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El 28 de marzo de 1980, el Banco Central de la República Argentina dispone la liquidación del Banco de Intercambio Regional
El 28 de marzo de 1980, el Banco Central de la República Argentina dispuso la liquidación del Banco de Intercambio Regional, una de las entidades financieras más importantes del país en ese momento, junto con otros bancos privados que atravesaban graves dificultades en medio de la crisis del sistema financiero durante la última dictadura militar.La medida fue adoptada por el Banco Central dentro del régimen económico impulsado por el ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz, cuyas políticas de liberalización financiera habían transformado el sistema bancario argentino desde 1976.El Banco de Intercambio Regional había sido fundado en 1970 por el empresario José Ber Gelbard, figura influyente del empresariado nacional que también se desempeñó como ministro de Economía durante el tercer gobierno de Juan Domingo Perón. La entidad se expandió rápidamente durante la década de 1970 y llegó a integrar uno de los conglomerados financieros más activos del país.
Durante los años previos a su liquidación, el Banco de Intercambio había desarrollado una red de sucursales y participaciones en distintas empresas financieras y comerciales. Su crecimiento estuvo vinculado con operaciones de crédito, financiamiento de inversiones y vínculos con diversos grupos empresarios de la Argentina.
La reforma financiera puesta en marcha por la dictadura en 1977 modificó profundamente el funcionamiento del sistema bancario. La nueva legislación liberalizó las tasas de interés, permitió una mayor expansión del crédito y estimuló la proliferación de entidades financieras privadas en todo el país.
Ese proceso generó un fuerte crecimiento del sector durante algunos años, pero también aumentó la exposición de bancos y financieras a operaciones especulativas y a riesgos derivados de la volatilidad económica. A fines de la década de 1970 comenzaron a manifestarse problemas de solvencia en varias instituciones.
Por ese motivo, el Banco Central intervino diversas entidades que enfrentaban crisis de liquidez o incumplimientos regulatorios. El 28 de marzo de 1980 se resolvió la liquidación del Banco de Intercambio Regional junto con otras instituciones financieras que también se encontraban en una situación crítica.
La decisión formó parte de una serie de medidas adoptadas para intentar estabilizar el sistema financiero. La crisis bancaria se profundizaría en los años siguientes, especialmente tras la ruptura del esquema cambiario conocido como “tablita”, que había sostenido la política económica del gobierno militar.
La liquidación impactó en el sector financiero y empresarial argentino, debido a la magnitud de sus operaciones y a los vínculos que mantenía con diferentes compañías y grupos económicos del país.
El cierre de la entidad se inscribió en una etapa de fuertes tensiones financieras que afectaron a bancos, financieras y empresas durante los últimos años del régimen encabezado por el presidente de facto Jorge Rafael Videla.
Ramírez de Velasco®


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