| Hubo ataques en varios puntos de Irán |
La operación "Escudo de Judá" intenta asegurarse de que el régimen nunca tenga un arma nuclear
El Oriente Cercano está en llamas. En un golpe coordinado que sacude al mundo, Estados Unidos e Israel han lanzado un ataque masivo y preventivo contra Irán. Las explosiones retumban en Teherán y otras ciudades clave como Isfahán, Qom y Tabriz. El cielo sobre la capital iraní se tiñe de humo negro mientras aviones de guerra rugen sobre la ciudad.
El objetivo declarado es demoledor: eliminar la amenaza existencial que representa el régimen iraní, destruir su industria de misiles, aniquilar su armada y asegurar que nunca tenga un arma nuclear. El presidente Donald Trump, en un mensaje contundente y sin rodeos, lo dejó claro: "Vamos a destruir sus misiles, arrasar su industria misilística hasta los cimientos, aniquilar su armada y garantizar que sus proxies terroristas dejen de desestabilizar la región y atacar a nuestras fuerzas".
Trump acusó a Teherán de rechazar una y otra vez cualquier oportunidad de diálogo, solo ganar tiempo mientras desarrollaban armas que podrían llegar incluso a Estados Unidos.
Israel, por su parte, describe la operación (cuyo nombre en clave incluye referencias como Magen Yehuda o "Escudo de Judá") como un ataque preventivo para remover amenazas directas contra su existencia. El ministro de Defensa israelí declaró el estado de emergencia total: sirenas antiaéreas suenan en todo el país, el aeropuerto está cerrado, las clases suspendidas por días, los festejos de Purim cancelados y la población llamada a permanecer cerca de los refugios.
Se espera que la ofensiva aliada dure al menos cuatro días sin pausa, y ya se reportan impactos en sedes gubernamentales, instalaciones de inteligencia y posiblemente eliminaciones selectivas de altos mandos iraníes.
En las calles de Teherán, la escena es caótica y dividida: mientras algunos informes hablan de sectores de la población gritando vivas ante los ataques —en un rechazo visceral al régimen—, otros esperan la respuesta prometida por los líderes iraníes: una "represalia aplastante". Hay rumores no confirmados de que el líder supremo Ali Khamenei habría sido evacuado del país, aunque nada está verificado oficialmente.
La tensión es máxima. Hezbollah en Líbano y los hutíes en Yemen están en alerta, con Israel advirtiendo que cualquier ataque desde esos frentes será respondido con fuerza devastadora. El Mossad habría enviado mensajes directos a la población iraní: "Ha comenzado la liberación del régimen".
Este no es un intercambio aislado. Es el inicio de una campaña que, según Trump, busca derrocar al régimen y poner fin a décadas de terror patrocinado por Teherán. El mundo contiene la respiración: ¿se desatará una guerra regional total? ¿Qué precio pagarán los civiles de ambos lados? Lo que es seguro es que, hoy, el mapa del poder en Medio Oriente cambió para siempre.
Ramírez de Velasco®
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