Ir al contenido principal

1976 CALENDARIO NACIONAL Bonavena (con vídeo)

Ringo Bonavena

El 22 de mayo de 1976 muere Ringo Bonavena, en Reno, Nevada, uno de los más grandes animadores del boxeo en la Argentina

El 22 de mayo de 1976 murió Oscar Natalio Bonavena, conocido como Ringo, En Reno, Nevada, Estados Unidos. Había sido uno de los más grandes animadores del boxeo en la Argentina, peleó contra el gran Cassius Clay, contra quien perdió por nocáut y también con otras grandes de su tiempo. Hoy se cumplen 50 años de su muerte.
Tenía 33 años y lo mataron frente al Mustang Ranch, un prostíbulo y casino, cuyo dueño era el cafisho Joe Conforte y al parecer el argentino tenía un romance con la señora, una tal Jessica Elzora Burguess, llamada también "Sally conforte”.
Aquella madrugada, cerca de las 6 de la mañana, Bonavena llegó al lugar en su auto, un Montecarlo marrón claro. Tras una discusión con John Coletti, uno de los guardaespaldas de Conforte, Willard Ross Brymer, otro guardia de seguridad, disparó un rifle Remington 30-06 desde una garita o torre de vigilancia. La bala, de punta blanda, atravesó el pecho de Bonavena, causándole la muerte instantánea. El proyectil pasó entre los barrotes de una reja, a unos ocho centímetros de distancia entre sí.
Brymer, que tenía antecedentes por delitos como asalto y tenencia de narcóticos, fue detenido. En el juicio, se halló una pistola calibre 38 en el tobillo derecho de Bonavena, detalle curioso ya que era zurdo. Brymer fue condenado a 15 meses de prisión por homicidio involuntario, tras alegarse que el disparo fue accidental, aunque un testigo afirmó haber presenciado un acto intencional.
El cuerpo de Bonavena fue trasladado a Buenos Aires, donde el 29 de mayo unas 150.000 personas lo despidieron en un velorio en el Luna Park, antes de su entierro en el cementerio de la Chacarita.
Nacido el 25 de septiembre de 1942 en el barrio de Boedo, Buenos Aires, hijo de inmigrantes italianos, Bonavena creció en Parque Patricios y fue hincha ferviente de Huracán. Abandonó los estudios primarios y trabajó en oficios como repartidor y carnicero antes de dedicarse al boxeo. Comenzó como amateur en 1958 en el Club Atlético Huracán, ganando el título sudamericano en 1959. Debutó como profesional el 1 de febrero de 1964 en Nueva York, tras una sanción en Argentina por morder a un rival en los Juegos Panamericanos de 1963.
Su récord profesional fue de 58 victorias (44 por nocaut), 9 derrotas y 1 empate.
En 1965, venció a Gregorio Peralta, “Goyo”, en el Luna Park ante 25.236 espectadores, récord histórico, y se consagró campeón argentino de peso pesado.
Contra Muhamad Alí

Enfrentó a grandes figuras de la época dorada de los pesados: en 1966, perdió por decisión ante Joe Frazier tras derribarlo dos veces; en 1967, superó a Karl Mildenberger en Alemania, pero cayó ante Jimmy Ellis en un torneo por el título mundial.
El 7 de diciembre de 1970, protagonizó una pelea memorable contra Muhammad Ali en el Madison Square Garden, donde fue noqueado en el round 15 tras tres caídas, generando 79,3 puntos de rating en Argentina.
Su última pelea fue el 26 de febrero de 1976, una victoria por puntos contra Billy Joiner en Reno. Además de boxeador, incursionó en la actuación, la música y la televisión, participando en programas como el de Pepe Biondi. Su vida terminó abruptamente en un contexto de tensiones con Conforte, marcadas por disputas contractuales y personales en el entorno del Mustang Ranch.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

SECRETO No me tengas así

"Chisme", de Raúl Cisterna Una historia nacida en una visita empezó a circular hasta convertirse en asunto conocido por todo el pueblo Después de mucho andar, se reconstruyó la historia aquella que cuentan que comenzó la tarde que María Eugenia fue a tomar el té en lo de su prima Olinda, que se estaba por casar, y le pidió detalles, la otra le dijo que tenía un secreto secretísimo, que no tenía que avisar a nadie en el mundo, bueno, si me vas a contar, contame, y si no quieres, no me cuentes, pero no me tengas así, y después de que lo supo, Olinda corrió a decírselo a su madre, a pesar de lo que le había prometido, pero era su madre y en ese tiempo se confiaban todo, y doña Jacinta, la madre de la Olinda, esa noche se lo contó al marido, que al otro día, entre grandes risotadas, lo repitió en el club, cuyos socios se encargaron de difundirlo por todo el pueblo, más rápido que ligero, y la que se le armó a la pobre María Eugenia, porque vino el marido a reclamarle, y la madre ...

