![]() |
| El odio a los cristianos es norma del islam |
El 18 de julio de 2014, el Estado Islámico de Irak da un ultimátum a los cristianos para convertirse, emigrar o morir
El 18 de julio de 2014, en Mosul, Irak, el Estado Islámico emitió un ultimátum a la comunidad cristiana local para que aceptara el estatus de *dhimmi mediante el pago de la jizya, se convirtiera al islam o emigrara de inmediato, bajo amenaza de ejecución. Esta acción provocó un éxodo masivo que vació la ciudad de cristianos por primera vez en casi dos milenios y marcó el fin de la presencia continua desde los primeros siglos del cristianismo.Los yihadistas del denominado Califato Islámico, que controlaban Mosul desde junio de aquel año tras su avance relámpago en el norte de Irak, distribuyeron la notificación desde los altavoces de las mezquitas y mediante cartas entregadas a las familias. El documento citaba el contrato histórico de dhimma y ofrecía tres opciones explícitas: islam, pago de impuesto de protección o la espada.El plazo vencía al mediodía del sábado 19 de julio. Miles de cristianos asirios, caldeos y siríacos cargaron lo poco que pudieron en automóviles y ómnibus, abandonando hogares, negocios e iglesias ancestrales. Muchos marcaron las propiedades con la letra N de “nazareno” antes de huir hacia la región kurda o la llanura de Nínive.
Antes del ultimátum quedaban entre 3.000 y 5.000 cristianos en Mosul, cifra ya muy reducida respecto a los más de 50.000 que habitaban la ciudad antes del 2003 y alrededor de 100.000 de décadas anteriores. La comunidad había resistido invasiones, imperios y conflictos previos, pero el avance del Estado Islámico resultó definitivo.
El patriarca caldeo Louis Raphael Sako declaró que, por primera vez en la historia de Irak, Mosul quedaba vacía de cristianos. Familias enteras partieron sin documentos ni pertenencias de valor, que fueron confiscadas sistemáticamente por los militantes. Los edificios religiosos sufrieron saqueos y profanaciones inmediatas.
Iglesias históricas como la de la Inmaculada Concepción y conventos antiguos fueron ocupados o destruidos en los meses siguientes. El ultimátum se enmarcó en la campaña más amplia del grupo contra minorías religiosas, que incluyó también a yazidíes, shabaks y turcomanos chiitas.
Abu Bakr al-Baghdadi, líder del Estado Islámico, respaldó personalmente la medida como parte de la instauración de la sharia estricta en los territorios controlados. El gobernador designado en Mosul, Salman al-Farisi, supervisó la aplicación y exigió el pago de hasta 470 dólares por familia para quienes pretendieran quedarse como dhimmis.
La huida se produjo en pleno verano, con temperaturas extremas y con pasos de control yihadistas que registraban y despojaban a los desplazados. Muchos encontraron refugio temporal en pueblos cristianos de la llanura de Nínive como Qaraqosh, Bartella y Alqosh, aunque estos también caerían semanas después.
La diáspora se extendió hacia Erbil, Dohuk, Jordania, Líbano y países europeos. Organizaciones humanitarias registraron más de 120.000 desplazados cristianos solo en los primeros días de agosto de 2014 en todo el norte iraquí. El acontecimiento aceleró la emigración definitiva de una de las comunidades más antiguas del mundo.
La jornada fue el punto de quiebre para la pluralidad religiosa en Mosul, ciudad construida sobre las ruinas de la antigua Nínive, en la que cristianos y musulmanes habían convivido durante siglos hasta la irrupción del extremismo salafista que transformó radicalmente la demografía regional.
*Dhimmi es un término histórico del derecho islámico que designa a los no musulmanes que viven bajo la protección de un Estado gobernado por musulmanes, principalmente cristianos, judíos y zoroastrianos (considerados “Gente del Libro” o Ahl al-Kitab).
Ramírez de Velasco®


Comentarios
Publicar un comentario