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COSTUMBRES El solemne mundo moderno

El padre y la hija en su fiesta de 15 años

Cada vez más la gente se rodea de rituales, protocolos, cultos y formalidades, otorgándoles una importancia mayúscula en sí mismos

El mundo moderno se ha ido rodeando, cada vez más, de rituales, protocolos, liturgias, cultos, solemnidades, celebraciones, ceremonias, ritos, pompas, etiquetas, formalidades, costumbres, fórmulas. Casi todos son muy precisos, hay que seguirlos a rajatabla, porque tienen su significado, se hacen por algo, no son procedimientos vacíos, si algún paso no se da o alguna formalidad no se cumple, siempre habrá alguien para criticarlos y poner de relieve que no se dio la suficiente importancia a aquello que se celebra.
A continuación, algunos casos en que se sigue unos pasos exactos, repetidos por miles de personas, con una unción digna de las causas más elevadas.
Las fiestas de 15 años tienen un ritual muy preciso que, en casi todos los casos comienza unos días antes, cuando la chica efectivamente cumple años y las amigas más íntimas la acompañan a una Misa de Acción de Gracias. Sigue propiamente en la fiesta, cuando hace su entrada con el papá, vestida de blanco, peinada y maquillada por manos expertas. Y continúa con el sinfín de fotos, el vals, la cena, hasta el pernil de cerdo que se servirá a los invitados cuando la madrugada haga luz en el día siguiente. Casos se han visto de padres que todavía no habían terminado de pagar las cuotas del cumpleaños de la hija cuando ya estaba embarazada.
Los muchachos también tienen su ceremonia para ir a la cancha. Antes de ir comen lo mismo, entran por la misma puerta, saludan a la misma gente, van con la misma ropa se sientan en el mismo lugar. Cualquiera diría que lo hacen como una superstición, pero ellos dicen que se trata de un protocolo preciso que les gusta repetir, domingo a domingo, como una manera de afirmar el amor que sienten por el club, sublimar la devoción que sienten por sus colores y atestiguar que poseen el fervor necesario para alentarlo en sus momentos más difíciles o festejar sus épicos triunfos.
En Santiago se hace una fiesta a los niños cuando terminan su jardín de infantes, un acto en la escuela, con entrega de diplomas y todo y quizás después una cena a la canasta con los padres, los abuelos, los tíos. Al terminar séptimo grado la ceremonia es más importante, los chicos van bien preparados y las chicas quizás ensayen sus primeros maquillajes. Al terminar la secundaria el protocolo indica que debe haber un importantísimo acto en el patio de la escuela o en algún lugar más importante, una cena con los padres, el consabido vals, los muchachos de riguroso traje y las mujeres de vestido largo, sus mejores galas. Y cuando finalmente se reciben de algo, profesor de gimnasia, abogado, mecánico dental, contador, médico, los amigos lo bañan, le echan harina y pintura en la cabeza, lo desnudan y lo sacan a pasear en la parte de atrás de un auto tocando bocina por toda la ciudad. El agasajado llevará un cartel con el letrero: “Digamé profesor” o algo similar.
Hay ceremonias casi cotidianas, como que, para salir con el novio, la chica sigue unos pasos muy precisos, se baña, duda con la ropa, se viste, se pinta, vuelve a dudar con la ropa, pregunta a la hermana si puede usar su cinto dorado, se maquilla, se mira en el espejo, devuelve el cinto a la hermana.


El culto del mate, en algunas familias tiene pasos precisos, establecidos, rigurosos, exactos. La madre se sienta en una silla petisa, tiene a su frente una mesita en que tendrá su yerbero, el mate, un recipiente para recibir el agua con que limpiará la bombilla y un repasador. Empezará cebando por quien está a su derecha, pero el primer mate lo tomará ella, porque es el del tonto. Después irá siguiendo la vuelta, rigurosamente, sin saltear a nadie. Está prohibido tocar la bombilla y no está bien visto retener el mate después de haberlo hecho roncar dos o tres veces. Cuando alguien no quiere más, dirá simplemente “gracias” y la cebadora sabrá entonces que ya no debe cebarle más.
Hay gente que cree en todas estas ceremonias, se dejaría cortar una mano, antes que esquivar alguna, pues todas tienen su justificación, su razón de ser, su esencia.
Pregunta, ¿por qué hay muchos que piden que la Iglesia Católica abandone sus precisos ritos y se festeja cuando el cura se saltea alguno?, ¿por qué quieren que los cultos sean casi una conversación entre el cura y los fieles?, ¿por qué le meten guitarra y hasta panderetas a la que debieran ser solemnes ceremonias?, ¿por qué ni siguiera quieren llamarla Misa y le dicen de otras formas, como celebración de esto o de aquello? Si estoy en las últimas y llamo al cura para que me dé la Extremaunción, oiga, le estoy pidiendo la Extremaunción no la Unción de los Enfermos, porque me estoy por morir, ¿sabe? Si voy a una Misa, quiero que el cura diga las exactas palabras de la Misa y no que, después del sermón, se largue opinando de cualquier cosa que se le venga a la cabeza. Pretendo que sean estrictos y sigan el rito como ha sido establecido desde siempre y no que sea una joda muchachera hecha a la marchanta porque en el barrio les gusta de esa manera.
Esta es una nota para católicos. Disculpas si no se avisó antes. Igual abajo puede opinar, aunque profese alguna de las siguientes herejías, como budista, judío, yogui, animista, taoísta, evangelista, musulmán, novus ordo, pachamamero, shintoísta, pentecostal, politeísta, pagano, sinodal, rastafari, confucianista, modernista, zoroastrico, bahá´i, papista.
En fin, ¿no? Mañana será otro día.
Juan Manuel Aragón
A 9 de enero del 2025, en San Carlos. Tirando pa no aflojar.
Ramírez de Velasco®


Comentarios

  1. Este articulo se refiere a una rama de la comunicacion humana llamada :Semiotica
    ¿Qué es la semiótica?
    Se llama semiótica o semiología (dependiendo de la perspectiva académica) a la ciencia derivada de la filosofía, que se dedica al estudio de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas. Se la puede definir en general como la ciencia que estudia los signos de la comunicación humana (semiosis).
    ¿Qué se entiende por semiótica?
    La semiótica es una disciplina destinada a comprender cómo se articulan los procesos de significación, lo cual conduce hacia dos campos del saber, la lingüística y la teoría del conocimiento. En estos dos ámbitos tienen, efectivamente, origen las dos grandes corrientes abocadas al estudio de los signos.
    Dónde usamos la semiótica?
    La semiótica ha tenido una repercusión importante tanto en los estudios del lenguaje y la comunicación humana, como en la comprensión de los fenómenos psicológicos y sociales que se generan a través de esa comunicación.

    ¿Cómo se aplica la semiología en la vida cotidiana?
    El objetivo central de la Semiología de la Vida Cotidiana es mejorar la calidad de vida de los individuos, mejorar aspectos muy puntuales del conocimiento de su ser, por ejemplo, en su proceso de toma de decisiones, en el manejo de sus emociones, en el manejo de su sexualidad, en el descubrimiento de su vocación, ETC ETC

    ¿Qué tipos de semiótica existen?
    La semiótica se divide en 3 grandes disciplinas de estudio: semántica, sintáctica y pragmática. La semántica estudia el significado de los signos, la sintáctica trata las relaciones entre los signos y finalmente la pragmática se encarga de la forma en que son interpretados.

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  2. Rituales por rituales mismos. ¿Hay una etiqueta para el mate? Tómenlo y listo.

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