Ir al contenido principal

1912 CALENDARIO NACIONAL Elordi

Elordi y 25 de Mayo, La Banda

El 18 de mayo de 1912, Manuel Elordi, gerente del Ferrocarril Central Norte Argentino, firma el reingreso al servicio de un ingeniero

El 18 de mayo de 1912, un documento técnico ferroviario consignó el reingreso al servicio de un ingeniero, convocado expresamente por Manuel Elordi, gerente del Ferrocarril Central Norte Argentino. Ese acto administrativo formaba parte de una gestión que impulsaba la expansión de la red estatal de trocha métrica en el noroeste, coordinaba la incorporación de personal experimentado y supervisaba la apertura de ramales hacia zonas productivas y andinas.
Elordi dirigía las operaciones desde Tucumán, sede central de la empresa estatal. En Tafí Viejo estaban los talleres, inaugurados poco antes con la presencia de autoridades nacionales, y desde ahí se gestionaban los tráficos que alimentaban la industria azucarera provincial.
Este técnico coordinaba la unificación de líneas estatales disgregadas tras la ley orgánica de 1909. El Ferrocarril Central Norte integraba entonces ramales chaqueños y norteños, desde Bandera hasta Los Juríes en 1911 y desde Yuto hasta Embarcación en noviembre de ese mismo año.
Por otra parte, fue impulsor de la construcción de extensiones hacia el Chaco y el límite con Salta. En 1912 se habilitaron tramos como Quimilí a Gancedo y Tintina a Campo Gallo, mientras avanzaban obras hacia Formosa y el ramal Laguna Paiva a Deán Funes.
Entre sus funciones figuraba la de seleccionar técnicos con experiencia en terrenos difíciles. El ingeniero reincorporado aquel 18 de mayo había trabajado previamente en la zona de San Cristóbal y en explotaciones forestales del Chaco; su regreso al puesto de encargado de depósito en Tucumán respondía a la necesidad de reforzar el servicio de tracción y agua en las secciones andinas.
Fue el encargado de supervigilar las pruebas técnicas para mejorar el rendimiento en altitudes elevadas. Informes de la época registraban ensayos exitosos con petróleo como combustible en la línea andina, una innovación que facilitaba el tráfico en regiones de difícil acceso.
Elordi administraba el personal en un momento de crecimiento acelerado de la red nacional. La empresa duplicaba su extensión respecto de décadas anteriores y conectaba provincias antes aisladas, desde Córdoba hasta los territorios del norte.
Se sabe hoy que mantenía la correspondencia con la Dirección de Ferrocarriles Nacionales. Figuras como Elordi aparecían en guías oficiales de la época como gerente en Tucumán, junto con superintendentes y jefes de talleres que reportaban directamente a Obras Públicas.
Fue gerente del flujo diario de locomotoras, vagones y cargas. Los depósitos de Tucumán se convertían en nodos clave para el abastecimiento de agua y combustible, esenciales para las operaciones en el ramal C-14 que más tarde uniría Salta con la cordillera.
Y veló por la continuidad de los servicios en una red que ya superaba los cuarenta mil kilómetros en todo el país. Aquel llamado de mayo de 1912 ilustraba la rutina de una gerencia que enlazaba personal, infraestructura y territorio en el avance ferroviario del norte argentino.
No se halló en la red datos sobre la fecha de su nacimiento o muerte. Una estación de trenes lo recuerda, incluso dio su nombre al antiguo pueblo de Massey. Y es nombre de calle en La Banda.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

CULPA No era mi problema

"Romano", de Raúl Cisterna Un funcionario romano reconstruye una decisión e intenta convencerse de que jamás pudo haber actuado distinto Estimado Cayo, tomo la pluma para narrarte una impresión de aquel tiempo. En ocasiones como hoy, no sé por qué recuerdo esos días y me pregunto si soy el mismo o me habré convertido quizás en otro. Ahora sé que no entraré en la historia, nadie leerá, en ninguna parte, nada acerca de lo que hice o lo que dejé de hacer, mi nombre no figurará para bien ni para mal, así lo ha dispuesto el destino. En tu misiva me has sugerido que abandone Roma, que haga una vida retirada, que adquiera una villa en las afueras, como han hecho muchos, y me marche de esta urbe caótica y atrozmente superpoblada. Pero me es imposible, necesito el ajetreo del día para vivir y el constante ruido de la noche para descansar. Esta ciudad no duerme jamás. Quizás por ello me sentí tan humillado cuando me destinaron como gobernador de aquel pueblo de pastores de cabras y ove...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

TECNOLOGÍA La máquina no perdona

"Metálico", de Raúl Cisterna Inteligencia artificial, cuerpos metálicos y vehículos autónomos anuncian una humanidad, arrinconad a De la inteligencia artificial salen ideas plastificadas, redondas o cuadradas, pero nunca de esas que copian a las nubes, que van cambiando de apariencia: un rato con forma de pez, después son la cara de un tío lejano y, finalmente, se vuelven nada, como las que traemos desde la cuna los cristianos, ideas de talento natural, digamos. Una inteligencia artificial entrenada para eso le podría ganar al ajedrez a cualquiera, desde el aprendiz más bobo hasta el mismísimo campeón del mundo, pero le falta la emoción de saber que podría comerse la dama contraria si no fuera por ese peón maldito, o la tristeza de tener que tumbar al rey porque lo ve perdido. La máquina no perdona. Dicen que cuando se popularice terminará con el pecado original de la imaginación de los que sueñan despiertos y se imaginan mundos más allá de las estrellas o más aquí, con las p...