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1987 ALMANQUE MUNDIAL Redemptoris

La Masdre del Redentor

El 25 de marzo de 1987, el Papa Juan Pablo II publica la encíclica, Redemptoris Mater, dedicada a la Virgen María

El 25 de marzo de 1987, en la Ciudad del Vaticano, el Papa Juan Pablo II publicó su sexta encíclica, Redemptoris Mater, dedicada a la Virgen María en la vida de la Iglesia peregrina. El documento desarrolló una reflexión teológica sobre la presencia y misión de María en el misterio de Cristo y en la historia de la salvación.
Karol Józef Wojtyła, sacerdote, obispo, arzobispo, cardenal y pontífice, había nacido el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, Polonia, hijo de Karol Wojtyła, suboficial del ejército austrohúngaro, y de Emilia Kaczorowska. Tras la muerte temprana de su madre y de su hermano mayor, completó su formación en Cracovia y fue ordenado sacerdote en 1946. En 1978 se convirtió en el primer papa eslavo de la historia contemporánea.
La encíclica se dio por el Año Mariano convocado por el propio Papa. El texto retomó las enseñanzas del Concilio Vaticano II, en especial la constitución Lumen gentium, y profundizó en la dimensión bíblica y eclesiológica de la figura de María.
En sus páginas, el Papa abordó la maternidad divina, la cooperación de María en la obra redentora y su papel como modelo de fe. Subrayó la expresión evangélica del “fiat” pronunciado en la Anunciación y presentó a María como peregrina en la fe, unida a su Hijo desde Nazaret hasta el Calvario.
El documento también destacó la presencia materna de María en la Iglesia naciente, reunida en oración antes de Pentecostés. A partir de ese pasaje de los Hechos de los Apóstoles, desarrolló la idea de María como figura y madre de la comunidad creyente.
Uno de los ejes centrales fue la dimensión ecuménica. El pontífice sostuvo que la reflexión mariana, correctamente entendida, no debía constituir obstáculo sino puente en el diálogo con las Iglesias orientales y con las comunidades surgidas de la Reforma, al situar a María en relación inseparable con Cristo.
La encíclica incluyó referencias a la espiritualidad mariana en distintas tradiciones cristianas y evocó la piedad popular. El Papa citó santuarios, prácticas devocionales y testimonios históricos que expresan la veneración hacia la Madre de Jesús en diversas culturas.
En el plano doctrinal, reafirmó los dogmas marianos definidos por la Iglesia —maternidad divina, virginidad perpetua, Inmaculada Concepción y Asunción— integrándolos en una perspectiva centrada en la redención obrada por Cristo. El texto evitó formulaciones nuevas y se apoyó en la tradición patrística y magisterial.
La publicación se realizó en la solemnidad de la Anunciación del Señor, fecha de fuerte contenido simbólico para la teología mariana. El documento fue difundido en varias lenguas y remitido a las conferencias episcopales, universidades y centros de estudio teológico.
Con una extensión considerable y estructura sistemática, Redemptoris Mater quedó incorporada al corpus del magisterio pontificio de fines del siglo XX. Sus párrafos finales incluyeron una invitación a confiar a María el camino de la Iglesia hacia el tercer milenio cristiano, en continuidad con la orientación pastoral del pontificado.
Ramírez de Velasco®

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