Ir al contenido principal

1921 AGENDA TUCUMANA Transferencia

Juan Terán

El 4 de abril de 1921 se trasfirió la Universidad de Tucumán al gobierno nacional

El 4 de abril de 1921 se concretó la transferencia de la Universidad de Tucumán al gobierno nacional mediante la Ley 11.027 promulgada durante la presidencia de Hipólito Yrigoyen. El rector Juan Bautista Terán entregó formalmente la institución al ministro de Justicia e Instrucción Pública, José Serafín Salinas, quien viajó especialmente a Tucumán para el acto. Esta nacionalización convirtió a la Uiversidad Nacional de Tucumán en la primera universidad "hija de la Reforma Universitaria" de 1918, tras gestiones impulsadas por Terán desde 1918 con apoyo de la Federación Universitaria de Tucumán y la Federación Universitaria Argentina. La medida resolvió problemas financieros de la etapa provincial y abrió una nueva etapa con énfasis en docencia e investigación.
Juan Bautista Terán nació en San Miguel de Tucumán en 1880. Como diputado provincial presentó en septiembre de 1909 el proyecto de creación de una universidad local. El 2 de julio de 1912 el gobernador José Frías Silva promulgó la ley que fundó la Universidad de Tucumán como entidad provincial.
La institución se inauguró el 25 de mayo de 1914 en un acto solemne con presencia de autoridades provinciales y representantes de universidades nacionales como Córdoba, Buenos Aires y La Plata, además de delegados de provincias del norte como Santiago del Estero, Salta, Jujuy y Catamarca. Terán asumió como primer rector y mantuvo el cargo hasta 1921.En sus primeros años la universidad funcionó con recursos limitados provenientes del erario provincial. Ofreció carreras en facultades como Derecho y Ciencias Sociales, Filosofía y Letras, Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, y Medicina, junto con escuelas preparatorias y anexas.
El estallido de la Reforma Universitaria en Córdoba en junio de 1918 impulsó cambios profundos en el movimiento estudiantil argentino. Estudiantes tucumanos se solidarizaron inmediatamente y fundaron la Federación Universitaria de Tucumán, adherida a la Federación Universitaria Argentina creada ese mismo año.
Terán solicitó al Congreso Nacional la nacionalización de la universidad provincial para garantizar estabilidad financiera y validez nacional de los títulos. Las gestiones contaron con respaldo de la Federación Universitaria Argentina y se intensificaron en 1919 y 1920 ante el gobierno de Hipólito Yrigoyen.
En abril de 1921 el Congreso sancionó la Ley 11.027 que autorizó la transferencia de la Universidad de Tucumán a la Nación. El ministro José Salinas llegó a Tucumán para recibir los bienes y dependencias en nombre del Poder Ejecutivo.
El 4 de abril de 1921 se firmó el acta de transferencia en un acto protocolar. Terán entregó los escasos bienes provinciales a cambio de un presupuesto federal que asegurara el funcionamiento sostenido de la casa de estudios.
La nacionalización marcó el inicio de una nueva etapa para la Universidad. Se adoptaron principios reformistas como mayor autonomía, cogobierno y énfasis en la investigación científica, aunque la plena incorporación de estudiantes al gobierno universitario generó tensiones posteriores.
Terán continuó como rector hasta 1929, cuando una huelga estudiantil y toma de edificios lo llevaron a renunciar. La Universidad se consolidó luego como universidad nacional con proyección regional y contribuyó al desarrollo del norte en las décadas siguientes.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PALABRAS El arte de davueltarse

Hurgueteando palabras Vea aquí metáforas, ironías y lítotes para quienes tienen inquietudes menos urgentes que la economía, la política o el fútbol Tropo viene del griego trópos, “giro” o “volteo”, o dicho en criollo “davueltarse”. Es un recurso retórico que desvía el sentido habitual de las palabras para producir un significado figurado, más expresivo, artístico o sugestivo. Es cierto que hoy las preocupaciones de los lectores pasan por asuntos más importantes, como el precio del pan francés, las alegrías y tristezas del fútbol y las mentiras y verdades con que se revisten los gobiernos. Pero es posible que una minoría quiera elevar el espíritu recordando lecciones de la escuela secundaria. Para ellos, si existieran o existiesen, son estas líneas mal entreveradas, publicadas en este sitio, a mil kilómetros del fin del mundo. Pero vayamos a los tropos. El más conocido es la metáfora , una sustitución basada en la semejanza. “Tus ojos son estrellas”. El símil es una comparación explíci...

