![]() |
| Pretenden solucionar el problema con más problema |
Piden una declaración de emergencia para seguir financiando la misma ideología que provocó el desastre de enfermedades de transmisión sexual
Con información de Notivida
La banalización irresponsable de la sexualidad, impulsada durante años por políticas progresistas que priorizan el placer sin límites, la ideología de género y el “todo vale” sin consecuencias, ha provocado un desastre sanitario en Argentina: un aumento explosivo y sostenido de las enfermedades de transmisión sexual.En el 2025 hubo más de 55.000 casos de sífilis, un récord histórico con un aumento del 71 por ciento respecto a la media de los años 2020-2024. También crecen gonorrea, clamidia y otros contagios por el abuso de aplicaciones de citas, el consumo de drogas que potencian prácticas de riesgo y una supuesta “educación sexual” que ha fallado estrepitosamente en promover responsabilidad.Frente a esta emergencia real causada en buena medida por la promoción cultural de la promiscuidad y la minimización de las consecuencias, la respuesta del Congreso es patética y previsible: insistir con más de lo mismo que generó el problema.
Con una transversalidad partidaria vergonzosa y el máximo número de firmas posible, diputados encabezados por el socialista y activista LGBT Esteban Paulón presentaron un proyecto para declarar la “Emergencia Nacional en Salud Sexual y Derechos Reproductivos” por dos años (prorrogables) en todo el país. La iniciativa, respaldada por más de 600 firmas de organizaciones afines, se fundamenta en el aumento de infecciones y el supuesto debilitamiento de las políticas públicas, pero su verdadero objetivo es blindar y expandir la agenda ideológica que ya demostró su ineficacia.
De convertirse en ley, el Ministerio de Salud quedaría obligado a inyectar financiamiento extraordinario y sostenido para todas las normas relacionadas con salud sexual y “derechos reproductivos”, comprar y proveer de forma continua preservativos, anticonceptivos, test rápidos, tratamientos para hepatitis y más; dotar de personal y recursos técnicos suficientes; lanzar campañas públicas de “prevención” con fuerte enfoque de género; imponer a fondo la Educación Sexual Integral y el Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia; garantizar acceso irrestricto al aborto legal y a tratamientos hormonales para personas trans; fortalecer la vigilancia con participación comunitaria y sanciones; y canalizar financiamiento directo a organizaciones de la sociedad civil, es decir, a las mismas entidades y activistas que han impulsado estas políticas fracasadas.
En lugar de exigir responsabilidad individual, reforzar la educación en valores de autocontrol y fidelidad, o atacar las causas de fondo como la fragmentación familiar y la cultura del descarte, esta iniciativa redobla la apuesta en el mismo modelo: más dinero público, más ideología de género, más aborto como “derecho”, más hormonización y más intervención estatal en la intimidad de la gente.
Es un escándalo que, ante una crisis sanitaria provocada por la irresponsabilidad promovida, la solución sea seguir financiando y profundizando las políticas que trajeron a la sociedad hasta aquí. Los argentinos pagan con su salud y con sus impuestos el costo de una agenda que antepone la militancia a los hechos. Esta “emergencia” no salva vidas: las expone más.
Pero insisten.
Ramírez de Velasco®
PS. La iniciativa fue firmada por Carolina Basualdo, Myriam Bregman, Mariela Coletta, Nicolás Del Caño, Gabriela Estévez, Pablo Farías, Maximiliano Ferraro, Pablo Juliano, Jimena López, Cecilia Moreau, Roxana Monzón, Pablo Yedlin, Natalia Zaracho y María Inés Zigarán.


Los argumentos presentados por los proponentes y firmantes de esa.legislación incluyen un análisis de las causas por las que fracasó el plan que llevó a tener los presentes resultados y alcanzar la actual situación?
ResponderEliminarPorque si ya se intentó todo eso y la cosa empeoró, deben tener además una explicación para asegurar que esta vez sí va a funcionar.