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1524 ALMANAQUE MUNDIAL Bayardo

Pedro del Terrail

El 30 de abril de 1524 muere Pedro del Terrail, señor de Bayard, luego de ser herido por un disparo de arcabuz

El 30 de abril de 1524 murió Pedro del Terrail, señor de Bayard, conocido como el Caballero Bayardo o le chevalier sans peur et sans reproche. Fue en las orillas del río Sesia, cerca de Romagnano Sesia. Había sido herido mortalmente por un disparo de arcabuz en la espalda mientras cubría la retirada del ejército francés al mando de Bonnivet durante la guerra italiana de 1521-1526. Terminaba así una carrera de treinta años en la que participó en batallas desde Fornovo en 1495 hasta Marignano en 1515 y el sitio de Mézières en 1521. Recibió honores de sus enemigos Pescara y el duque de Borbón antes de expirar y fue enterrado en Grenoble.
Había nació hacia 1473 en el castillo de Bayard, cerca de Pontcharra en el Delfinado, en el seno de una familia noble de Dauphiné donde casi todos los jefes de linaje habían caído en combate durante dos siglos. Sirvió como paje del duque Carlos I de Saboya y luego pasó al servicio de Luis de Luxemburgo, señor de Ligny, favorito de Carlos VIII de Francia.
Se incorporó a la expedición italiana de Carlos VIII en 1494. En la batalla de Fornovo de 1495 capturó un estandarte enemigo, hecho por el que recibió el espaldarazo de caballero. Entró solo en Milán persiguiendo al adversario y fue hecho prisionero, pero Ludovico Sforza lo liberó sin rescate.
En 1502 resultó herido en el asalto de Canossa. Se distinguió en el famoso combate de trece caballeros franceses contra trece alemanes y defendió solo el puente del Garigliano contra unos doscientos españoles, hazaña que le valió tal renombre que el papa Julio II intentó atraerlo al servicio papal sin éxito.
Durante las guerras de Luis XII participó en el sitio de Génova en 1508 y en el de Padua. En el asedio de Brescia de 1512 fue el primero en escalar la muralla, recibió una grave herida, pero, sin esperar a sanar, se unió a Gastón de Foix para la batalla de Rávena. En 1513, en la batalla de las Espuelas contra Enrique VIII de Inglaterra, fue capturado y liberado sin rescate tras impresionar al rey inglés con su gallardía.
Con la subida al trono de Francisco I en 1515 fue nombrado lugarteniente general del Delfinado. Tras la victoria de Marignano, a la que contribuyó decisivamente, tuvo el honor de armar caballero al joven monarca a petición de este. En 1521, con solo mil hombres, defendió Mézières durante seis semanas contra un ejército imperial de 35.000 soldados, obligando a levantar el sitio y salvando el centro de Francia de la invasión.
En 1523 fue enviado a Italia con el almirante Guillaume de Bonnivet. Tras la derrota francesa en Robecco y la herida de Bonnivet, asumió el mando del ejército en retirada. Repelió a los perseguidores imperiales y organizó la protección de la retaguardia en el paso del río Sesia.
El 29 de abril de 1524, mientras cubría la retirada en Rovasenda, un arcabucero imperial le acertó en la espalda y le fracturó la columna vertebral. Pidió ser colocado contra un árbol con la cara hacia el enemigo para morir de frente y recitó el Miserere antes de expirar tras varias horas.
Pescara, comandante español, y su antiguo compañero Carlos, duque de Borbón —ahora en el bando imperial— acudieron a rendirle honores. El duque de Borbón lamentó verlo en ese estado y Bayardo respondió con palabras de cortesía y resignación cristiana. Los enemigos le instalaron una tienda y un lecho de campaña con guardia de honor.
Su cuerpo fue devuelto a los franceses y trasladado a Grenoble para su entierro. La biografía Le loyal serviteur, escrita por su secretario Symphorien Champier poco después, recogió sus hazañas y consolidó su imagen como modelo de caballero piadoso, valiente y magnánimo que sirvió a tres reyes franceses —Carlos VIII, Luis XII y Francisco I— en las guerras de Italia y Flandes.
Ramírez de Velasco®

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