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NEGOCIOS Una aplicación para salvar el mundo

Mariachis

Pedido para hallar un socio capitalista que quiera organizar la distribución personalizada de poemas y música, con cadetes recitadores y cantores


En los últimos tiempos ando buscando un socio financista para organizar una aplicación que podría convertirse en el “boom” de la temporada. Se trata de lo siguiente: reclutaríamos a muchachos y chicas que vayan en bicicleta a leer poemas a quienes los pidan. Ya sé que usted dirá: “¿Poesía?, ¿en pleno siglo XXI?”. Y sí amigos, he pensado mucho, observando que hay aplicaciones para asuntos mucho más complicados como conseguir novia, otros le confían al telefonito que quieren una pizza o un lomito y aguardan a que se los tranigan o le dan la plata para que se las tenga, otras que seleccionan películas y las pasan cuando uno quiere, en fin. ¿Quién no querría tener una aplicación para —pongamos —en quince minutos a partir de ahora oir una partecita del Martín Fierro, algo de Gabriela Mistral, del cura Leonardo Castellani o de cualquier otro poeta del mundo?
Los leerían muchachos y chicas como los cadetes de las empresas de mensajerías, pero estos irían con el telefonito, se pararían frente al cliente para decirle el poema que quiere oir o que alguien le regaló. Como laburo es ideal para estudiantes de literatura que necesitan unos pesos o para los muchos desocupados que hay dando vueltas en las ciudades. Como se dijo, también se podrían enviar a terceros. Imagine a su señora o a su novia, recibiendo en la casa o en el trabajo, a un cadete que le diga: “Buenos días doña Fulanita, vengo a recitarle” y a continuación decirle: “Puedo escribir los versos más tristes esta noche. // Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada, // y tiritan, azules, los astros, a lo lejos”. Después de que termine el poema, el cadete le tendría que decir quién lo envió y por un plus, avisar cuál es el motivo: “Para que lo perdone por haber vuelto tarde anoche”. Oiga, va a ser una maravilla.
En una segunda etapa se tomarán cadetes que sepan cantar y tocar la guitarra, por un pequeño plus podrá elegir qué canción enviar a su amor o con qué música homenajearse usted mismo, por qué no. Un servicio “premium” se dará cuando usted contrate una orquesta para ofrecer una serenata, si es con cantantes vestidos de mariachis podría ser más caro todavía y si además quiere bailarines que escenifiquen lo que está oyendo, le podría salir un ojo de la cara. Porque, ¿ha visto?, uno ofrece algo y cree que nadie lo va a querer, y al final había muchos que lo estaban esperando.
En una de esas, pero esto ya es soñar mucho y a lo grande, si el negocio anda bien, al final se podrían ofrecer orquestas completas de jazz, de tango, de música de Beethoven, bandas de música que ejecuten piezas militares para que toquen en casamientos, cumpleaños, saraos, conmemoraciones, celebraciones y fiestas de guardar. Obviamente en este último caso habría que pedir el servicio con tiempo y enviar otras especificaciones, por caso, si quiere tango debería aclarar si lo desea estilo Juan D´Arienzo, Aníbal Troilo, lo mismo si ha pedido jazz o música clásica. Con los mariachis, las chacareras lo mismo, ¿quiere estilo Alfredo Ábalos, los Nocheros, los Cantores de Quilla Huasi, los hermanos Núñez, Eduardo Falú?
Es la primera vez que publico la idea. Ya la comenté a dos o tres amigos que algo de plata tienen, para ver si quieren invertir en mi aplicación de poesías, pero a ninguno le interesó. En una de esas, digo, tirando el proyecto por aquí, alguien viene con la tarasca y largamos el emprendimiento.
¿Qué pasa si me roban la idea, dice usted? Bueno, no me va a importar mucho, la cosa es empezar con una pequeña huertita de poesía en un lugar del globo cualquiera, que bien puede ser Santiago, si después se quiere cosechar belleza en un mundo hecho pelota por el materialismo feroz de los liberales y el desmedido afán por el dinero de los socialistas, esas dos lacras que vienen ensuciando la historia desde 1789.
Si no nos salvamos por la poesía, amigo, nada ni nadie podrá arreglar los entuertos que hoy lo acogotan, en muchos casos hasta la asfixia.
Si se prende y quiere hacer el negocio conmigo, escríbame y a vuelta de correo organizamos una reunión para armar la empresa, dividimos el trabajo, fijamos lo que ganará, o perderá, cada uno y los demás detalles.
Juan Manuel Aragón
©Ramírez de Velasco

Comentarios

  1. Hermosa tu propuesta Juancho

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  2. Imagino que los papeles de envolver caramelos o chicles, como antes se ganaban clientes por las frases también podria ser una solución para convenir y facilitar a que muchos comprendan que se puede conquistar corazones con la " ayudita " escrita

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