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1974 CALENDARIO NACIONAL Mugica

Recorte de la revista "El caudillo"

El 11 de mayo de 1974, es ejecutado a balazos el Padre Mugica, a la salida de la iglesia San Francisco Solano, del barrio de Villa Luro


El 11 de mayo de 1974, fue muerto a balazos Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe, en Buenos Aires. Más conocido como el Padre Mugica, fue ejecutado a balazos a la salida de la iglesia San Francisco Solano, del barrio de Villa Luro. El crimen ocurrió pasadas las 8 de la noche, después de que Mugica oficiara una misa y se reuniera con un grupo de preparación al matrimonio.
El sacerdote, de 43 años, caminaba junto a Ricardo Capelli y María del Carmen Artecos hacia su automóvil, un Renault 4L azul estacionado cerca de la parroquia, cuando fue atacado. Un hombre descendió de un Chevrolet verde claro y disparó contra él con una pistola automática Ingram M-10. Recibió quince impactos de bala, varios de ellos en el abdomen y el pecho, que le perforaron un pulmón. En medio del ataque, el padre Jorge Vernazza salió de la iglesia y le administró los últimos sacramentos antes de que fuera trasladado al Hospital Salaberry, en el que murió poco después.
Capelli, que lo acompañaba, resultó gravemente herido por disparos frontales, mientras Maía del Carmen Artecos escapó ilesa. El atacante huyó en el vehículo, que luego se identificó como robado.
Mugica había nacido el 7 de octubre de 1930 en Buenos Aires, en el seno de una familia acomodada. Su padre, Adolfo Mugica, fue un político conservador y su madre, Carmen Echagüe, provenía de una familia de terratenientes. Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires y cursó dos años de Derecho en la Universidad de Buenos Aires antes de ingresar al Seminario Metropolitano en 1952. Fue ordenado sacerdote el 20 de diciembre de 1959 por el cardenal Antonio Caggiano.
Desde los años 60 se destacó por su trabajo pastoral en las villas de emergencia, especialmente en la Villa 31 de Retiro, en la que fundó la capilla Cristo Obrero. También fue asesor espiritual de la Juventud Estudiantil Católica en el Colegio Nacional de Buenos Aires: allí conoció a jóvenes como Gustavo Ramus, Fernando Abal Medina y Mario Firmenich, que años después fundarían Montoneros.
Según una versión el crimen fue responsabilidad de Montoneros. Mugica había mantenido una relación cercana con sus integrantes en los años previos, participando en misiones rurales con ellos en 1966 en Santa Fe y apoyando sus funerales en 1970 tras la muerte de Abal Medina y Ramus. Sin embargo, tras el retorno de Juan Domingo Perón al poder en 1973, se distanció de la agrupación. Criticó públicamente la lucha armada en democracia, especialmente tras el asesinato del sindicalista José Ignacio Rucci el 23 de septiembre de 1973, perpetrado por Montoneros.
En un programa radial en Chivilcoy, el 11 de noviembre de 1973, afirmó que la guerrilla no tenía sentido bajo un gobierno constitucional y calificó la muerte de Rucci como un error grave. Esta postura lo llevó a respaldar la creación de la JP Lealtad, un grupo disidente de Montoneros que apoyaba a Perón, lo que generó tensiones con la cúpula de la organización.
En marzo de 1974, la revista Militancia, vinculada a Montoneros, lo puso en su sección “Cárcel del Pueblo”, señalándolo como traidor. El 1 de mayo de 1974, durante un acto en Plaza de Mayo, Mugica se quedó junto a Perón mientras Montoneros se retiraba, enfrentándose verbalmente con algunos de sus antiguos discípulos. Diez días después, el 11 de mayo, fue ejecutado.
El 13 de mayo, Montoneros emitió un comunicado negando su autoría y atribuyendo el crimen a grupos de derecha, pero la investigación y testimonios posteriores, como el de Antonio Cafiero, a quien Mugica confió días antes que temía por su vida a manos de la agrupación, confirmaron su responsabilidad.
Sus restos fueron trasladados en 1999 a la Villa 31, donde descansan en la parroquia que fundó.
Juan Manuel Aragón
Ramírez de Velasco®

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