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| Sigue funcionando |
El 8 de mayo de 1955 se funda el Servicio Sacerdotal de Urgencia en por iniciativa de Juan Carlos Aramburu
El 8 de mayo de 1955 se fundó el Servicio Sacerdotal de Urgencia en San Miguel de Tucumán. La iniciativa correspondió a Juan Carlos Aramburu, entonces obispo auxiliar de la arquidiócesis. Fue organizado para asegurar la asistencia religiosa inmediata en casos graves mediante sacerdotes de guardia, con disposición permanente y coordinación centralizada para responder a llamados provenientes de domicilios y centros de salud.La instauración del servicio fue comunicada en el ámbito eclesiástico local y quedó asentada en registros pastorales de la diócesis, que consignan la fecha de inicio y la modalidad de funcionamiento adoptada. La iniciativa se inscribió en una serie de medidas orientadas a reforzar la presencia pastoral en situaciones críticas.La organización contempló un sistema de turnos rotativos entre sacerdotes de distintas parroquias de la ciudad. Cada presbítero asumía una guardia durante un período determinado, con la obligación de permanecer localizable para acudir ante requerimientos urgentes.
El fin principal del servicio fue la administración de sacramentos en circunstancias de riesgo de vida, particularmente la extremaunción y la confesión, prácticas establecidas por la disciplina de la Iglesia Católica para estos casos.
El mecanismo de funcionamiento incluyó un punto de contacto único para la recepción de solicitudes. Desde allí se derivaban los pedidos al sacerdote de turno, lo que permitía ordenar la demanda y reducir los tiempos de respuesta.
La puesta en marcha implicó la coordinación con hospitales, sanatorios y clínicas de la ciudad, que fueron informados de la existencia del servicio. Esas instituciones comenzaron a canalizar los requerimientos de asistencia religiosa urgente a través del sistema establecido.
La creación de este servicio se produjo en un contexto de organización pastoral activa en Tucumán, con una estructura parroquial consolidada que facilitó la asignación de sacerdotes para cubrir las guardias sin interrumpir las tareas habituales.
Juan Carlos Aramburu aparece vinculado a la planificación de este tipo de dispositivos pastorales durante su actuación en Tucumán. Años más tarde, continuaría su carrera eclesiástica en otras jurisdicciones, alcanzando cargos de mayor jerarquía dentro de la Iglesia.
El Servicio Sacerdotal de Urgencia quedó integrado como una función específica dentro de la organización diocesana, con continuidad en el tiempo y adaptación a las condiciones de comunicación y transporte disponibles en cada etapa.
Su establecimiento forma parte de los registros de iniciativas puestas en marcha en diócesis argentinas para garantizar la atención espiritual inmediata, mediante sistemas estructurados de guardia y coordinación, destinados a responder a situaciones consideradas urgentes dentro de la práctica religiosa.
Este servicio sigue funcionando en la actualidad.
Ramírez de Velasco®


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