Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Poste

RAREZA La astilla que parpadea

Ilustración hallada en internet Avistamientos fugaces describen un ave inmóvil, confundida con el paisaje, desafiando toda clasificación científica Pocas veces ha sido visto el ave estatua, más quieto todavía que el kakuy. Se mimetiza en el bosque y en las ciudades, en ocasiones en la rama de un paraíso, en la pared de una casa, en un poste de luz y hasta en los cables del teléfono. Es posible que los operarios de la empresa de electricidad trabajen a centímetros sin notar su presencia. Es un pájaro tosco, como mal hecho, vive muchos años gracias a que está completamente inmóvil, casi no come, merodea cerca del lugar de nacimiento, y se diría que ni respira, con tal de mantenerse oculto. Muy pocos lo ubican, por estos pagos, a pesar de ser originario de Santiago del Estero. Su canto, si lo tiene, es un misterio igual que el nido y la forma de reproducción para los estudiosos de las aves, ya que en décadas hubo apenas tres o cuatro fugaces avistamientos. El caso más notable fue el de Ju...

PAGO Llegó la modernidad, carajo

Imagen tomada por el huyamampeño Jorge Llugdar Cuáles fueron las señales que anticiparon el cambio del lugar de la infancia, qué hace ahora la gente en esos pueblos Una de las primeras señales que tuve de que el pago de la infancia había cambiado, fue cuando me di con que habían sacado los palenques para atar los caballos en los almacenes de Balcedo, Ulises y la tía Tutu. Al desmontar me hallé desconcertado, mareado, ¿cómo puede ser?, me preguntaba. Tuve que atar el mancarrón en un poste de luz porque la modernidad llegó con tanta fuerza que —me contaron después— mucha gente se sentía ofendida si hallaba señas de lo que había sido enantes el pueblo. Todavía hoy los viejos se enojan cuando se les recuerda que en aquellos tiempos vivían tras los ancochis en un caserío desperdigado por aquí y por allá, sin calles trazadas y carros tirados por mulas pasando por lo que ahora vendría a ser el centro, a la vuelta de la cosecha de caña de Tucumán. Oiga bien, en un lugar rodeado de un bosque in...

LEYENDA Esquinero sin historia

Cargando el camión con postes “Después, un viaje en camión rumbo al sur y finalmente fui plantado en medio de esta pampa bárbara, en la esquina de un campo cualquiera, para marcar la última frontera de las vacas” Todos tienen su leyenda, la pequeña hormiga, el chancho del monte, el uturungu, el yuto, el hualo, yo también exijo la mía: soy el fuerte poste esquinero, el que aguanta dos tiradas de alambre, una de cada lado, con cinco hilos pechando al mismo tiempo. Mi trabajo está hecho solamente de paciencia y fuerza bruta. Plantado en el campo bárbaro, con cerca de la mitad de mi cuerpo en la tierra, espero sin ganas, pero con fuerza, un futuro que nunca va a llegar. Fui un quebracho creciendo fuerte, llegué a ser el techo del bosque, florecí a destiempo, para proteger a las demás plantas en su crecimiento natural. Desde mi alta copa vi crecer el resto de un mar verde que se extendía hasta más allá de lo que daba el ojo, oleaje que se agitaba con el viento o temeroso madero mirando nace...