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Mostrando las entradas etiquetadas como Poesía

Al medio y por la mitad

Ilustración Rolando Revagliatti Fuego sagrado tú enviudé con astucia y placebo Neo-cerbatánico escupo monogramas endilgo inagotables iniciales lacro por lo que dure esta disipación tartamuda de linajes y otras señas Estamos en la niebla de paso reprimo besos y te invento bondadosamente Contigo tomate partido al medio y milanesa partida al medio y huevo duro por la mitad: sensorium y perceptum: tú del pan lactal yo, de las cebollitas de verdeo Aire en grumos siendo desalojado de mi pecho: chamusca, carajo, la niebla sin embargo. Ramírez de Velasco®

El sol se está apagando

Ilustración Juan Ahuerma Salazar I Vayan yendo, el sol se está apagando. Yo hice todo lo posible pero no ha alcanzado. El sol se está apagando. El agua se ha secado en las marimbas. La pasión que antes generaba cordeles de ira en la distancia barcos de vapor, los trenes, la esperanza, ahora se diluye como la bruma en los pantanos. El sol se está apagando. Las grandes capitales que han crecido desorbitadamente sobre los bosques y los mares. El mundo que ha tenido visiones, religión, poderes y arrogancia. Todo eso tampoco ha alcanzado. El sol se está apagando. Las flores que cuando me querías eran mercancía cantarina entre las vendedoras del mercado. Las cosas que me has ocultado. Ahora no son más que historias vanas. El sol se está apagando. Se han acabado el fernet, las putas, los cigarros. Y el sol se está apagando. Los hombres, ahora pasmados filosofan sobre el tiempo, solamente sobre el tiempo, porque ya es demasiado tarde. Y aunque los noticieros y los periódicos nos mientan, ya va...

Llanto por Manolete

Ilustración (Manolete) Manuel Altolaguirre Llegan de Sierra Morena a la plaza de Linares para ver a Manolete los mineros de Arrayanes. Suben de la oscura tierra para que a la tierra baje, a minas de plata y gloria, quien fue de acero en su arte. Un anillo gris, de plomo, forma el público. La tarde cenicienta se oscurece sobre grises olivares. Manolete, todo alma caballero de diamante, luce sus últimas luces en la plaza de Linares. ¡Qué espada como su espada, envidia de los arcángeles! ¡Qué revuelo como el vuelo de su capote en el aire, ala que tiene la muerte como fin de su viaje! Rodó el toro por la arena donde olvidaba su sangre Manolete, que no quiso sin matarlo retirarse. ¡Qué gran torero, torero, torero, torero grande! ¡El de la triste figura, tan triste como elegante! ¡Tan cumplidor, tan valiente, tan trágico, tan suave” Serán las plazas de toros colgadas de la ciudades como coronas de luto que su memoria acompañe. Que un público de gardenias y pensamientos rebase las barreras y ...

La Marsellesa (Con vídeo)

Ilustración Letra y música de Claude Joseph Rouget de Lisle Allons enfants de la Patrie Le jour de gloire est arrivé ! Contre nous de la tyrannie L'étendard sanglant est levé L'étendard sanglant est levé Entendez-vous dans les campagnes Mugir ces féroces soldats? Ils viennent jusque dans vos bras. Égorger vos fils, vos compagnes! Aux armes citoyens Formez vos bataillons Marchons, marchons Qu'un sang impur Abreuve nos sillons Amour sacré de la Patrie Conduis, soutiens nos bras vengeurs Liberté, Liberté chérie Combats avec tes défenseurs! Combats avec tes défenseurs! Ahí está Sous nos drapeaux, que la victoire Accoure à tes mâles accents Que tes ennemis expirants Voient ton triomphe et notre gloire! Nous entrerons dans la carrière Quand nos aînés n'y seront plus Nous y trouverons leur poussière Et la trace de leurs vertus Et la trace de leurs vertus Bien moins jaloux de leur survivre Que de partager leur cercueil Nous aurons le sublime orgueil De les venger ou de les sui...

