Ir al contenido principal

SOLTERA Los pajaritos de Contaduría

"Oficina", acuarela de Raúl Cisterna

Cada mañana atraviesa la oficina sin saber que alguien se derrite en silencio al verlo pasar

Ella hace volar sus pajaritos cuando él llega, pero nunca se lo va a decir. Todas saben que el jefe las prefiere rubias, jóvenes, pulposas, divertidas. Así y todo, se levanta dos horas antes de salir de la casa y se pone de punta en blanco. Desayuna, se baña, se pinta, se viste, se mira en el espejo, se cambia la blusa, se vuelve a mirar, se vuelve a cambiar la blusa y sale corriendo a tomar el ómnibus para ir a la oficina. Cada mañana él pasea entre los escritorios derrochando simpatía, a todas piropea: las viejas lo tratan como hijo, las jóvenes le hacen chanzas, le aconsejan, se ríen de sus tribulaciones de pertinaz y codiciado soltero.
Ella, tímida, lo adora en silencio, lo mira disimuladamente. No es rubia, joven, pulposa. Tampoco es divertida, aunque sus sobrinos digan que sí.
Mira de reojo para todos lados, si nadie presta atención, lo observa, a través del vidrio de la oficina, ocupado con las planillas de la computadora, conversando con la gente que va a verlo. Las otras mujeres de la oficina, muchas casadas, le preguntan a ella si tiene “algo” por ahí.
—Debes ser muy picarona —le dicen con una sonrisa en los labios.
Acostumbrada a ser la solterona de la oficina siempre responde lo mismo, que algunos se la dan de galanes y le tiran maíces, pero ninguno vale la pena. Todos quieren lo mismo, dice. Ella es una mujer seria, no está para eso. Aunque, si el jefe le propusiera un efímero encuentro de media hora y después si te he visto no me acuerdo, agarraría viaje.
Él se hace el de no darse cuenta de que cada vez que llega, empiezan a volar colibríes, churris, gorriones, colorinches catitas australianas, y los quetuvís pegan el grito “¡quetuví!, ¡qué querí!, ¡quetuví!, ¡qué querí!”. Ella no lo va a demostrar jamás, morirá con su amor en silencio, sin que se le escape una palabra ni se le desarregle la sonrisa cuando debe hablarle, preguntarle por una planilla mal hecha, hacerle ver que los de “Contaduría” mandaron de vuelta el expediente, pedirle que firme los informes para elevarlos a “Control de valores”.
Cree que nadie lo sabe, pero bastaría para derretirla, volverla un flan con dulce de leche. Dulce temblor entre sus brazos, diría el bolero.
Pero siempre la observo desde detrás de mis anteojos. Nadie sabe de dónde me nace tanto rencor contra él. Son las injusticias de la vida, ¿ha visto? Sin saberlo, él le roba el corazón a ella, ella me lo roba a mí y yo debo soportar una soledad de perro cuando vuelvo a casa. Cualquier día de estos debería conseguir uno, me digo, no importa que sea de esos feos de la calle, para que mueva la cola cuando vuelva. Para tener alguien me ladre.
Juan Manuel Aragón
A 29 de mayo del 2026, en la San Juan y Moreno. Viendo la tarde caer.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS Eso que llamamos alma (con vídeo)

Nelly Omar, canta "Desde el alma" Cómo se usa una palabra de la que se ignora casi todo, desde su significado hasta lo que implica reconocer su existencia Los argentinos solemos usar con frecuencia algunas palabras sin saber con exactitud qué significan o ignorando que, para explicarlas, hubo sabios que se quemaron las pestañas, soldados que cruzaron espadas, naciones que negaron su existencia e ideologías que renegaron de ellas. Ahí está el alma, que para los latinos era ánima y para los cristianos es soplo, viento. Como quien refresca la memoria, van algunas expresiones comunes que la mentan en la Argentina, y posiblemente en otros países también. Las decimos con tanta naturalidad que jamás nos preguntamos qué queremos decir cuando las pronunciamos. El alma aparece primero en el dolor. Se me sale el alma, tengo el alma en pedazos, el alma en un hilo, me partís el alma, me arrancó el alma, se me vino el alma al suelo, tengo el alma hecha mierda, el alma hecha bolsa, el alma ...

