.
Terminó convirtiéndose en uno de los últimos intentos sostenidos de periodismo vespertino en Tucumán.
Ramírez de Velasco®

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