Ir al contenido principal

1965 AGENDA PROVINCIAL Inti

El equipo campeón

El 27 de febrero de 1965, Tomás de Rocamora Concepción del Uruguay, se consagra Campeón Argentino de Clubes Campeones tras vencer al Inti Club de Santiago

El 27 de febrero de 1965, el club Tomás de Rocamora Concepción del Uruguay, se consagró Campeón Argentino de Clubes Campeones. Fue tras vencer al Inti Club de Santiago del Estero, por 74 a 68.
Es una de las recordaciones más caras de la histórica ciudad argentina, que todos los años recuerda este importante acontecimiento de su historia reciente y de la del club Tomás de Rocamora.
El partido se jugó en la cancha abierta de bulevar Yrigoyen, en la que también se habían formado varias generaciones de jugadores.
Acompañado de un público que colmó las tribunas, el Tomás de Rocamora llegó a la final luego de haber superado sucesivamente a Juventud de Catamarca, San Martín de Mendoza y Horizonte, de la provincia de Santa Fe.
“Para el nítido perfil deportivo de la ciudad, el básquetbol es una actividad relevante”, dijo hace un año el sitio oficial de la ciudad entrerriana, a la vez que agregó que “para muchos memoriosos, aquel torneo del ´65 no solamente significó el mayor logro en la historia de la disciplina obtenido por un club local, sino su definitiva proyección al ámbito nacional”.
El equipo estaba dirigido por Julio César Paccagnella, una personalidad del deporte uruguayense, a cargo del cuerpo técnico y dirigente íntegro. El actual nombre del estadio “rojo” honra su memoria.
Mario Alberto González, “Tucumano”, uno de los más grandes jugadores que ha dado el básquetbol de la provincia de Entre Ríos, lideró dentro del campo al gran conjunto que integró junto a Raúl Miguel Rivero, Alberto Podestá, Pedro Claa, Enrique Luis Palladino, Jorge Ignacio Broggi, Luis Delorenzi, Alejandro Barreto, Luis Richard, Oscar Ramón Dutra, Juan Aguilar y Julio Courvoisier.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Eso que llamamos alma (con vídeo)

Nelly Omar, canta "Desde el alma" Cómo se usa una palabra de la que se ignora casi todo, desde su significado hasta lo que implica reconocer su existencia Los argentinos solemos usar con frecuencia algunas palabras sin saber con exactitud qué significan o ignorando que, para explicarlas, hubo sabios que se quemaron las pestañas, soldados que cruzaron espadas, naciones que negaron su existencia e ideologías que renegaron de ellas. Ahí está el alma, que para los latinos era ánima y para los cristianos es soplo, viento. Como quien refresca la memoria, van algunas expresiones comunes que la mentan en la Argentina, y posiblemente en otros países también. Las decimos con tanta naturalidad que jamás nos preguntamos qué queremos decir cuando las pronunciamos. El alma aparece primero en el dolor. Se me sale el alma, tengo el alma en pedazos, el alma en un hilo, me partís el alma, me arrancó el alma, se me vino el alma al suelo, tengo el alma hecha mierda, el alma hecha bolsa, el alma ...

BARRIOS Los chipacos nacen en bicicletas

"Chipaco", de Raúl Cisterna Un secreto mal guardado de los santiagueños: historia, etimología y misterios del pan con chicharrón Uno de los secretos peor guardados de estos pagos es que los mejores chipacos son los que se compran en la calle, a los vendedores de las esquinas. El verdadero no se hace en una panadería elegante. Sale de una bicicleta y llega en una canasta cubierta con un repasador. El maestro Domingo Bravo, en su Diccionario Quichua Santiagueño, dice que "chipa" es "hato de algo apretado, entrelazado, enredado". Es el "cabello amazacotado por falta de peine y de higiene". Y del chipaco, al que llama "chipacu", sostiene que es un "pan de cemita y chicharrón". La etimología popular prefiere una explicación menos académica: CHI charrón + PA n + CO cido. Hecho casi siempre en horno de barro, llega desde el fondo de los barrios, como una bendición, hasta la mismísima plaza Libertad. La gracia está en que no lo trabaj...

1859 ALMANAQUE MUNDIAL Reconocimiento

Juan Bautista Alberdi El 9 de julio de 1859 España reconoce la independencia de la Confederación Argentina como nación libre y soberana El 9 de julio de 1859 en Madrid, España firmó un Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad con la Confederación Argentina que reconoció formalmente su independencia como nación libre y soberana, cuarenta y tres años después de la declaración del Congreso de Tucumán. Aquella jornada cerró un largo período de gestiones diplomáticas iniciadas tras la Revolución de Mayo de 1810 y la guerra de independencia. El plenipotenciario argentino Juan Bautista Alberdi y el representante español Calderón Collantes rubricaron el documento de once artículos que normalizaba las relaciones entre ambos países. La Confederación Argentina, presidida por Justo José de Urquiza, buscaba desde años atrás establecer vínculos oficiales con la antigua metrópoli. Alberdi, destacado intelectual y autor del libro las Bases, que para algunos fue la inspiración de la Constitución libera...

PODER Don José se va a la Pesi

"Mitre y Roca", de Raúl Cisterna La corporación más poderosa del planeta entra en estado de alerta por los gustos de un cliente sudamericano A veces los poderosos nos hacen creer que les hablamos de igual a igual. Como don José, que avisa: “A los de la Coca les tengo dicho que vengan más temprano, siempre llegan tarde, si no estoy cortando la mortadela, ando pesando yerba suelta”. Y uno se lo imagina a don Cocacola, en Alabama pongalé, preocupado por las interrupciones a un cliente de un país de Sudamérica, ¿cómo era que se llamaba?, ¿Argentina? Mire si por una demora pierden semejante cliente. Otra: Uno va a comprar un paquete de bizcochitos de grasa para el mate y siente que don José conversa con un amigo: “Le he hecho un pedido grande a la Coca, a ver si me cumple”. Ahí está otro ejecutivo, de Illinois, toma el teléfono y llama al Jefe de Producción Regional del Cono Sur para advertirle: “Ojito, no vaya a ser cosa que le falle al ñato de Santiago del Estero, porque va a te...

CIRCUSTANCIAS Ah, las efusiones del amor

"Beso" de Raúl Cisterna Menos el hombre, todos los animales respetan un lugar, un momento y alguna circunstancia para dar rienda suelta al deseo Lo bueno de las efusiones del amor entre la gente es que, justamente, se pueden dar en todo tiempo, en todo lugar, bajo cualquier circunstancia. El hombre y la mujer no aguardan que se dé el momento, que todo esté preparado o que ocurra esto o aquello para hacerlo. Las ballenas francas australes empiezan a llegar a la Península Valdés en mayo y se entregan a sus juegos amorosos hasta septiembre y octubre. Las hembras aprovechan para parir sus crías, porque la gestación les lleva un año. Las vacas, según dicen en el campo, se empiezan a alegrar unos veinte días después de tener terneros y los toros aprovechan para tener su momento, digamos. Y así casi todos los animales. Menos el hombre. Será una deformación de la mente o una bendición de Dios, pero a nosotros nos gusta hacerlo de enero a enero, o veinticuatro por siete, como les gust...