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VOZ La mayúscula del pan francés

No haga ruido con la boca, acuarela de Raúl Cisterna

Hay gente que habla con frases solemnes, vacías, y el idioma termina convertido en un ruido con la boca

No diga que no ha oído que, para referirse a alguien, viene uno y dice: "Alberto es una buena persona con mayúscula". Y uno, que a veces es muy literal, piensa: "Si Alberto fuera mala persona también lo escribiría con mayúscula". Báh, al parecer algunos creen que el idioma español es tan pobre, que necesitan de estos recursos para expresar algo que se podría definir mejor con otras palabras.
Si usted cuenta: "Le presté 1.000 dólares a Alberto y me invitó a una cena para devolvérmelos", está diciendo mucho más de él que si dice que es alguien con mayúscula. Podría nombrarlo, por caso, como "un hombre bueno", "un hermano", "un amigazo", "una persona muy generosa". Pero si lo define así, en realidad no está diciendo nada, sólo está describiendo una regla gramatical que también se aplica en su caso.
Otros sostienen: "Es una buena persona de la cabeza a los pies" o "por los cuatro costados". Como si pudiera ser bueno sólo de la mano izquierda, las orejas, el dedo gordo, el páncreas y los epiplones. Está bien, se sabe que, en determinados momentos de la vida, el agradecimiento o la admiración por alguien pueden dejarlo sin palabras, anonadado. Por eso, cuando se reponga de la sorpresa, alábelo con palabras más elegantes, no se quede en la banalidad solemnizada de decirle: "¡Es un tipazo!, pero un tipazo con mayúsculas, eh". En este último caso lo está dejando por debajo de un individuo: es decir un tipo que quizás nunca dejará de ser un tipo, el estereotipo de los tipos. Más bajo no lo podría ubicar, salvo que le diga "tipejo", "tipito" o "tiparraco".
El nombrar a alguien con mayúscula, además, es predecible, amigo. Si dicen de uno que es un "hijo de puta con mayúscula", uno se imagina a la pobre madre, que trabajaba en la Municipalidad a la mañana, cosía para afuera y hacía tortas a la tarde, criaba a los hijos y de yapa aguantaba al marido, buscando tiempo para laburar de prostituta y lograr que su, digamos título honorífico, fuera con mayúscula.
De ahí vienen también ciertos usos del lenguaje para asuntos que no le corresponden. Como esos asuntos del género y otras zarandajas de este tiempo.
Volviendo al principio, peor es cuando dicen: "Era una mujer muy bonita ni más ni menos". Oiga, ¿usted es tonto o qué? Porque "ni más, ni menos" quiere decir "igual". En este caso ha convertido el idioma en algo peor que el mayusculero del principio, ahora está haciendo ruido con la boca. Porque un pan francés es igual a cualquier otro pan francés o, lo que es lo mismo, ni más ni menos que otro pan francés. Si une las dos, ha llegado al colmo del tipo que habla solamente porque tiene boca. Casos se han visto de gente que dice: "Alberto es ni más ni menos que una persona con mayúsculas". Y ahí puede venir Alberto y pegarle un sopapo, no porque se dio por ofendido, no confunda, sino para ver si así se le cura la tontera.
Juan Manuel Aragón
Martes 26 de mayo del 2026, en San José. Yendo a la escuela.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Entiendo que las personas tienden a ser más explícitas y detalladas cuando critican a alguien, que cuando expresan una opinión favorable sobre alguien. Y además critican con más frecuencia que cuando alaban. Es una actitud natural relacionada con el instinto de conservación y supervivencia. Los ejemplos de la nota son típicos de la economía verbal cuando se opina favorablemente de alguien, lo mismo que cuando se comenta "es un tipo hecho y derecho", que es de aplicación universal para todos seres humanos que existen y no tienen problemas de columna.

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