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La capataza

Ilustración

Atahualpa Yupanqui


De pie en la noche, como un árbol solo
esperándote estoy, luna del cielo.
Porque quiero nombrarte capataza
de todo lo que amo y lo que dejo.

Te investirás de todos los poderes
a más de tu ejemplar sabiduría
y cuidarás haciendas, campos, montes,
senderos, ranchos, ríos y lejanías.

Que cuelguen los espejos de tu ronda
sobre los matos y el tuscal cumbreño
a la hora en que el paso de los pumas
desata en el corral todos los miedos.

Esperándote estoy, mi capataza,
centinela sin par. ¡Mi luna gaucha!
Para que busques la canción perdida,
la que nunca canté bajo los talas.

Te enseñaré los nidos de zorzales
y el pequeño run-dum anochecido
que se llena de arpegios y temblores
cuando brota en los pastos el rocío.

Capataza, me voy, ya me despido,
salgo a buscar vidalas al sendero.
¡Tú le dirás las cosas que me callo
a todo lo que amo y lo que dejo...!
Ramírez de Velasco®

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