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PADRES Merca y cuchuflitos

Merqueándose

Por qué fracasó una institución en lograr que la juventud al menos no se emborrache cuando sale a divertirse


Hace unos años se puso de moda en Santiago una curiosa institución, el “Proyecto Padres”, que se basaba en una premisa principal, la oferta crea la demanda. Al revés de algunos economistas, que sostienen que, dada la necesidad de algún bien en la sociedad, siempre habrá alguien dispuesto a satisfacer esa insuficiencia, los integrantes de esta entidad decían que los jóvenes compran bebidas alcohólicas porque las hallan en los kioscos y no porque realmente quieren tomarlas. Pensaban que suprimiendo los comercios que venden alcohol, los jóvenes quizás se volcarán a otras bebidas. Una ley seca, pero suavizada, digamos, prohíbe la vente alcohol, pero desde una hora determinada, no todo el día.
Lograron que se sancione una norma imponiendo multas, cierres y otras sanciones, a los dueños de negocios que expenden alcohol después de las 10 de la noche y se fijaron de hacerla cumplir especialmente los sábados, día en que la juventud quiere divertirse bailando, festejando, comiendo y tomando cerveza y otras bebidas espirituosas. La policía y la Municipalidad anduvieron realmente muy firmes y salieron negocio por negocio para detectar a los incumplidores.
Después de sancionada esa ordenanza, los “Proyecto Padres” abandonaron un poco la lucha, como si hubieran quedado tranquilos porque dejaron la educación de sus hijos en manos de agentes de policía e inspectores de la Municipalidad. El hecho es que en economía básica está todo estudiado, si hay demanda de un bien —o un mal, como usted prefiera— siempre habrá alguien dispuesto a saltar por encima de las barreras de la ley para satisfacerla, como sucede con las drogas ilegales, entre otros productos fuera de la ley.
Si un chico de quince años quiere tomar vino hasta ponerse bobo de borracho, culpar al bolichero que se lo vendió es lo mismo que hacer responsable al revólver de las muertes que causa o señalar la cama como artífice de un adulterio. De paso digamos que lo conseguirá como sea, saltando por encima de leyes, ordenanzas, edictos reales o bandos imperiales.
Pero, imbuidos de la doctrina que culpa a la oferta por la demanda posterior, los integrantes del “Proyecto Padres”, prefirieron responsabilizar a otros de lo que no habían hecho en la casa.
Si hubiera chicos adecuadamente criados, con valores cristianos bien inculcados, amantes de los deportes, las buenas lecturas, el estudio y las bellas artes y con padres amorosos esperándolos en sus casas, por más pulperos que los tienten en el camino cuando van a divertirse un sábado, no harán el intento de tomar ni un traguito.
Hablando de todo un poco, cada vez que se acerca una elección salen los partidarios de la mano dura a pedir a los candidatos más “presencia policial” (sic), en las calles, como si uno cada media cuadra fuera la solución de todos los males. Si se considera la cantidad de calles y caminos que hay en la Argentina, para satisfacer a esta gente, el 90 por ciento de la población debiera ponerse una gorra, calzarse una 45, buscar una placa de agente y cuidar al 10 por ciento restante.
Lo que se debe reclamar a los políticos es que no haya tanta delincuencia en vez de pedir castigos más graves cuando ya han matado, violado, robado y el mal causado es irremediable. Al próximo Presidente habría que pedirle que cuando se entreviste con sus pares de los países centrales de Europa o Norteamérica, principales compradores de la merca que se produce en la Argentina, los convenza, entre otras cosas, de que críen mejor a su juventud para que no demanden tantas drogas ilegales, en vez de mendigarles ayuda en la lucha contra el delito del narcotráfico.
Nadie fabrica cuchuflitos de crema rusa porque nadie los pide. Quizás los del “Proyecto Padres” han salido un poco del foco público después de percatarse de que deben hacerse responsables de criar bien a sus hijos, en vez de pedirle a la policía que lo haga. La ley seca, como dicen algunos, fue el principal origen de la mafia en Estados Unidos, con otros cientos de factores, por cierto.
No vaya a ser que el “Proyecto Padres” esconda tras de sí, el designio de convertir a cada quiosquero en un Al Capone, capaz de defender su negocio a como dé lugar. Ah, ¿usted dice que es una exageración? Espere y verá.
Y como dato de color, es probable que algunos integrantes de esta institución hayan conseguido un puestito en la administración pública provincial, por lo que cabe concluir que no fue tan improductiva, ¿no?
Dicho esto, sólo cabe despedirse de los lectores hasta mañana, cuando se publicará otra maravillosa historia, un cuento, una opinión o algo.
Si se la pierde, mejor.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

  1. La palabra PROYECTO estuvo ...estuvirió siendo clave don Simón ( acotación porcacotar algo nomás)

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    Respuestas
    1. Acotación 🖕por acotar algo nomás. Sería "otro si digo"

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  2. Cristian Ramón Verduc14 de agosto de 2023 a las 10:39

    Así es. Si hay quien vende es por que hay quien compra.

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  3. Concuerdo con que la iniciativa, aunque noble y ejemplar como esfuerzo de acción cívica e involucramiento social, pudo haber sido emprendida en base a un diagnóstico incorrecto y simplista. Como resultado, las acciones emprendidas pudieron haber quedado limitadas a paliativos orientados a controlar las consecuencias, más nunca eliminar las causas.
    Con esto la tarea se vuelve cada vez más dura e intensa, precisamente al no atenderse las causas que continúan alimentando la situación.

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  4. Te fuiste al pasto. " Principios cristianos" entonces Hay CUATRO MIL MILLONES DE TIPOS QUE ESTAN JODIDOS !!!! Los chinos, indies, japoneses musulmanes y otros, NO TIENEN PRINCIPIOS CRISTIANOS, ergo serán víctimas de las drogas. Hay que enseñarles a los países centrales que crié bien a sus hijos " Claaaro, ....bueno , los tendremos que invadir entonces, así aprenden carajo !! Y luego " que nosotros producimos drogas" Nosotros ?...yo creía que venía de Bolivia y de Colombia, pero estoy, o estaba equivocado. Bueno , lo importante es q te lean y comenten, listo.

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