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POESÍA Elpidio y La Navidad (con vídeo)

Elpidio Herrera

Dos versos, uno dedicado a Elpidio Herrera y otro que habla de la fiesta pasada, llegan con atraso, pero valen la pena

Por José Luis Ávila
Elpidio

Dicen que él pidió nacer aquí,
pidió también que sea cerca del río,
lao el jume y junto al algarrobal,
él pidió ser sencillo, humilde,
creador y con poco,
le dieron elegir antes de nacer,
y pidió eso, nacer en Atamisqui,
tierra arada de cantos y ruidos de montes,
llena de socavón y misterios,
de lengua grave y oculta,
tierra blanca y estéril,
donde florece el piquillín y el garabato.
Aquí es donde huayra muyoj te acompaña
atajando tu andar,
y parece que el Kakuy está tu lado,
su llanto llega untando clamor.
Él vio al Crispín y decidió nacer aquí,
pidió sólo eso, ser de esta tierra,
de este monte de este canto.
Sabía que aquí iba ser y lo que iba a hallar,
no pidió el porongo,
le llegó cuando se llenó de Atamisqui,
cuando sus vientos se conjugaron en notas
y duendes sacheros coreaban ese misterio de sonidos ocultos,
entonces se oyó el zumbar de lechiguanas,
cantos de pájaros en la misma rama
y esos golpes de ocultos cajeros que no paran al verte llegar.
Él pidió nacer hoy,
junto a los coyuyos y royos líricos,
en cama de tiento, alero con humo,
cerca del telar, de tanto pedir.
Dios lo llamó Elpidio y fue creciendo
y junto al sonido, hizo del porongo
esa mezcla de punteo raro y agreste
le sumó el silbo de jumiales y soledad,
el monte se hizo chacarera
y centinelas de lechuzas negras se juntaron
escuchando al mismo misterio.
Él pidió a ser Elpidio,
hoy en tu cumpleaños tus sones
siempre será Chacarera,
has regao de arpegio sacheros el Pago.

La Navidad
El recitado

Allí el viento silba para alegrar,
el hualo se le une,
el mugido castañea,
el mishi trepa para aparentar,
se acomoda una silla i´tiento,
humea la lata,
cruza el cuzco molestando,
mañana es mañana no tiene nombre el día.
Ando juntando las buenas para seguir,
camino despacio,
me sigue el silencio, aquí no hay pobres,
aquí hay vida,
alguien tararea, parece que va llover,
en el habla está la nota,
si se apura sale la chacarera.
Cansao el bracero de desdicha,
corre el burro espantao,
van tras de él,
es su única riqueza.
El Pueblo está ahí en dos vueltas de la aguja grande,
llegamos,
no llevo dinero,
no conozco,
Llevo el cuero, la manta,
la chusi, y la miel, el amchi o el quesillo,
por ahí llevo varios
y de allá me dan una.
Si llueve no podré cruzar el río viejo,
miro al cielo él siempre me ayuda.
Hoy en Noche Buena cenaremos con Dios,
aunque él siempre viene,
le gusta la casa,
siempre alza a mis guris,
pasea por el salitre,
corta el jume y le agrega a las brasas,
prepara la mesa, nos corta el pan, nos mira a los ojos
y con eso alcanza.
Cuando parte nos deja más paz,
un lucero alumbrará fuerte hasta el alba,
ya los pájaros presumidos chillarán,
debo apurarme pa juntar la algarroba,
ayer me ha ventajao el cuchi.
Mientras asiento la pava agradezco por un día más,
ayer ordeñé hoy le dejo pal chivo,
voy a juntar leña debo hacer el pan.
Feliz Navidad.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Recuerdo en una oportunidad, en el aeropuerto, que estaba lleno de reporteros de TV, radios, gráficos, etc, a lo cual pensé que era porque venía Carlos Juares siendo en ese entonces senador; grande fue mi sorpresa cuando baja un señor petizo, canoso, de cabello largo, y todos se le abalanzan a reportarlo. Era este señor, el tal Elpidio Herrera que volvía de Alemania donde había hecho una gira artística.

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