Ir al contenido principal

1924 CALENDARIO NACIONAL Massuh

Víctor Massuh

El 25 de febrero de 1924 nace Víctor Massuh, profesor, ensayista, filósofo y diplomático de amplia trayectoria intelectual


El 25 de febrero de 1924 nació Víctor Massuh en San Miguel de Tucumán. Fue profesor, ensayista, filósofo y diplomático. Su trayectoria intelectual se desarrolló a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, con intervenciones en el ámbito universitario, cultural y diplomático, y con una obra centrada en el pensamiento contemporáneo y la identidad latinoamericana.
Hijo de una familia de origen sirio-libanés radicada en el norte, cursó sus estudios iniciales en Tucumán y luego se trasladó a Buenos Aires para completar su formación superior. Se graduó en Filosofía y muy pronto se integró a la docencia universitaria, actividad que marcaría el núcleo de su vida profesional. También realizó estudios en Europa, entrando en contacto directo con corrientes existencialistas y personalistas.
Durante las décadas de 1950 y 1960 se consolidó como profesor en la Universidad de Buenos Aires y en otras instituciones académicas del país. Su enseñanza abordaba autores como Kierkegaard, Heidegger y Ortega y Gasset, y buscaba vincular las tradiciones europeas con los dilemas culturales de América Latina. En paralelo, comenzó a publicar ensayos que analizaban la modernidad, la secularización y el papel del intelectual en la sociedad.
La inestabilidad política argentina atravesó su carrera. En distintos períodos fue desplazado de sus cargos universitarios y luego reincorporado, en un contexto de intervenciones y reformas en la educación superior. A pesar de esas oscilaciones, mantuvo una producción constante de libros y artículos en revistas culturales, reflexionando sobre la crisis de sentido en las sociedades contemporáneas.
En los años setenta y ochenta amplió su actividad al campo diplomático y cultural. Fue designado embajador argentino ante la Unesco, con sede en París, cargo desde el cual participó en debates vinculados a políticas educativas y preservación del patrimonio cultural. Esa experiencia reforzó su mirada internacional y su interés por el diálogo intercultural.
Su obra ensayística incluyó títulos dedicados al pensamiento cristiano, al nihilismo y a la condición del hombre moderno. En sus textos examinó la tensión entre tradición y cambio, así como los desafíos éticos planteados por el avance tecnológico y la globalización. El estilo combinaba erudición filosófica con referencias a la realidad argentina y latinoamericana.
Además de su labor académica y diplomática, intervino en debates públicos a través de conferencias y colaboraciones periodísticas. Participó en espacios culturales que reunían a intelectuales de diversas corrientes ideológicas, en un período en que la discusión sobre democracia, autoritarismo y reconstrucción institucional ocupaba un lugar central en la vida argentina.
A lo largo de su trayectoria recibió distinciones por su aporte a la cultura y la educación. Integró academias y consejos asesores vinculados al pensamiento filosófico y a la promoción de estudios humanísticos. Su figura quedó asociada a una generación de ensayistas que intentó interpretar el siglo XX desde una perspectiva argentina abierta al mundo.
Murió en el 2008 en Buenos Aires. Había publicado más de una decena de libros y dictado cursos durante más de cuatro décadas, con especial dedicación a la filosofía contemporánea y a la reflexión sobre la identidad cultural en el ámbito universitario argentino.

Cuestión personal
Cuando el gobierno militar se estaba por marchar de la Argentina, Massuh se puso de moda entre los seguidores del que a la postre sería el presidente Raúl Alfonsín. Hubo una especie de “boom” de sus libros y los radicales leían sus entrevistas con vehemencia. Al percatarme de que era una moda pasajera, inducida por un partido político, me abstuve prolijamente de leerlo. La costumbre me quedó así que esta efeméride la redacté en base a dichos, datos y opiniones de otros. Mil disculpas. Pero seguiré sin leerlo.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

