Ilustración Atahualpa Yupanqui De pie en la noche, como un árbol solo esperándote estoy, luna del cielo. Porque quiero nombrarte capataza de todo lo que amo y lo que dejo. Te investirás de todos los poderes a más de tu ejemplar sabiduría y cuidarás haciendas, campos, montes, senderos, ranchos, ríos y lejanías. Que cuelguen los espejos de tu ronda sobre los matos y el tuscal cumbreño a la hora en que el paso de los pumas desata en el corral todos los miedos. Esperándote estoy, mi capataza, centinela sin par. ¡Mi luna gaucha! Para que busques la canción perdida, la que nunca canté bajo los talas. Te enseñaré los nidos de zorzales y el pequeño run-dum anochecido que se llena de arpegios y temblores cuando brota en los pastos el rocío. Capataza, me voy, ya me despido, salgo a buscar vidalas al sendero. ¡Tú le dirás las cosas que me callo a todo lo que amo y lo que dejo...! Ramírez de Velasco®
Cuaderno de notas de Santiago del Estero