SUDÁN El largo viaje de una palabra

"Sudán", de Raúl Cisterna Desde el árabe hasta antiguas leyendas africanas, la denominación del país esconde siglos de controversias y sorprendentes interpretaciones Todos los días hay consultas. Los amigos, curiosos como la mayoría de los santiagueños, preguntan por el origen de las palabras. Entre ellas, la que nombra a la nación llamada “Sudán”, despierta la curiosidad de casi todos. No es que uno sepa mucho; apenas se preocupó por conseguir dos o tres diccionarios etimológicos para desasnarse. Bueno, le cuento. Los etimologistas no se ponen de acuerdo sobre la interpretación que ha de darse a este término. Hay quienes sostienen que viene del árabe “Bilad as-Sudan”, que quiere decir “País de los negros”, obviamente porque ahí la mayoría son de ese subido color. Sus partidarios se apoyan en que los geógrafos antiguos llamaban Nigritia a este país y en que antes la región era conocida como Nubia. Sin embargo, el origen de esta última palabra también es discutido. Algunos la ...

La farmacia

Ilustración Néstor Groppa Esa casa, antes fue bar, copetín al paso, sangüichería de pringue y whisquería dudosa. La casa donde trabajaron, sucesivamente, un suboficial retirado y sus hijos, un hotelero y sus hijas, y alguien más. Años atrás, la casa albergaba pimientos y cebollitas en vinagre, anchoas – algo fuertes -, medidas de peltre para la bebida blanca, pickles y mayonesas sin huevo. Anteriormente, la casa fue unas líneas azules en papel para planos y un número de expediente en Obras Sanitarias, otro en Agua y Energía, otro en el Banco de la Provincia y en Catastro, por sus respectivas Mesas de Entradas. Ahora descorre el telón de la mañana y aparece una botica: tiene duendes de colores en los estantes que plumerean la alquimia nocturna, los elementos y reactivos enfrascados, los sobresitos, los bálsamos ( el de cucumbé y el de Tolú ), la goma de mascar y los perfumes, los sonajeros, las gasas, los grandes frascos con agua coloreada, los albarellos y morteros en los que viborean ...

Dicha

Ilustración Arturo Marasso Dichoso aquel que vive en mansión heredada, oye cantar los tordos que escuchó cuando niño; ve llegar los inviernos entre lluvia y nevada y siente el mismo acento de familiar cariño. En la noche, en sosiego, a media luz, en torno de la mesa o la lumbre, se conversa, en voz tierna, de un viaje, de un recuerdo, de una ida sin retorno –hace ya veintiocho años– a la mansión eterna. Triste lágrima asómase y ocúltase, medrosa, recuérdase la historia de la aldea, el pasado tiempo de la familia, la niñez bulliciosa, y se ve lo futuro al ayer arraigado. Se lee el viejo libro con reposo, alguna hoja anotaciones lleva del padre o del abuelo; a veces una lágrima casual el texto moja y se encuentra en las dulces páginas el consuelo. Ramírez de Velasco®

Arrabal

Ilustración Jorge Luis Borges a Guillermo de Torre El arrabal es el reflejo de la fatiga del viandante. Mis pasos claudicaron cuando iban a pisar el horizonte y quedé entre las casas, miedosas y humilladas, encarceladas en manzanas diferentes e iguales como si fueran todas ellas recuerdos superpuestos, barajados, de una sola manzana. El pastito precario desesperadamente esperanzado salpicaba las piedrasde la calle y mis miradas comprobaron gesticulante y vano el cartel del poniente en su fracaso cotidiano y sentí Buenos Aires: esta ciudad que yo creí mi pasado es mi porvenir, mi presente; los años que he vivido en Europa son ilusorios, yo he estado siempre (y estaré) en Buenos Aires. Ramírez de Velasco®

