Ir al contenido principal

OFICIOS Otra vida

Sin destino posible

Verdulero, mozo o albañil parecen salidas posibles mientras la escritura insiste en quedarse como destino inevitable

De pie en el reparo de una casa de Buenos Aires, un día de lluvia, me digo “¡cambiá de vida!”. Nunca es tarde para empezar otra cosa, pienso, mirando los autos que pasan de derecha a izquierda, haciendo “¡chiiisss…!” sobre el pavimento mojado. Nada debe ser igual.
Dejaré esta manía de escribir y andar en la luna dando vueltas a los temas de la próxima nota e instalaré una verdulería. Conversaré con las viejas que compran papa, lechuga, rabanito, hablaré del tiempo y les daré la razón si dicen que está cara la vida y así no se puede vivir, qué barbaridad. O me conchabaré como mozo de confitería, limpiando las mesas, sirviendo café, trayendo de nuevo la vajilla sucia. Memorizaré lo que toman los parroquianos y entregaré a cada uno lo suyo sin que me llamen, como hacen los buenos del oficio.
En una de esas me hago albañil, fratachando paredes, subiendo las escaleras, allá arriba, con casco amarillo, torciendo fierros y haciendo mil y una evoluciones hasta que la casa o el departamento queda reluciente, listo para ser usado por su primer dueño. Es posible que debajo de una baldosa escriba “Juan 2026” en el cemento fresco. Me regodearé con la cara que pondrán dentro de 100 años.
Parado bajo el reparo, cavilo que no debo seguir jugando con la literatura porque se me están acabando las maneras de combinar las doscientas y pico de palabras de mi pobre vocabulario. No tengo más cartuchos. Cuando empecé con estas notitas, hace casi 30 años, no hubo una explosión de alegría en la gente: nadie se agolpó en la puerta a comprar el diario. Y de mis libros se vendieron unos pocos cientos de ejemplares, señal de que no soy el Borges que espera la sociedad santiagueña, ni siquiera un triste Lugones.
No llego ni a mediocre, como dijo alguna vez un pobre enemigo que conseguí.
Uno de estos días debería cambiar de vida, lanzarme a lo que venga en otra provincia, en un país lejano. Es cierto que me estoy volviendo anciano, pero eso hará la aventura más animada, ¿no?
Enfrente de mí hay un charco que no sé si saltar o atravesar dignamente, chapoteando.
Pienso cómo escribir esto.
Dilemas de un día de lluvia.
Juan Manuel Aragón
Domingo 12 de abril del 2026, en la Guarida. Bailando un malambo.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PEDAGOGÍA La leyenda todista

"Una ciudad otra", acuarela de Raúl Cisterna Una fábula contemporánea recorre el asfalto santiagueño y se adapta a culpas, temores y nuevas costumbres Así como hay un día de los empleados públicos que no tienen un día, yo soy la leyenda santiagueña comodín, usada para todo aquello que no la tiene. Me explico, entre los burócratas hay una fecha del empleado de Rentas, otra del empleado de Vialidad, otra del empleado municipal, pero hay una también para el resto, para los que no tienen festejo propio. Pero ningún otro dice: "Nosotros sí trabajamos, porque ya tuvimos nuestro festejo". Ya veo. Todos se prenden. Lo mismo hay una leyenda para las hermanas malas, para los que tienen relaciones con la comadre, el compadre o el cura, quienes pescan más de lo que precisan, para los que hacen daño al bosque, no alumbran los finados, no dan el asiento a las damas, apuestan por gallos ajenos. Bueno, soy la fábula para salir del paso. ¿Su hijo anda mal en la escuela?, soy un mons...

