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1972 ALMANAQUE MUNDIAL Quispe (con vídeo)

Huáscar Aparicio Quispe

El 1 de junio de 1972 nace Huáscar Aparicio Quispe, cantante, compositor y animador folklórico boliviano

El 1 de junio de 1972 nació Huáscar Aparicio Quispe, en Sucre, capital histórica de Bolivia. Es un cantante, compositor y animador folklórico, figura central de la música popular boliviana durante más de tres décadas. Dueño de una voz aguda y potente, se convirtió en un intérprete habitual de cuecas, bailecitos, tinkus, huayños y canciones románticas andinas, con una popularidad que atravesó radios, canales de televisión, fiestas patronales y festivales multitudinarios. Grabó decenas de discos, realizó giras por Sudamérica y Europa y terminó transformándose en uno de los artistas más reconocibles del folclore boliviano contemporáneo.
Nació en una familia de raíces indígenas y mestizas vinculada a las tradiciones culturales chuquisaqueñas. Desde niño participó en actos escolares y concursos musicales organizados en Sucre. Comenzó cantando repertorio folclórico acompañado por guitarra criolla. Durante la adolescencia se integró a grupos musicales locales y empezó a recorrer peñas y escenarios barriales en una ciudad marcada por la fuerte presencia de serenatas, estudiantinas y celebraciones populares.
Eligió desarrollar una carrera solista a comienzos de la década de 1990, en momentos en que el folclore boliviano atravesaba una etapa de gran difusión en radios FM y programas televisivos dedicados a la música regional. Su imagen quedó asociada rápidamente al sombrero negro de ala ancha, las chaquetas bordadas y los ponchos tradicionales. Esa estética, combinada con un estilo interpretativo sentimental y festivo, le permitió construir una identidad reconocible en todo el país.
Alcanzó notoriedad nacional con canciones como “Mi tristeza”, “No volveré”, “El motel de tu ausencia”, “Cariñito”, “Amor prohibido” y nuevas versiones de clásicos populares adaptados al ritmo andino. Muchas de sus grabaciones mezclaban charango, quena, zampoña y percusión folklórica con teclados electrónicos y arreglos modernos, una combinación que amplió su llegada a públicos urbanos y rurales. En mercados callejeros de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz sus casetes y CD aparecían entre los más vendidos.
Fue invitado frecuente en festivales como la Feria de Alasitas, entradas universitarias y celebraciones patronales de Chuquisaca, Potosí y Oruro. También actuó en fiestas de la Virgen de Guadalupe y del Carnaval de Oruro. Su repertorio terminó formando parte de celebraciones familiares, fiestas comunitarias y reuniones de residentes bolivianos en el exterior.
Desarrolló además una intensa actividad internacional. Cantó en la Argentina, Chile, Brasil, España e Italia, especialmente en festivales organizados por colectividades bolivianas migrantes. En Buenos Aires realizó presentaciones en barrios con fuerte presencia de residentes bolivianos, como Liniers y Escobar. Sus recitales convocaban a cientos de personas. En varias giras fue acompañado por grupos de danza folklórica y bandas de bronce típicas del altiplano.
Así cantaba

Grabó más de veinte producciones entre discos de estudio, recopilaciones y registros en vivo. Varias fueron editadas de manera independiente y distribuidas fuera de los grandes circuitos comerciales. En Bolivia era habitual encontrar sus álbumes en ferias populares y terminales de ómnibus, donde el folklore regional circulaba masivamente en formatos económicos. Algunas canciones alcanzaron millones de reproducciones en plataformas digitales años después de haber sido grabadas.
También trabajó como conductor y animador en programas radiales y televisivos vinculados a la música folklórica. Participó en campañas solidarias, actos benéficos y festivales destinados a recaudar fondos para comunidades rurales. Mantenía además una relación permanente con organizaciones culturales de Sucre y con agrupaciones estudiantiles que lo convocaban para serenatas y aniversarios institucionales.
En mayo del 2021 contrajo Covid-19 durante la segunda ola de la pandemia en Bolivia. Fue internado en Sucre y luego trasladado a la Clínica Los Olivos de Cochabamba debido al agravamiento de su cuadro respiratorio. Mientras estaba internado, músicos, periodistas y seguidores impulsaron cadenas solidarias para conseguir medicamentos, oxígeno y ayuda económica para afrontar el tratamiento.
Murió el 7 de junio de 2021, apenas seis días después de haber cumplido 49 años. La noticia provocó repercusión inmediata en Bolivia y entre comunidades bolivianas radicadas en otros países. Radios de La Paz, Sucre y Cochabamba modificaron su programación para emitir sus canciones durante horas, mientras caravanas y homenajes espontáneos acompañaron su despedida. Sus cuecas, huayños y bailecitos continuaron sonando en fiestas populares, entradas folklóricas y reuniones familiares del mundo andino.
Ramírez de Velasco®

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