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| El destituido Padrino López |
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa
"Agradecemos al G/J Vladimir Padrino López por su lealtad a la patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país. Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas", expresó la jefa de Estado en su cuenta en X.La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó a Vladimir Padrino López como ministro de Defensa tras 11 años y 5 meses en el cargo y puso en su lugar a Gustavo González López. Esta acción marca un punto de inflexión en la estructura de poder militar en Venezuela, tras más de once años de continuidad en el cargo.Su permanencia había sido una de las más extensas en la historia reciente del país, consolidándolo como una figura clave del chavismo, especialmente durante el gobierno de Nicolás Maduro.
El movimiento fue decidido por Delcy Rodríguez, quien ejerce la presidencia encargada en un contexto extraordinario, luego de la captura de Maduro tras una intervención militar extranjera a comienzos de este año.
Durante ese período de crisis, Padrino López había sido considerado un garante de estabilidad dentro de las Fuerzas Armadas, un actor capaz de sostener la cohesión interna en un momento de incertidumbre. Sin embargo, su continuidad también generaba tensiones dentro del propio estamento militar, donde crecían cuestionamientos por la prolongación de una misma cúpula durante años.
El reemplazo elegido, Gustavo González López, no es una figura externa sino un hombre del núcleo duro del aparato de seguridad del chavismo, con trayectoria en inteligencia y control interno. Su paso por organismos como el temido SEBIN (el servicio de inteligencia del régimen despótico) y la contrainteligencia militar lo posiciona como un perfil orientado más al control político que a la conducción militar tradicional.
Además, su cercanía con sectores influyentes del oficialismo, como el entorno de Diosdado Cabello, refuerza la idea de una reconfiguración del poder hacia áreas de inteligencia y vigilancia.
El nombramiento se inscribe en una serie de cambios que Rodríguez viene realizando desde que asumió, desplazando y reordenando mandos clave para consolidar su autoridad. Así, la salida de Padrino no aparece como un hecho aislado, sino parte de un rediseño más amplio del equilibrio interno del régimen.
El control de las Fuerzas Armadas sigue siendo el factor decisivo en la gobernabilidad venezolana, y este cambio sugiere un intento de reforzar la lealtad directa al nuevo liderazgo en un escenario todavía inestable y en evolución.
Ramírez de Velasco®


Le está desmantelando el aparato de Diosdado, quien todavía sigue pataleando y no se aviene a la nueva situación. Si a USA le sale esto bien, la Delcy se salva exiliada y bien forrada en alguna isla de por ahí, y al Diosdado lo largan a los leones.
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