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LEYENDA El hornero

Hornero, por Jorge Llugdar

Según cuentan, era el ave más bella del monte, pero un día eligió ser obrero de la construcción: por qué lo hizo

El hornero no siempre tuvo esa pintita color tierra, de afiliado al gremio de los obreros de la construcción. En los tiempos de antes era la más bella ave del monte, más hermosa que un pavo real o que esos papagayos que aparecen en las láminas de los libros de lectura. Además, cantaba que era una maravilla. Con decirle que los animales cesaban en su mutua persecución cuando el hornero ofrecía un concierto. El puma dejaba de acosar a las cabras, el cuervo no revoloteaba las osamentas, la hormiga no comía las plantas de la gente, la abeja no libaba néctar de las flores. Todos estaban en paz cuando entonaba sus canciones, porque oírlo era una maravilla.
Sin embargo, era un bichito sencillo. No se creía más que nadie porque Dios le hubiera dado ese don: unos nacen para ser abogados, otros para empleados públicos, maestras, martilleros, contadores, bomberos, lustrines o masajistas. El solamente debía entregar su belleza a la contemplación del bosque y su canto para regodeo del sol y las estrellas.
Bueno.
Un día Dios pensó que debía hacer ajustes en su Creación, pequeños cambios para equilibrar la balanza, porque había unos animales que tenían mucho y otros poquito. Le dio velocidad a la liebre para escapar de sus captores, añadió diversión al rostro de las catitas hablantinas, puso caparazón a los hualos como protección de las garras de los perros y de los zorros. A cada uno le iba preguntando qué necesitaba, qué le faltaba, qué le sobraba, qué le parecía esto o aquello.
Y llegó al hornero.
Que le dijo que era muy bello, que tenía un hermoso plumaje, que todos lo admiraban, que su voz era magnífica y que muchas gracias por todo. Pero ¿no sería posible darle también un lugar para vivir, ya que dormía en las ramas de las plantas, sin un nido que lo cobijase? Dios le preguntó si era capaz de cambiar los honores que le hacían solamente por una casa. Y el hornerito le dijo que sí, que de nada le valían la fama y la plata y que lo convidaran a todas partes a cantar si no tenía un hogar para pasar la noche, un lugar para criar los hijos, para la señora.
A Dios le pareció razonable el pedido. Por eso lo cambió de oficio, lo hizo albañil y para que no le estorben en su trabajo, le sacó el plumerío que tenía y le dio su formita actual.
Aunque ya no tiene la belleza de otros tiempos, el hornero sigue siendo alabado y elogiado. Abandonó la música, las luces de los escenarios, los aplausos de la multitud, los homenajes de la multitud, y se dedicó solamente a su hogar.
Desde entonces nunca dejó de ser manso, con una sencillez silenciosa y trabajadora. No sale en los diarios dándose diques de humilde, como muchos. Sabe que, si la humildad es proclamada a los cuatro vientos, más que nada es soberbia disfrazada.
Y él es un simple obrero.
Juan Manuel Aragón
A 30 de marzo del 2025, en La Fragua. Mirando el camino.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Que bueno... Donde es la fragua... Debe ser un lindougar para que hayas tenido semejante inspiracion en esta narración... No

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  2. Cristian Ramón Verduc30 de marzo de 2025 a las 9:09

    "¡Yooo, soy el más humilde del mundo!"

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  3. Interesante Aporte...Juan Manuel

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  4. Si interesante, no cualquiera inventa algo asi, es ficción, ...y es difícil escribir algo atractivo, aunque sea sencillo.

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  5. Este pajarito debe inspirar a los santiagueños,a construir su casa con sus propias manos y sacrificio y no esperar que el gobierno o estado les haga su"casita",que a la larga les sale un huevo y la 3/4 partes del otro y el cobro del costo de la misma les viene"facturado" en que no les aumentan el sueldo,o les cobran en la luz y el gas o el boleto de onibus"

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  6. Che y vos te hiciste tu casa " con tus propias manos", ...seguro que no, no te creo ni viendo. Flor de gorila debes ser, adepto de Videla,Macri, Milei.

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    Respuestas
    1. Miralo quien habla ¡¡¡¡¡¡¡si vives en casa de tu suegra por garronero y pijotero¡¡¡

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    2. !!! si ¡¡¡ yo lo conozco,le dicen"amasador serial de tortillas",se pasa todo el dia rompiendo los huevos "

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  7. Que bueno , muy bueno. A mi pajarito le llamaré El Hornero, en eso andaba pensando y me vino como anillo al dedo. Pilpinto Santos.

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    1. Seeeee,tu eres "Un Pajaro-Mariposa de cuentas ¡¡¡¡

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