Vidala de la copla

Ilustración Letra y música de José Ignacio Rodríguez Vidala tengo una copla, no me la vas a quitar. Dejala que me acompañe, así conmigo andará. Pa' cuando vuelva a mi pago, entonces juntitos la hemos de cantar. Vidala tengo una copla, no me la vas a quitar. Si le digo que sos fuego, te han de querer apagar y en tu rescoldo caliente la ollita calentarán. Vidala de la copla Pa' que no apaguen tus fuegos tal vez algún pobre me ayude a soplar. Vidala tengo una copla, no me la vas a quitar. Junto al camino está caido, chumadito el Carnaval. cuando la tierra calienta gusto a algarroba me da y me hace llorar la caja de verme tan lejos la vidalitay. Vidala tengo una copla, no me la vas a quitar. Es todo lo que me queda, si vuelto tal vez me dan, Pa' cuando vuelva a mi pago, entonces juntitos la hemos de cantar. Vidala tengo una copla, no me la vas a quitar. Ramírez de Velasco®

9 de Julio

Ilustración Germán Berdiales Llegó el momento sublime que hará histórica esta casa. Ya el presidente Laprida de su sitial se levanta. Ya pronuncia la pregunta que esperan todos con ansia. Ya dice: "-¿Quiere el Congreso que las Provincias Unidas se independicen de España?" Ya un grito de entusiasmo ha cubierto sus palabras. Ya el Soberano Congreso la Independencia proclama. Ya todos cantan el Himno, ya replican las campanas. Ya en esa calle del Rey es histórica la casa. ¡Ya es Tucumán el altar y el corazón de la patria! Ramírez de Velasco®

El mar es un olvido…

Ilustración Jorge Guilén El mar es un olvido, una canción, un labio; el mar es un amante, fiel respuesta al deseo. Es como un ruiseñor, y sus aguas son plumas, impulsos que levantan a las frías estrellas. Sus caricias son sueños, entreabren la muerte, son lunas accesibles, son la vida más alta. Sobre espaldas oscuras las olas van gozando. Ramírez de Velasco®

Gota pequeña, mi dolor

Ilustración Dámaso Alonso Gota pequeña, mi dolor. La tiré al mar. Al hondo mar. Luego me dije: "A tu sabor, ¡ya puedes navegar!" Mas me perdió la poca fe... La poca fe de mi cantar. Entre onda y cielo naufragué. Y era un dolor inmenso el mar. Ramírez de Velasco®

La vida me engañó

Tango Letra Martín Vilche Música Alfonso Casini La vida me engañó, la vida me mintió, al ofrecerme un mundo color rosa. Iluso la soñé, temblando la esperé, haciéndome la vida más hermosa. La dicha me sonrió y ciego la seguí, pero ella se burlaba de mi corazón. La dicha nunca vino hasta mi olvido, la vida me ha mentido, la vida me engañó. Qué días más tristes, qué noche de tortura horrible. Las sombras, el miedo, caricias que olvidar no puedo. La busco, la llamo, El tango y en medio de mi angustia tiemblo pensando que nunca, que nunca, yo he tenido amor. Si todos un día tuvieron cariño, quién soy que no tengo ni un poco de amor. Mas cuando desperté, deshecha la ilusión, sus risas me golpeaban en el corazón. La dicha nunca vino hasta mi olvido, la vida me ha mentido, la vida me engañó. Ramírez de Velasco®

Solo

Ilustración Oliverio Girondo Solo, con mi esqueleto, mi sombra, mis arterias, como un sapo en su cueva, asomado al verano, entre miles de insectos que saltan, retroceden, se atropellan, fallecen; en una delirante actividad sin rumbo, inútil, arbitraria, febril, idéntica a la fiebre que sufren las ciudades. Solo, con la ventana abierta a las estrellas, entre árboles y muebles que ignoran mi existencia, sin deseos de irme, ni ganas de quedarme a vivir otras noches, aquí, o en otra parte, con el mismo esqueleto, y las mismas arterias, como un sapo en su cueva circundado de insectos. Ramírez de Velasco®  