LATITAS Alguien viene

Mi casa, acuarela de Raúl Cisterna La polvareda en el camino alteraba la rutina de una familia, en medio del monte, acostumbrada a recibir gente Cosas buenas traían las visitas, decían. Mi padre se alegraba cuando en el fondo del camino se levantaba la polvareda. “Alguien viene”, anunciaba y mi madre corría a arreglar la casa. Los cazadores llegaban con carne de animales mestizos, gorras chillonas, botas de caña alta y conservadoras de las que sacaban cerveza en latitas que los chicos juntábamos porque eran bonitas. Los llevábamos a entrenarse con las perdices que luego buscarían los perros para traer en la boca. Mi padre no les envidiaba la mala puntería. A veces apagaban tres balazos en una sola perdiz, que se mandaba a mudar volando y se perdía en la orilla del monte, gringos inútiles. En ocasiones quedaban hasta la noche para cazar vizcachas. Metían ruido por los alrededores, gritaban como en la cancha, andaban haciendo bombo en los guardabarros de las camionetas y volvían a la mad...

No me mueve, mi Dios, para quererte

Ilustración Anónimo No me mueve, mi Dios, para quererte el cielo que me tienes prometido, ni me mueve el infierno tan temido para dejar por eso de ofenderte. Tú me mueves, Señor, muéveme el verte clavado en una cruz y escarnecido, muéveme ver tu cuerpo tan herido, muévenme tus afrentas y tu muerte. Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera, que aunque no hubiera cielo, yo te amara, y aunque no hubiera infierno, te temiera. No me tienes que dar porque te quiera, pues aunque lo que espero no esperara, lo mismo que te quiero te quisiera. Ramírez de Velasco®

OPINIÓN Woody Allen y los antisionistas

Woody Allen Una columna del genial cineasta norteamericano, que toma el futuro con humor (negro), aunque hable del presente Por Woody Allen Replicado en comunidades plus "Saben, siempre pensé que la mayor ventaja de Nueva York era que uno podía ser neurótico y nadie lo notaba. En otras ciudades te mandan al médico si hablas contigo mismo. En Manhattan te ofrecen una columna en una revista por ello. Ayer salí a comprar salmón. Por cierto, es la única tradición judía estable que ha sobrevivido a Babilonia, Roma y a mis relaciones con mujeres. Caminaba por Brooklyn pensando en la muerte. No porque sea filósofo. Sino porque ya tengo más de noventa, aunque originalmente había planeado llegar como mucho hasta los setenta. Y de repente —una multitud frente a una sinagoga. Al principio pensé que allí actuaba un famoso psicoanalista. En Nueva York la gente hace cola durante horas para escuchar por qué su madre tiene la culpa de todo. Aunque los judíos eso ya lo saben sin necesidad de confe...

ÓRBITA La nave de la carpeta (con vídeo)

Nave. Acuarela de John Ferns Una lapicera Bic azul llevaba el último sueño de la humanidad mientras afuera sonaba el timbre del recreo Una lapicera Bic azul, punta gruesa era la enorme nave que había salido de la Tierra con rumbo desconocido, huyendo de las guerras, el hambre y otros desajustes producidos por el hombre. Adentro cabía una especie animal de cada una de las que habían poblado el orbe, muchas como embriones congelados. Una batería aprovechaba la más mínima energía de la luz y hacía crecer trigo, arroz, soja, plantas frutales, las mínimas y necesarias para alimentar a la población del enorme cohete. Sólo 20 personas aquel mundo al que —con mucha suerte— le llevaría cuatro generaciones llegar a un planeta habitable, entrevisto por potentes telescopios durante los últimos tiempos de aquel globo al que habíamos visto desintegrarse apenas despegamos. Ahora estábamos pasando por un raro cosmos con el que no habíamos contado, formas inmensas, del tamaño de cientos de naves como l...