OPINIONES Si me pides la verdad…

"Libros y gustos", de Raúl Cisterna Un escritor quiere conocer la opinión de un amigo, pero esperaba algo distinto: historia de un sincericidio Esta mañana en el café, un amigo me leyó un cuento que había escrito. Le señalé lo que era, a mi juicio, un pequeño gazapo: cuatro verbos juntos. Se enojó. Me dice: “Me parece que está bien”. Le digo: “Creo que está mal, pero me has pedido una opinión y te la he dado". Me dice: “¿Por qué no cuestionas el fondo del texto?’”. Le digo: “Porque no corresponde, es lo que piensas, es tu planteo, y con los argumentos no me meto”. Me dice: “No me parece que esté mal poner cuatro verbos juntos”. Le digo: “En realidad no está mal, es poco elegante, pero, en fin, quizás es un pensamiento mío nomás”. Me dice: “¿En qué quedamos?”. Le digo: “Hay asuntos que técnicamente no están mal, son poco elegantes”. Me dice: “Hay muchos ejemplos de autores famosos que escriben cuatro verbos juntos”. Le digo… ¡báh!, no le digo nada, me quedo mirándolo, a l...

Pena mulata

Ilustración Homero Manzi Pena mulata que se desata bajo la bata de broderí. Dolor de milonga que apenas prolonga con queja tristonga la noche de abril. Como un espejo Bruñido y viejo brilla el pellejo del bailarín. Clavel escarlata que el ansia delata temblando en la bata su mancha carmín. Tu madre murió de amores en el Barrio del Tambor. Le abrió caminos de ausencia el puñal de un cuarteador. Tu padre murió a la sombra por vengar esa traición. Mulata, nació tu estrella en un cielo de crespón. Luz de locura brilla en la oscura mirada dura del bailarín. Alcohol de añoranza que al son de la danza calienta venganzas debajo la crin. Pobre morena, brotó en tus venas una serena flor carmesí. Rencor en acecho, pincel del despecho pintando en tu pecho la mancha carmín. Tu madre murió de amores, alma blanca y piel carbón. Mulata, fueron sus labios el rencor de un cuarteador. Tu padre murió a la sombra por vengar esa traición. Mulata, nació tu estrella en un cielo de crespón. Pena mulata que se ...

MITO Licaón de sobremesa

"Licaón", de Raúl Cisterna Una historia griega es el tema de conversación de muchos vecinos en asados, galas, recepciones, fiestas, bailes y saraos Tema de conversación en la mesa familiar de los santiagueños cuando se juntan en asados, galas, recepciones, bailes, fiestas y saraos, es el de Licaón, pero no el hijo de Príamo y Laótoe que, hecho prisionero, fue vendido como esclavo por Aquiles. Lo mataron porque intentó fugarse. Tampoco se trata del que era hijo de Antenor, a quien en consideración a su padre los griegos respetaron la vida cuando ganaron la Guerra de Troya. No, mis amigos, el que ocupa las conversaciones de los buenos vecinos es Licaón, el rey arcadio, hijo de Pelasgo y Melibea, que era hija a su vez de Océano. En vez de leer la tracalada de noticias policiales con que los periódicos de la ciudad asesinan el idioma todos los días, los santiagueños se dedican a averiguar detalles de la vida de este personaje y se entusiasman con sus idas y venidas, con el horror...

ESTANCIA Así que era esto

"El diario", de Raúl Cisterna Los primeros días me dediqué a observar, callar y tratar de entender las reglas de aquel extraño lugar Los primeros días hubo un tanteo, observaba y me observaban para averiguar de qué lado rengueaba, cómo corría. Me quedaba callado, sentado, leyendo. Agarraba el diario cuando los demás lo dejaban. De todas maneras, lo que sucedía afuera me tenía sin cuidado. Tampoco había que exagerar, releí la “República” de Platón, pero, para no escandalizar, también repasaba esas revistas frívolas, que tratan de actrices hablando como actores y actores comportándose como actrices. Quería hallar la clave del funcionamiento del asunto. Recuerdo que el primer día pensé: “Así que era esto”. Una casa gris, con olor a comida, una silla de ruedas en el pasillo y una enfermera haciendo algo, sin mirar a ninguna parte, en una piecita, que luego supe que tenía nombre inglés. La piecita, claro. Me sucede que nunca las primeras impresiones son duraderas, pero aquella con...