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1981 ALMANAQUE MUNDIAL Atentado

El Papa herido de bala

El 13 de mayo de 1981 Juan Pablo II fue herido de bala en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano

El 13 de mayo de 1981 Juan Pablo II fue gravemente herido de bala durante una audiencia pública por Mehmet Ali Ağca, en la Plaza de San Pedro de la Ciudad del Vaticano. Fue un atentado que conmovió al mundo y generó extensas investigaciones judiciales y políticas. El Papa sobrevivió tras una operación de urgencia y el agresor fue detenido en el lugar.
Se desarrollaba la tradicional audiencia general de los miércoles, con miles de fieles reunidos en la plaza, cuando el Papa recorría el espacio en un vehículo descubierto. La cercanía con el público permitía el contacto directo con los asistentes, en un esquema habitual de esas ceremonias.
En ese contexto, el atacante se aproximó entre la multitud y efectuó varios disparos a corta distancia con una pistola semiautomática. La acción ocurrió en cuestión de segundos y generó confusión inmediata entre los presentes, que tardaron en comprender la gravedad del hecho.
Las balas le pegaron en el abdomen, el brazo derecho y la mano izquierda del pontífice. Tras los disparos, se desplomó en el vehículo y fue retirado rápidamente del lugar por su entorno y por efectivos de seguridad que actuaron de inmediato.
Fue trasladado de urgencia al Policlínico Gemelli de Roma, donde ingresó en estado crítico. Allí fue sometido a una intervención quirúrgica que se extendió por más de cinco horas, durante la cual los médicos trabajaron para reparar lesiones internas, especialmente en el intestino y otros órganos abdominales.
El agresor fue reducido en el mismo lugar por miembros de seguridad y por civiles presentes en la plaza. Era un ciudadano turco que había ingresado al Vaticano como un visitante más, ocultando el arma entre sus pertenencias.
En las horas posteriores, la noticia se difundió por el mundo a través de agencias de noticias, radio y televisión. Gobiernos, líderes religiosos y figuras públicas expresaron su preocupación y enviaron mensajes al Vaticano, mientras se seguía con atención la evolución del estado de salud del Papa.
Durante la investigación judicial, el atacante declaró haber actuado solo, aunque el caso derivó en múltiples líneas de investigación sobre posibles conexiones internacionales. Se analizaron hipótesis vinculadas a organizaciones políticas y a servicios de inteligencia en el contexto de la Guerra Fría.
En 1983, ya recuperado, Juan Pablo II visitó a Mehmet Ali Ağca en la cárcel de Rebibbia, en Roma. El encuentro se realizó en privado y fue registrado fotográficamente, convirtiéndose en una de las imágenes más difundidas de su papado.
El proceso judicial en Italia concluyó con la condena a cadena perpetua del agresor, que años después fue indultado y extraditado a Turquía. El atentado quedó incorporado a la historia contemporánea como uno de los episodios más graves sufridos por un Papa, ocurrido el mismo día en que la Iglesia conmemora a la Virgen de Fátima.
Ramírez de Velasco®

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