| Primer modelo de aspiradora |
El 25 de febrero de 1902 Hubert Cecil Booth funda la primera fábrica dedicada a la producción sistemática de aspiradoras mecánicas
El 25 de febrero de 1902, en Londres, el ingeniero británico Hubert Cecil Booth fundó la primera fábrica dedicada a la producción sistemática de aspiradoras mecánicas. La iniciativa marcó un punto de inflexión en la historia de la limpieza doméstica e industrial al transformar un experimento técnico en una empresa organizada con proyección comercial.Ingeniero civil e inventor, Hubert Cecil Booth había nacido el 4 de julio de 1871 en Gloucester, Inglaterra, en una familia vinculada al comercio. Formado en la City and Guilds of London Institute, se especializó en estructuras metálicas y trabajó en proyectos de puentes y norias antes de volcarse a la innovación aplicada a la higiene urbana, un asunto de creciente preocupación en la Inglaterra victoriana tardía.La idea de su aspiradora surgió en 1901, tras asistir a una demostración pública de un dispositivo norteamericano que soplaba aire para quitar el polvo de alfombras y tapizados. Convencido de que el método era ineficiente, probó un sistema inverso: succionar la suciedad en lugar de dispersarla. Según relataría después, comprobó el principio apoyando un pañuelo sobre un asiento polvoriento y aspirando con la boca para observar el residuo acumulado en la tela.
El primer modelo funcional fue patentado en 1901 bajo el nombre de “Puffing Billy”. Se trataba de una máquina de gran tamaño, accionada por un motor de combustión y montada sobre un carro tirado por caballos. No estaba pensada para el uso doméstico individual, sino para ofrecer un servicio de limpieza a domicilio. El aparato permanecía en la calle mientras largas mangueras ingresaban por las ventanas de los edificios.
La fundación de la fábrica en 1902 permitió pasar de la fabricación artesanal a la producción organizada. La empresa, conocida como British Vacuum Cleaner Company, comenzó a recibir encargos de hoteles, teatros y residencias privadas. El sistema resultaba especialmente atractivo en una época en que el polvo era considerado un vector de enfermedades respiratorias y bacterianas.
Uno de los episodios que consolidó la reputación de Booth fue la contratación de sus servicios para limpiar la Abadía de Westminster antes de la coronación de Eduardo VII en 1902. Aunque la ceremonia se pospuso por la enfermedad del monarca, la intervención técnica evidenció la eficacia del nuevo método en edificios de gran escala y alto valor simbólico.
El invento se difundió con rapidez en el Reino Unido y luego en Europa. A diferencia de los modelos portátiles que aparecerían décadas más tarde, las primeras aspiradoras eran voluminosas y requerían personal especializado. Sin embargo, establecieron el principio básico de succión y filtrado que permanecería en el diseño de estos aparatos a lo largo del siglo XX.
El crecimiento urbano y la electrificación progresiva facilitaron la evolución de la tecnología. Con el tiempo, los motores eléctricos reemplazaron a los de combustión y el tamaño de las máquinas se redujo. A comienzos del siglo XX, la limpieza mecanizada empezó a asociarse con modernidad, eficiencia y progreso científico.
Hubert Cecil Booth continuó vinculado a la ingeniería durante las décadas siguientes y murió en 1955. La fábrica fundada el 25 de febrero de 1902 fue uno de los primeros pasos en la industrialización de los electrodomésticos, en un contexto en el que Londres superaba los seis millones de habitantes y demandaba soluciones técnicas para la higiene de hogares, oficinas y espacios públicos.
Ramírez de Velasco®

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