Ir al contenido principal

COSTUMBRES ¿El mate?, amargo por supuesto

El Che, posiblemente con mate amargo

Aunque es popular cebarlo dulce, sobre todo en el norte, el que se toma sin azúcar también tiene sus adeptos, sobre todo entre gente sedentaria

Cebar mate amargo es otra cosa, amigos. El mate dulce tiene una serie de ritos, ceremonias, etiquetas y cordialidades de las que carece cuando no lleva azúcar ni edulcorante artificial ni miel ni ninguna otra cosa más que agua caliente, ya sea del termo o directamente de la pava, esa Negra con sarro que es la dueña de la cocina en los hogares más humildes de la Argentina.
El mate amargo, generalmente bebido en solitario, es la bebida de los que trabajan con las manos, como escritores, mecánicos algunos artesanos. Cuando es dulce en cambio se presta para la charla, el acercamiento de amigos, la cordial invitación a sentarse en amable rueda, la conversación amena, la expansión entre conocidos.
Quienquiera que haya visitado el norte de la Argentina, sabrá que en estos pagos es mucho más popular el mate dulce, a veces empalagoso, (pura azúcar, ¡oh!), quizás porque muchos de los que lo toman trabajan poniendo el cuerpo a la tarea, ejercitando los músculos, haciendo gimnasia a la vez. Es el mate principalmente del hachero, del desmontador, del que se pasó el día entero sudando encima del tractor, del gomero, del peón que descarga bolsas en el campo o en el puerto. El cuerpo les pide azúcar para reponer energías en forma instantánea.
Quienes lo prefieren amargo, son más sedentarios, trabajan sentados casi sin moverse, pasan horas frente a la pantalla del ordenador, o revisando un motor, o haciendo nudos con un tiento. Algunos, además, son medio gorditos o propensos a serlo y por lo tanto tratan de cuidar la silueta, evitando el dulzor, que ensancha la panza.
El amargo prescinde de muchos de los movimientos de quienes lo ceban dulce. Para empezar —lo obvio —no hay que agregarle azúcar, tampoco hay que revolverlo mucho ni perder tiempo en compulsivos cambios de yerba o inútiles restregadas de la bombilla con el repasador, justamente porque suele solitario, sin necesidad de higiénicos movimientos. Es un mate más directo, franco y rotundo (nota del autor: dice que consignaría aquí que el amargo es un mate “exprés”, si supiera qué significa esa palabra en los términos de la modernidad).
Aunque fuere por curiosidad, la mayoría de los argentinos ha probado casi todas las formas de mate, hasta esa infusión del diablo, ¡añamemby!, que algunos llaman tereré y que gusta solamente a espíritus misioneros, correntinos, paraguayos. Hay quienes le ponen naranja Fanta a guisa de agua y es un brebaje intomable, amigo y perdone el exabrupto.
Si usted quiere una opinión, de todas las formas de cebar un mate, quédese con el amargo, sobre todo, por su simple practicidad que sólo requiere de un termo, la bombilla, el porongo y agua caliente.
Lo demás es lujo.
Juan Manuel Aragón
A 3 de abril del 2025, en Campo Gallo. Comprando maíz para las gallinas.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Mate amargo y mujer fiera , solo por necesidad.
    No va el amargo cumpa.

    ResponderEliminar
  2. Seguramente debes ser fiero y viejo ( igual que yo), con ganas de tener mujer linda! Aunque yo prefiero el mate amargo con cascarilla de naranjas o poleo.

    ResponderEliminar
    Respuestas

    1. Dicen que el secreto de Maradona y Messi y los jugadores Argentinos,Brasileros y Uruguayos (genios del futbol) esta en el Mate ¡¡¡¡
      Al principio no gusta pero si te agrada es maravilloso.,yo como Italiano burro lo tomo pero parece que de acuerdo a comentarios de los que escriben en este foro sigo siendo burro,pero insistire como ellos(los burros) que hacen el amor no por lo bellos sino por instidores ..!!!.addio ¡¡¡

      Eliminar
    2. SI ERES VIEJO Y FIERO ,SEGURO QUE ERES HERMANO DE LA MARTUZA ¡¡¡.....

      Eliminar
  3. Algo no tan sencillo como parece...

    Muchos preparan 3/4 de yerba en el mate y luego vierten el agua, cosa que no esta mal. Pero muchos expertos del mate afirman, y yo lo confirmo, que hay una mejor manera de prepararlo.
    Acontinuacion los pasos:

    1) Colocar una base de yerba (1/4 de yerba aproximadamente), verter un poco de agua, precalentada (no hervida), y esperar a que empiece a burbujear la yerba (que burbujee es indicio de buen mate). Esta sera nuestra base del mate y le proporcionara una buena textura.

    2) luego colocar el resto de la yerba hasta ocupar los 3/4 y vertir nuevamente el agua hasta llenar nuestro mate.

    3) Esperar a que la yerba este burbujeante, para eso hay que vertir la cantidad justa de agua (solo la experiencia nos dice cuando esta a punto) y colocar la bombilla, NO ANTES.

    4) Darle una cebada a nuestro mate. Y es sumamente aconsejable que la cebada sea rapida, no hay que dejar que nuestro mate se enfrie.