BARRIOS Los chipacos nacen en bicicletas

"Chipaco", de Raúl Cisterna Un secreto mal guardado de los santiagueños: historia, etimología y misterios del pan con chicharrón Uno de los secretos peor guardados de estos pagos es que los mejores chipacos son los que se compran en la calle, a los vendedores de las esquinas. El verdadero no se hace en una panadería elegante. Sale de una bicicleta y llega en una canasta cubierta con un repasador. El maestro Domingo Bravo, en su Diccionario Quichua Santiagueño, dice que "chipa" es "hato de algo apretado, entrelazado, enredado". Es el "cabello amazacotado por falta de peine y de higiene". Y del chipaco, al que llama "chipacu", sostiene que es un "pan de cemita y chicharrón". La etimología popular prefiere una explicación menos académica: CHI charrón + PA n + CO cido. Hecho casi siempre en horno de barro, llega desde el fondo de los barrios, como una bendición, hasta la mismísima plaza Libertad. La gracia está en que no lo trabaj...

1859 ALMANAQUE MUNDIAL Reconocimiento

Juan Bautista Alberdi El 9 de julio de 1859 España reconoce la independencia de la Confederación Argentina como nación libre y soberana El 9 de julio de 1859 en Madrid, España firmó un Tratado de Reconocimiento, Paz y Amistad con la Confederación Argentina que reconoció formalmente su independencia como nación libre y soberana, cuarenta y tres años después de la declaración del Congreso de Tucumán. Aquella jornada cerró un largo período de gestiones diplomáticas iniciadas tras la Revolución de Mayo de 1810 y la guerra de independencia. El plenipotenciario argentino Juan Bautista Alberdi y el representante español Calderón Collantes rubricaron el documento de once artículos que normalizaba las relaciones entre ambos países. La Confederación Argentina, presidida por Justo José de Urquiza, buscaba desde años atrás establecer vínculos oficiales con la antigua metrópoli. Alberdi, destacado intelectual y autor del libro las Bases, que para algunos fue la inspiración de la Constitución libera...

CIRCUSTANCIAS Ah, las efusiones del amor

"Beso" de Raúl Cisterna Menos el hombre, todos los animales respetan un lugar, un momento y alguna circunstancia para dar rienda suelta al deseo Lo bueno de las efusiones del amor entre la gente es que, justamente, se pueden dar en todo tiempo, en todo lugar, bajo cualquier circunstancia. El hombre y la mujer no aguardan que se dé el momento, que todo esté preparado o que ocurra esto o aquello para hacerlo. Las ballenas francas australes empiezan a llegar a la Península Valdés en mayo y se entregan a sus juegos amorosos hasta septiembre y octubre. Las hembras aprovechan para parir sus crías, porque la gestación les lleva un año. Las vacas, según dicen en el campo, se empiezan a alegrar unos veinte días después de tener terneros y los toros aprovechan para tener su momento, digamos. Y así casi todos los animales. Menos el hombre. Será una deformación de la mente o una bendición de Dios, pero a nosotros nos gusta hacerlo de enero a enero, o veinticuatro por siete, como les gust...

1817 AGENDA SANTIAGUEÑA Santo

Acta rescatada del incendio y del agua de diciembre de 1993 El 10 de julio de 1817, el Ayuntamiento de Santiago se reúne y, para responder al devastador terremoto del 4 de julio se decide elegir un segundo santo protector El 10 de julio de 1817, se reunió el Ayuntamiento en Santiago del Estero, para responder al devastador terremoto del 4 de julio. Los cabildantes decidieron convocar a una asamblea y elegir un segundo santo protector. La ciudad, marcada por la catástrofe, buscó en la fe un refugio, uniendo a autoridades, clérigos y vecinos. El acta, preservada en el Archivo Histórico, refleja la organización de una misa solemne tras la elección. Fundada en 1553, Santiago enfrentó con espiritualidad y cohesión los desafíos de la reconstrucción. En 1817, Santiago del Estero, la “Madre de Ciudades”, vivía tiempos de cambio tras la Independencia. El 4 de julio, un fuerte terremoto sacudió la región, causando temor y destrucción. Las réplicas, que se prolongaron por días, intensificaron la ...