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1981 ALMANAQUE MUNDIAL Pérez

Óscar Perez

El 7 de abril de 1981 nace Óscar Alberto Pérez policía y piloto de helicópteros asesinado por la policía del régimen de izquierda venezolano

El 7 de abril de 1981 nació Óscar Alberto Pérez en Caracas, Venezuela. Fue un policía y piloto de helicópteros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, cuya muerte, ocurrida el 15 de enero de 2018, quedó registrada y difundida en vivo y en directo a través de redes sociales durante un procedimiento de las fuerzas de seguridad en el sector El Junquito, en uno de los episodios más impactantes y documentados de la violencia política venezolana reciente.
Nacido y criado en Caracas, se formó en de las fuerzas de seguridad del Estado, donde adquirió entrenamiento especializado como piloto, buzo y operador táctico. Mantuvo vínculos familiares conocidos —pareja e hijos— que quedaron expuestos públicamente tras su muerte debido a la enorme circulación de imágenes y declaraciones oficiales y extraoficiales.
En junio de 2017 pasó a la escena pública al protagonizar una acción aérea con un helicóptero oficial, desde el cual difundió mensajes políticos y realizó disparos y lanzamiento de artefactos contra edificios estatales. A partir de ese momento permaneció en la clandestinidad, liderando un pequeño grupo armado y difundiendo videos periódicos como forma de comunicación directa.
Durante los meses siguientes se publicaron grabaciones desde lugares no identificados, en las que se lo veía uniformado, armado y acompañado por otros integrantes del grupo. Ese material audiovisual fue construyendo un registro continuo de su actividad y de su estrategia comunicacional hasta los días previos al desenlace.
El 15 de enero de 2018, fuerzas de seguridad localizaron al grupo en una vivienda de El Junquito, al oeste de Caracas. Desde las primeras horas del procedimiento hubo enfrentamientos armados. A diferencia de otros episodios similares, gran parte de lo ocurrido fue transmitido en tiempo real desde adentro.
Transmitida en vivo y en directo

Durante el asedio se difundieron videos grabados y transmitidos en vivo en los que se lo veía herido, rodeado, solicitando que cesaran los disparos y manifestando su voluntad de entregarse. En las imágenes se oyen detonaciones, ráfagas de armas largas y explosiones, mientras el registro visual se interrumpe por el avance del operativo.
Esas transmisiones circularon de inmediato por redes sociales, antes de cualquier parte oficial, permitiendo que miles de personas siguieran minuto a minuto el desarrollo de los hechos. Horas después, el Estado confirmó la muerte de Pérez y de los demás integrantes del grupo, señalando que el operativo había concluido tras un enfrentamiento armado.
El acceso posterior al lugar fue restringido y las versiones oficiales fueron difundidas una vez finalizadas las acciones. Las imágenes transmitidas durante el operativo quedaron como documento directo de los momentos finales, fijando una secuencia temporal que precedió a los comunicados formales.
La muerte de Óscar Alberto Pérez quedó asociada de manera inseparable a la transmisión en vivo de sus últimos minutos, un hecho inusual en la historia reciente de Venezuela por la forma en que la violencia estatal y el desenlace del operativo fueron registrados desde el interior del sitio y difundidos en tiempo real.
Tenía 36 años al momento de su muerte y era padre de tres hijos. Antes de pasar a la clandestinidad había participado como actor secundario en una película venezolana de acción y era conocido por su entrenamiento físico y su presencia en exhibiciones institucionales. Tras el operativo de El Junquito, los cuerpos fueron enterrados sin entrega inmediata a los familiares, con funerales vigilados y restricciones oficiales, y la autopsia no fue difundida de manera completa. Las grabaciones transmitidas durante el asedio permanecieron disponibles en línea y fueron utilizadas posteriormente por organismos internacionales de derechos humanos como material de análisis sobre el uso de la fuerza estatal.
Las organizaciones de izquierda del mundo no lo recordaron cuando se terminaron de liberar a los presos políticos de Venezuela. Todavía hoy quisieran ocultar su crimen.
Ramírez de Velasco®

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