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| Mirando el Mundial por la televisión |
Todo reconocimiento debe provenir de algo que uno ha hecho bien o de manera excepcional, dice el autor de esta nota
Cuando dicen que es un orgullo para el país tener a la Selección Nacional de fútbol campeona mundial, García se revuelca de rabia. “No papito, sostiene, el reconocimiento debe provenir, en todo caso, como resultado de algo que uno ha hecho bien o de manera excepcional”. Le responden que casi todos nacieron y crecieron en hogares humildes, hablan como nosotros, y son entrañablemente argentinos. “Puede ser, responde, pero juegan al fútbol, que bien visto, es una franquicia comercial como Coca-Cola o Ford”.Pero se ponen una camiseta que lleva los colores de la Argentina, le objetan. “Sí, pero no está prohibido llevar ropa celeste y blanca”, se defiende. La Selección Nacional juega en el exterior y su casaca la visten compatriotas. Y también tiene un argumento: “Muéstreme la ley que dice que los jugadores de fútbol son representantes argentinos en el exterior, cuáles son sus funciones, qué pueden hacer y qué no tienen permitido”. No hay ninguna. “Entonces no son representantes de nada”.Juegan a la pelota, considerada deporte nacional. “Disculpe, pero el deporte nacional, desde el 2017, es el pato, juego que se practica de a caballo”. Bueno, entonces es el más popular. “No, amigo, no quiero ir por ese camino, refuta, sino por el que indica que el orgullo debe darse por algo que se consigue entre todos”. El fútbol es practicado por una mayoría. “Usted no entiende, el Campeonato Mundial es jugado sólo por once jugadores”. ¿Usted quiere que entremos los 40 millones a la cancha? “De ninguna manera, lo que digo es algo distinto”.
¿Qué?
“Que entre los 40 millones podríamos ponernos de acuerdo para erradicar la pobreza en la Argentina”. ¿Y con eso qué? “Entonces podríamos enorgullecernos, porque son objetivos difíciles de conseguir, implican muchos sacrificios y privaciones”. Pero no es deportivo. “¿Ve? Usted mira todo con el prisma del sudor”.
¿Cómo es eso?
“Lo que digo es que el orgullo debe provenir de acciones útiles de uno o, en este caso, de la sociedad”. No entiendo. “No tiene ningún mérito sentarse en el living a ver cómo otros ganan un partido, y sería loable que entre todos consigamos terminar con la pobreza”. ¿Por eso no mira los partidos de la Selección? “Claro, veo que nos estamos entendiendo, un partido de fútbol es completamente intrascendente en la vida de una nación”. No vaya a creer, hay una alegría colectiva muy contagiosa cuando ganan los nuestros.
“¿Y si en vez de llamarle alegría le dice narcótico? Adormece los otros problemas”. Siguiendo su razonamiento cabría sostener entonces que el fútbol es el verdadero opio de los pueblos.
“¿Ve? Nos estamos entendiendo cada vez más”.
Juan Manuel Aragón
A 1 de abril del 2026, en la Mitre. Esperando al médico.
Ramírez de Velasco®


Este García cada vez me cae mejor. Llama a las cosas por su nombre, usa argumentos sólidos y tiene bastante mejor modo para decir las cosas, que yo.
ResponderEliminarEs un patriotismo muy particular el de los que gritan *Argentina......Argentina" envueltos en una bandera cuando se gana un partido o un campeonato de fútbol, mientras se paga en negro, se apedrea al congreso, se tira basura en la calle, se roba electricidad o se tiene un puesto de ñoqui en la administración, por dar algunos ejemplos benignos.
Y si el festejo incluye algún cántico insultando al imperialismo neoliberal yanqui (que es el culpable de todos nuestros males), más patriótico suena todavía.
Y como dice García, todos quieren la gloria a costa de otros, mientras se ve la tele desde un sofá, con la adecuada dosis de cerveza y picada surtida en la mesita del juego.
Ayer leía un artículo que planteaba que "Messi todavía puede, y se merece, ganar una copa del mundo y una finalissima más, antes de retirarse.
Traducido al "argentino", la frase significa "Messi todavía NOS PUEDE DAR otro mundial y otra finalissima, y después puede retirarse.
Aguante García.