OPINIÓN Woody Allen y los antisionistas

Woody Allen Una columna del genial cineasta norteamericano, que toma el futuro con humor (negro), aunque hable del presente Por Woody Allen Replicado en comunidades plus "Saben, siempre pensé que la mayor ventaja de Nueva York era que uno podía ser neurótico y nadie lo notaba. En otras ciudades te mandan al médico si hablas contigo mismo. En Manhattan te ofrecen una columna en una revista por ello. Ayer salí a comprar salmón. Por cierto, es la única tradición judía estable que ha sobrevivido a Babilonia, Roma y a mis relaciones con mujeres. Caminaba por Brooklyn pensando en la muerte. No porque sea filósofo. Sino porque ya tengo más de noventa, aunque originalmente había planeado llegar como mucho hasta los setenta. Y de repente —una multitud frente a una sinagoga. Al principio pensé que allí actuaba un famoso psicoanalista. En Nueva York la gente hace cola durante horas para escuchar por qué su madre tiene la culpa de todo. Aunque los judíos eso ya lo saben sin necesidad de confe...

LATITAS Alguien viene

Mi casa, acuarela de Raúl Cisterna La polvareda en el camino alteraba la rutina de una familia, en medio del monte, acostumbrada a recibir gente Cosas buenas traían las visitas, decían. Mi padre se alegraba cuando en el fondo del camino se levantaba la polvareda. “Alguien viene”, anunciaba y mi madre corría a arreglar la casa. Los cazadores llegaban con carne de animales mestizos, gorras chillonas, botas de caña alta y conservadoras de las que sacaban cerveza en latitas que los chicos juntábamos porque eran bonitas. Los llevábamos a entrenarse con las perdices que luego buscarían los perros para traer en la boca. Mi padre no les envidiaba la mala puntería. A veces apagaban tres balazos en una sola perdiz, que se mandaba a mudar volando y se perdía en la orilla del monte, gringos inútiles. En ocasiones quedaban hasta la noche para cazar vizcachas. Metían ruido por los alrededores, gritaban como en la cancha, andaban haciendo bombo en los guardabarros de las camionetas y volvían a la mad...

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

RADIONOVELA Entre dos corazones

"Teatro en el pago", acuarela de Raúl Cisterna Se narra lo que sucedió cuando se hizo una representación en el pago y cómo reaccionó la gente a la maldad de don Augusto El argumento es simple. Laura es una humilde maestra, hija ilegítima de don Augusto, un rico estanciero. Y no va y se enamora de Ricardo, su heredero. Don Augusto es su propio padre: es alguien cruel que mató a su madre cuando era jovencita, robó tierras, abusó de peones y mandó matar a quien se interpusiera. Y trama eliminar a Laura para no perder su fortuna, porque supone que ella sabe quién asesinó a su madre. Sus crímenes salen a la luz en un juicio dramático y Augusto es condenado a la horca. En el último capítulo de la radionovela sube al patíbulo maldiciendo a todos mientras Laura y Ricardo encuentran la redención. Nunca una audición había prendido tan fuerte en el pago como la de "Entre dos corazones", con los afamados Andrés de Santacruz como don Augusto, Pedrito Ibáñez como Ricardo, Rosita ...

APUESTA El hombre que creyó entender Israel

Gráfico de Comunidades Plus Años de estudio, prisión y observación llevaron a Sinwar a una conclusión equivocada sobre su enemigo La soberbia suele ser el talón de Aquiles de los grandes estrategas, y la historia es un cementerio de planes perfectos que chocaron de frente contra la realidad. El destino de Yahya Sinwar y los acontecimientos que transformaron el tablero de Oriente Medio a partir de la fatídica jornada del 7 de octubre son el retrato de una colosal apuesta basada en el error de cálculo. Detrás de aquella ofensiva minuciosa no hubo solo astucia militar, sino también una profunda ceguera estratégica nacida, paradójicamente, de un exceso de confianza. Existe un detalle revelador para entender la psicología del líder de Hamás: Sinwar era un profundo conocedor de su enemigo. Durante las más de dos décadas que pasó en prisiones israelíes, aprendió a hablar el hebreo con fluidez, tradujo biografías de directores del Shin Bet y consumió diariamente la prensa local. Estudió las di...