    ResponderEliminar
  4. Le dicen Palito de Yerba: "Nada en el Mate"

    ResponderEliminar
  5. ¿te crees picaro?,deberian censurarte ¡¡¡¡

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

CARRETERA Composición de lugar

"Familia" Vuelva al lugar en que fue feliz con todos los elementos en su sitio, sienta la brisa, observe cómo se cuela un sol verde Despoje su mente de todo otro pensamiento que le venga a la cabeza. Olvídese del mundo, siéntese en un lugar silencioso, en penumbras, hasta oír los latidos del propio corazón. Es difícil que le salga al primer intento. Haga la prueba varias veces, hasta llegar a un estado parecido al sueño, pero con los ojos abiertos, en una vigilia extraviada. Una vez que lo logre, haga una composición de lugar. Usted está ahí. Coloque los elementos en su sitio: la vieja mesa de hule descascarado en los bordes, con cuadrados amarillos y azulados; a un costado, el tinajón; colgada de un alambre que baja del techo, la lámpara de kerosén; el mueble en que se guardaban los vasos y las tazas; las sillas con asiento de esterilla; la puerta pintada al aceite que daba a la habitación grande; los cuadros con fotos de la familia en blanco y negro, con el bisabuelo y la b...

CARBURADOR Gauchadas son gauchadas

"Desperfecto", de Raúl Cisterna Averigüe qué pasó cuando la Susana Giménez anduvo cerca del pueblo y por qué detuvo su auto en la casa de los Díaz No recuerdo bien la fecha. La cuestión es que una vez estuvo la Susana cerca del pueblo. ¿Cómo qué Susana? ¿Qué dice, hombre? ¿No me cree? Si hasta salió en el diario y todo. Se le rompió el auto aquicito nomás, antes de Cortaderas, y a gatas llegó a la casa de los Díaz, que vivían al frente de lo que ahora es la entrada de la finca de los Gómez. Se bajó el chofer y preguntó si no había algún mecánico. No había, porque en el pago en ese tiempo sólo entendíamos de arreglos de sulkys, esas cosas. Pero alguien recordó que andaban por ahí los santafesinos que habían venido con las sembradoras, y los fueron a buscar. El que más entendía de motores abrió el capó y dictaminó que era algo del carburador, pero no me pregunte qué tenía porque de eso entiendo poco y nada. Los changos Díaz contaban que cuando ella se bajó del auto, parecía un ...

CULPA No era mi problema

"Romano", de Raúl Cisterna Un funcionario romano reconstruye una decisión e intenta convencerse de que jamás pudo haber actuado distinto Estimado Cayo, tomo la pluma para narrarte una impresión de aquel tiempo. En ocasiones como hoy, no sé por qué recuerdo esos días y me pregunto si soy el mismo o me habré convertido quizás en otro. Ahora sé que no entraré en la historia, nadie leerá, en ninguna parte, nada acerca de lo que hice o lo que dejé de hacer, mi nombre no figurará para bien ni para mal, así lo ha dispuesto el destino. En tu misiva me has sugerido que abandone Roma, que haga una vida retirada, que adquiera una villa en las afueras, como han hecho muchos, y me marche de esta urbe caótica y atrozmente superpoblada. Pero me es imposible, necesito el ajetreo del día para vivir y el constante ruido de la noche para descansar. Esta ciudad no duerme jamás. Quizás por ello me sentí tan humillado cuando me destinaron como gobernador de aquel pueblo de pastores de cabras y ove...

SILENCIO Los muertos que el Vaticano no ve

La Kaaba, en La Meca León XIV rechaza la pena capital en Estados Unidos, pero no condena el ajusticiamiento de inmigrantes pobres en La Meca Arabia Saudí ejecutó el miércoles 14 de octubre, en La Meca, a dos trabajadores bangladesíes de la limpieza, Nazrul Islam Abdul Basir y Siti Akhtar (mujer), condenados a muerte por un supuesto "acto inmoral" cometido dentro de una mezquita. Las autoridades saudíes no explicaron qué hicieron. Su gobierno se enteró por la agencia oficial saudí. Seis días después, la Santa Sede, que esa misma semana había condenado con dureza el fusilamiento anunciado de un preso en Estados Unidos, no había dicho una palabra sobre ambos ejecutados. El comunicado del Ministerio del Interior saudí afirma que un tribunal impuso la pena capital como tazir, una sanción cuya determinación queda a criterio judicial, por "la violación de la santidad del tiempo y del lugar". La sentencia fue confirmada por una instancia superior y una orden real autorizó s...

LEYENDA “Yo lo llevé a Peteco a la Salamanca”

El cantor popular de Santiago Extracto de una entrevista a la señora a quien le encargaron llevar al músico hasta la famosa cueva Este es el resumen de una entrevista realizada a Jorgelina Anríquez de Toledo, de la calle general Paz, barrio La Católica, en el 2010. Nunca había sido publicada y hoy ve la luz, en exclusividad para los lectores de Ramírez de Velasco. En el 89, el gobernador César Eusebio Iturre me designó portera de la Salamanca, categoría 12, adscripta a la Dirección de Cultura de la Provincia. Laburo tranquilo, como toda la administración pública, báh. Por ahí caían a preguntar los requisitos para entrar. Para que no fueran tan molestitos, los teníamos impresos, pero no le voy a decir qué pedían porque no me acuerdo, hace tantos años ya. Eso sí, debían ser músicos y tocar al menos un instrumento, porque tampoco era cuestión de entregarle el certificado a cualquiera, ¿no? Laburo sencillo, de siete de la mañana a una de la tarde. A veces me mandaban con expedientes a la C...