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ESPACIO El Hombre llega a la Luna de nuevo

Pablo VI observa la Luna con un telescopio

Un recuerdo del 20 de julio de 1969 en Sol de Mayo, en la casa de mis abuelos

Madrugada del Jueves Santo. Recién me pongo a hacer el cálculo: soy de la generación que ha visto llegar por primera vez el hombre a la Luna y ayer comenzó a observar la misma aventura por segunda vez. Si Dios quiere, las próximas no serán visitas de médico, como la de los astronautas del siglo pasado. Los científicos quieren establecer una base, alcanzar el polo sur pues habría hielo e ir probando los cohetes para explorar Marte.
Recuerdo el 20 de julio de 1969. Estábamos en Sol de Mayo, departamento Jiménez, en casa de mis abuelos. A la tarde el ómnibus trajo La Gaceta, de Tucumán, único diario que se leía, siempre con varias horas de atraso. Y ahí estaba, en una tipografía inmensa, después supe que se llamaba Segunda Venida de Cristo: “EL HOMBRE PISÓ LA LUNA”. Mi padre lloraba a moco tendido mientras miraba la tapa de ese diario que estuvo muchos años guardado en la biblioteca de casa.
Ahora la Administración Nacional de la Aeronáutica y el Espacio trabaja en el proyecto Artemis: pretende llevar astronautas otra vez a la superficie lunar, desde las misiones Apolo de la década del 60 y 70. Usará el cohete más potente construido jamás por Estados Unidos. Es la mayor apuesta humana por volver a la Luna luego de más de medio siglo.
Siempre tuve la percepción de que mi padre nació siendo viejo, pero estoy sacando cuentas y en ese tiempo tenía 39 años. Era ingeniero civil, y en la Universidad Nacional de Tucumán, en el 56, tuvo un profesor que explicaba a los alumnos por qué era imposible viajar a la Luna, se desintegraría en el intento. La ciencia se desmentía a sí misma a una velocidad de vértigo, sostenía mi tata desde entonces.
Esa tarde me quedó grabada primero porque en el diario decía que el Papa Pablo VI había mirado la Luna con un telescopio y mi abuelo hizo cuentas con los dedos, muy serio. En Italia sucedió a la mañana: “Estaba tomando el mate cocido”, sostuvo. Después el llanto de mi padre, cuando sentado en el comedor, en una silla que daba la espalda al tinajón, nos miró a mi hermana, un año menor y a mí, y nos dijo “¿Se dan cuenta?, ¿se dan cuenta?, ¡el hombre ha llegado a la Luna!”. Puedo sentir la voz de mi hermana cuando respondió:
“¿Y por qué no han ido antes?”
(Dentro de un rato le enviaré la crónica).
Juan Manuel Aragón
A 2 de abril del 2026, en Tintina. Pasando el tiempo.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Buenísimo...hasta el dia del amigo , cuando se vuelva a recordar el acontecimiento, inspira la luna.

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