MODA El “okey” conquistó el almacén

"Break", acuarela de Raúl Cisterna No entienden un pomo de inglés, pero lo usan para sentirse modernos, exitosos o más cerca de Miami, lo que suceda primero Haceme un back up de tu smartphone, después hacemos un break y a la hora del brunch comemos una barbecue. ¿Okey? Es casi seguro que usted debe haber oído una conversación por el estilo. Y se sintió más perdido que cebolla en ensalada de fruta. Cada vez que le ponen un nuevo jefe en la oficina, sabe que vendrá con media docena de esas palabras. Y usted hará así con la cabeza, como si entendiera. La verdad es que, de todo lo que dijo, captó la mitad. Quizás no importe mucho, porque el otro tampoco sabe muy bien qué dijo: repite como disco rayado lo que oyó de los que supuestamente estaban en la pomada. Mandame el feedback por mail así hacemos un update del workflow antes del meeting con el team, porque el manager quiere chequear el performance y definir el planning del briefing. Ya van a saltar los sabelotodos de siempre a ...

SOLTERA Los pajaritos de Contaduría

"Oficina", acuarela de Raúl Cisterna Cada mañana atraviesa la oficina sin saber que alguien se derrite en silencio al verlo pasar Ella hace volar sus pajaritos cuando él llega, pero nunca se lo va a decir. Todas saben que el jefe las prefiere rubias, jóvenes, pulposas, divertidas. Así y todo, se levanta dos horas antes de salir de la casa y se pone de punta en blanco. Desayuna, se baña, se pinta, se viste, se mira en el espejo, se cambia la blusa, se vuelve a mirar, se vuelve a cambiar la blusa y sale corriendo a tomar el ómnibus para ir a la oficina. Cada mañana él pasea entre los escritorios derrochando simpatía, a todas piropea: las viejas lo tratan como hijo, las jóvenes le hacen chanzas, le aconsejan, se ríen de sus tribulaciones de pertinaz y codiciado soltero. Ella, tímida, lo adora en silencio, lo mira disimuladamente. No es rubia, joven, pulposa. Tampoco es divertida, aunque sus sobrinos digan que sí. Mira de reojo para todos lados, si nadie presta atención, lo obser...

FILOSOFÍA La realidad en ojotas

Perón en su caballo pinto Junte frases del General y pajaritos de redacción, y descubrirá que quizá nadie dice lo que piensa Un ligero debate para amenizar la semana sin recurrir a las noticias de los diarios, la radio, la televisión, internet: ¿qué está primero: la verdad o la realidad? Es decir, ¿la única verdad es la realidad, como quería el general Juan Domingo Aristóteles? Para muchos la frase es una tautología, pues repite aquello que se quiere explicar en la definición. Pleonasmo dirían otros y para el resto bien podría ser una superficialidad. En una de esas estamos ante una falsedad, se podría decir también. Porque si la única certeza fuera la realidad, no le dejamos nada a la Verdad (entiéndase: la Verdad no es uno de los atributos de Dios sino más bien —o, mejor dicho— su verdadero nombre). Dicho de otra forma y aunque suene a plétora redundante, la verdad es solamente la Verdad, pues fuera de ella, la realidad es aquello que los sentidos creen ver, oír y tocar. Pero también...

1998 AGENDA CATAMARQUEÑA Soto

Hugo Rafael Soto El 29 de mayo de 1998 el boxeador Hugo Rafael Soto se consagra Campeón Mundial de la AMB en Las Vegas (Estados Unidos) El 29 de mayo de 1998 el boxeador Hugo Rafael Soto se consagró Campeón Mundial de la AMB en Las Vegas (Estados Unidos), tras derrotar al venezolano José Bonilla por puntos. Boxeador profesional, Soto nació en San Fernando del Valle de Catamarca el 16 de febrero de 1967 y alcanzó notoriedad internacional al consagrarse campeón mundial supermosca de la Asociación Mundial de Boxeo en Las Vegas, Estados Unidos, tras vencer por puntos al venezolano José Bonilla. Aquella victoria representó la primera corona ecuménica obtenida por un púgil catamarqueño y lo incorporó a la historia deportiva de la provincia. Soto creció en barrios populares de la capital catamarqueña y comenzó a practicar boxeo durante la adolescencia. Entrenó en gimnasios locales mientras alternaba tareas laborales fuera del deporte. En sus primeros años amateurs participó en festivales regi...