Himno de Estados Unidos

Ilustración Letra: Francis Scott Key Música: John Stafford Smith Oh, say can you see by the dawn's early light What so proudly we hailed at the twilight's last gleaming? Whose broad stripes and bright stars thru the perilous fight, O'er the ramparts we watched were so gallantly streaming? And the rocket's red glare, the bombs bursting in air, Gave proof thru the night that our flag was still there. Chorus: Oh, say does that star-spangled banner yet wave O'er the land of the free and the home of the brave? On the shore, dimly seen through the mists of the deep, Where the foe's haughty host in dread silence reposes, What is that which the breeze, o'er the towering steep, As it fitfully blows, half conceals, half discloses? Now it catches the gleam of the morning's first beam, In full glory reflected now shines in the stream: Chorus: 'Tis the star-spangled banner! Oh long may it wave O'er the land of the free and the home of the brave. And where is ...

Días contra el ensueño

Ilustración Alejandra Pizarnik No querer blancos rodando en planta movible. No querer voces robando semillosas arqueada aéreas. No querer vivir mil oxígenos nimias cruzadas al cielo. No querer trasladar mi curva sin encerar la hoja actual. No querer vencer al imán la alpargata se deshilacha. No querer tocar abstractos llegar a mi último pelo marrón. No querer vencer colas blandas los árboles sitúan las hojas. No querer traer sin caos portátiles vocablos. Ramírez de Velasco®

Oración a la luz

Ilustración José María Pemán Señor: yo sé que en la mañana pura de este mundo, tu diestra generosa hizo la luz antes que toda cosa porque todo tuviera su figura. Yo sé que te refleja la segura línea inmortal del lirio y de la rosa mejor que la embriagada y temerosa música de los vientos en la altura. Por eso te celebro yo en el frío pensar exacto a la verdad sujeto y en la ribera sin temblor del río: por eso yo te adoro, mudo y quieto: y por eso, Señor, el dolor mío por llegar a Ti se hizo soneto. Ramírez de Velasco®

A usted

Ilustración José Ángel Valente A usted le doy una flor, si me permite, un gato y un micrófono, un destornillador totalmente en desuso, una ventana alegre. Agítelos. Haga un poema o cualquier otra cosa. Léasela al vecino. Arrójela feliz al sumidero. Y buenos días, no vuelva nunca más, salude a cuantos aún recuerden que nos vamos pudriendo de impotencia. Ramírez de Velasco®

Rosa, pompa, risa

Ilustración Juan Ramon Jiménez Con la primavera mis sueños se llenan de rosas, lo mismo que las escaleras orilla del río. Con la primavera mis rosas se llenan de pompas, lo mismo que las torrenteras orilla del río. Con la primavera mis pompas se llenan de risas, lo mismo que las ventoleras orilla del río. Ramírez de Velasco®

Halla en la causa de su amor todos los bienes

Ilustración nomás Francisco de Quevedo Después que te conocí, Todas las cosas me sobran: El Sol para tener día, Abril para tener rosas. Por mi bien pueden tomar Otro oficio las Auroras, Que yo conozco una luz Que sabe amanecer sombras. Bien puede buscar la noche Quien sus Estrellas conozca, Que para mi Astrología Ya son oscuras y pocas. Gaste el Oriente sus minas Con quien avaro las rompa, Que yo enriquezco la vista Con más oro a menos costa. Bien puede la Margarita Guardar sus perlas en conchas, Que Búzano de una Risa Las pesco yo en una boca. Contra el Tiempo y la Fortuna Ya tengo una inhibitoria: Ni ella me puede hacer triste, Ni él puede mudarme un hora. El oficio le ha vacado A la Muerte tu persona: A sí misma se padece, Sola en ti viven sus obras. Ya no importunan mis ruegos A los cielos por la gloria, Que mi bienaventuranza Tiene jornada más corta. La sacrosanta Mentira Que tantas Almas adoran, Busque en Portugal vasallos, En Chipre busque Coronas. Predicaré de manera Tu belleza...