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1944 ALMANAQUE MUNDIAL Ulma

La familia Ulma

El 24 de marzo de 1944 es martirizada la familia Ulma por ocultar en su casa a ocho judíos perseguidos por el régimen nazi

El 24 de marzo de 1944 fueron martirizados Józef Ulma, agricultor y apicultor, y Wiktoria Ulma, ama de casa, junto a sus seis hijos, en la aldea de Markowa, en el sudeste de Polonia ocupada por la Alemania nazi. Tenía 44 años; ella, 31, y cursaba el último tramo de un embarazo. Los ejecutaron por ocultar en su vivienda a ocho judíos perseguidos por el régimen nazi.
Józef Ulma había nacido el 2 de marzo de 1900 en Markowa, entonces parte del Imperio austrohúngaro. Hijo de Marcin Ulma y Franciszka Kluz, se destacó por su curiosidad técnica: cultivaba frutales, criaba abejas y fotografiaba la vida rural con una cámara que aún se conserva. Integraba asociaciones campesinas y participaba activamente en la parroquia local.
Wiktoria Ulma, de soltera Niemczak, nació el 10 de diciembre de 1912 también en Markowa, hija de Jan Niemczak y Franciszka Homa. Se casaron en 1935. Formaron un hogar numeroso con Stanisława, Barbara, Władysław, Franciszek, Antoni y Maria. La casa, modesta y de madera, se levantaba en un terreno cultivado por la familia.
Desde 1942, tras la intensificación de la “Solución Final”, comenzó a regir en el territorio polaco ocupado la pena de muerte para quienes auxiliaran judíos. Aun así, decidieron esconder en el ático a ocho personas: Saul Goldman y sus cuatro hijos, y Chaim Didner con dos hijas, vinculados a la región por relaciones comerciales previas.
La madrugada del 24 de marzo de 1944, una patrulla de gendarmes alemanes al mando del teniente Eilert Dieken irrumpió en la vivienda. Había recibido una denuncia de un colaborador local. Sacaron primero a los judíos y los fusilaron frente a la casa. Luego ejecutaron a Józef y a Wiktoria, que estaba embarazada de su séptimo hijo.
Los seis niños fueron asesinados a continuación, en presencia de vecinos obligados a presenciar la escena. Los cuerpos quedaron expuestos durante horas como advertencia. Más tarde, habitantes de Markowa los enterraron en una fosa común, en el mismo predio familiar.
Tras la guerra, el episodio fue documentado en investigaciones judiciales polacas y en testimonios recogidos por historiadores. La memoria de la familia se sostuvo en la comunidad local y en archivos parroquiales que preservaron fotografías y objetos personales, entre ellos el Evangelio que leían y la cámara de Józef.
En 1995, Yad Vashem reconoció a Józef y Wiktoria como Justos entre las Naciones. Décadas después, la Iglesia católica abrió la causa de beatificación, considerando su muerte in odium fidei, al haber sido asesinados por una caridad inspirada en su fe.
El 10 de septiembre de 2023, en Markowa, fueron beatificados junto con el hijo no nacido, en una ceremonia presidida por el cardenal Marcello Semeraro en representación del papa Francisco. El Museo de los Polacos que Salvaron Judíos durante la Segunda Guerra Mundial, inaugurado en 2016 en esa aldea, lleva el nombre de la familia Ulma y expone documentos, fotografías y registros del procedimiento alemán que terminó con sus vidas.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Muy merecida la beatificación de esta familia por la Iglesia Católica!
    Realmente de terror lo que hicieron los nazis!
    Imperdonable!

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