Ir al contenido principal

SOMBRAS El amor bajo vigilancia

Fingida indiferencia, de Raúl Cisterna

Cada salida a la calle terminaba convertida en un interrogatorio, y hasta una sonrisa despertaba sospechas y resentimientos

Ahora que todo ha pasado, recuerdo aquella novia celosa hasta de la sombra que me tocaba. En un pueblo chico como Santiago, salir a la calle era una atroz experiencia de recriminaciones, riñas, peleas, discusiones. Eso que no era un galán ni un Donjuán. Al principio me gustaron esos reclamos, hasta que subieron de tono y al final se hicieron inaguantables.
—¿Quién es esa que has saludado? —preguntaba.
—Una compañera de trabajo —respondía.
—¿Así saludan las compañeras de trabajo? —volvía a la carga.
Me hacía el tonto:
—¿Así cómo?
Insistía:
—Con esa sonrisa, como si pasara algo entre ustedes.
Entonces solía mirarla fijamente a los ojos y guardar silencio, para que se diera cuenta de su exabrupto. Ella lo tomaba de otra manera y lanzaba el repetido:
—El que calla otorga.
Una sorda animadversión me creció, haciendo que mis pensamientos se volvieran oscuros. A nadie conté mi sufrir, siempre he sido pudoroso para abrir mi alma a terceros no interesados. Comencé a pensar que aquel amor, que alguna vez planeamos para siempre, tendría un término, si no cambiaba de actitud. Un día le comenté que sus celos me tenían mal de la cabeza.
Su respuesta llegó inmediatamente:
—Dejá de ser mujeriego si no te gustan mis celos.
Me dije entonces que haría que cualquier colectivo me dejara en la puerta de casa. Es decir, me pondría de novio con la primera mujer que se me cruzara en el camino así no volvía más a ese amor enfermo. Le tocó a una, como le podría haber caído en —mala— suerte a cualquier otra: buena chica, sensata y, por supuesto, nada celosa.
Una tarde, cuando todavía no estaba afianzada mi relación, por las dudas se enterase por otro lado, le confirmé sus temores. Sí, tenía otra. Estábamos de novios, nos queríamos mucho, nos divertíamos en grande.
—Es divertida —acoté.
Dejamos. A los pocos días me llamó para devolverme algunas cosas que había olvidado en su casa. Nos citamos en un barcito de la calle Alsina.
Por primera vez en mucho tiempo parecía sensata. Me dijo que no importaba lo sucedido, estaba todo bien, había recapacitado y ahora lo veía claro.
Me entregó unas fotos, una camisa, unos lentes viejos y, cuando estábamos por despedirnos, me clavó un cuchillo que llevaba en su cartera. Todavía recuerdo su rostro de furia, el grito que pegó, la sangre saliéndome del vientre, el rostro de espanto del mozo del bar.
Lo último que recuerdo es que gritaba:
—¡Divertida!, ¡divertida!
La perdonaría, si no fuera porque aquí abajo es aburrido. El rencor al menos me entretiene.
Desde hace un tiempo el cajón cruje.
Juan Manuel Aragón
Domingo 10 de mayo del 2026, en Atoj Pozo. Aguaitando la noche.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

PLANTAS La Santa Rita de la esquina

Cristóforo Juárez Están tirando abajo la casa que fuera del poeta Cristóforo Juárez, en la Urquiza, antes de llegar a la Olaechea En algunas partes me dicen bouganvilla, pero aquí soy nomás la Santa Rita que todos los años por esta época florece en la Urquiza, antes de llegar a la Olaechea, yendo de aquí, a la derecha. Condenada a muerte, este será posiblemente el último año de mi vida. Están demoliendo la casa del poeta Cristóforo Juárez, que fuera mi hogar durante mucho tiempo. Quizás fui yo la que le inspiró tantos poemas que luego, de la mano de afamados músicos, se convirtieron en algunas de las más conocidas piezas populares de la provincia: por aquí pasaron Agustín Carabajal, Manuel Augusto Jugo, Pedro Luis y Antonio Ríos y el inmortal Leocadio del Carmen Torres. Una placa en la puerta de su casa recordaba que ahí había vivido. Desde ahí salieron "Pampa de los Guanacos", "Rubia Moreno", "Quishcaloro, quishcaloro", "Chacarera del Polear" y ...

RELIGIÓN Un mitón del Padre Pío llega a La Banda

Misa en el priorato de Buenos Aires La pieza será exhibida durante la misa y luego utilizada para bendecir individualmente a quienes concurran al lugar Este domingo, a las 8 de la noche, llegará a La Banda una reliquia del Padre Pío de Pietrelcina: un mitón que el fraile capuchino utilizaba para cubrir los estigmas de sus manos. Será expuesto en el centro de misa de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, en Pueyrredón 167, y después de la misa el sacerdote impartirá la bendición individual a los fieles con la reliquia en el comulgatorio. El mitón no quedó destinado a permanecer en una vitrina. El Distrito de América del Sur de la Fraternidad recibió la reliquia en custodia permanente en 2019 y desde entonces puede trasladarse por distintos lugares para su exposición y para las bendiciones a los fieles. Su llegada a La Banda forma parte de ese recorrido. La historia comenzó con una petición vinculada a un enfermo. Según relató la propia Fraternidad, el sacerdote Ezequiel María Rubio había...

FARSA ¡Juárez vuelve!

El viejo caudillo Santiago buscaba futuro, y eligió al Viejo, rodeado de reverencias, adulones, consignas antiguas y solemnidades vacías Acabo de toparme de nuevo con una frase de Carlos Marx, en "El 18 brumario de Luis Bonaparte". Usted la ha oído: "Hegel observa en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Se olvidó de añadir: la primera vez como tragedia y la segunda como farsa". Bueno, algo así les sucedió a los santiagueños, una y otra vez, una y otra vez, al reelegir a Carlos Arturo Juárez como gobernador de la provincia. No aprendíamos, eso que el Viejo era, en cada nueva ocasión, más caricaturesco y grosero que en la anterior. Como si hubiéramos gozado del infortunio colectivo de tropezar con la misma piedra. La primera vez no había ninguna universidad, la segunda estaban en plena formación. Pero cuando volvió por tercera vez, en 1983, ya había varias camadas de profesionales recib...

CORTESÍA No me tutee

"¡Tranquilo!", de Raúl Cisterna Formal protesta contra quienes confunden familiaridad con cercanía y olvidan las reglas básicas de convivencia Oiga, no me tutee, yo lo trato de usted, le exijo que me hable igual. No quiero ninguna reverencia, ningún saludo especial, menos que haga una genuflexión, sólo que no me trate de “che vos”. Entiendo que ha mirado mucha televisión y que ahí todos son “vos vení”, “vos vete”, “vos sos” y que en su casa se trataban de vos, padres, madres, hermanos, el kiosquero, el abuelo y la tía vieja, todos mezclados. Pero fuera de su casa existe otro mundo en el que rigen convenciones que lo hacen más previsible y amable, uno en el que quienes no se conocen se tratan de usted. Voy a la farmacia, a la verdulería, a comprar un pantalón y los atrevidos dependientes me preguntan “qué andas buscando”, “¿necesitas algo?”. Entonces me pregunto cuándo nos presentamos, por qué tanta confianza, ¿acaso los autoricé a que me tuteasen tan confianzudamente como si ...

Horizontes

Ilustración Homero Manzi Playas del fracaso conquisté en su olvido, me enredó a los vientos de su mal amor; en medio de angustias ahogué mis gemidos y en otros amores curé mi dolor. Se quebró el encanto de mis ilusiones, el mejor amigo me jugó traición, pero con el ruido de otras diversiones aturdí las penas de mi corazón. Ocultá tu rencor, escondé tu penar; hacé como hice yo que en mi propio dolor encontré la esperanza. Olvidar es vivir, perdonar es querer y es mejor buscar la fe en el porvenir que andar penando por las huellas del ayer. Aprendí a los tumbos que la marcha es dura, me curtí de ausencias y la perdoné. Sueños de horizontes restan amargura, cantos de esperanza entonan la fe. Y por eso, cuando me dejó el destino aplastao de pena, roto en mi ambición, entregué mis pasos al sol del camino sin más compañero que mi corazón. Ramírez de Velasco®