| El "Papa" Gregorio |
El 22 de marzo de 2005 muere Clemente Domínguez y Gómez, vidente, líder religioso, fundador de la Iglesia Cristiana Palmariana
El 22 de marzo de 2005 murió Gregorio XVII, nombre asumido por Clemente Domínguez y Gómez, vidente, líder religioso y fundador de la Iglesia Cristiana Palmariana de los Carmelitas de la Santa Faz. Había nacido el 23 de abril de 1946 en Écija, provincia de Sevilla, España, en el seno de una familia trabajadora andaluza. Fue hijo de Manuel Domínguez y Rosario Gómez y creció en un entorno católico tradicional. Se proclamó Papa tras afirmar haber recibido revelaciones místicas y encabezó un movimiento cismático con sede en El Palmar de Troya.En 1968 declaró haber presenciado apariciones marianas en la finca de La Alcaparrosa, cerca de El Palmar de Troya, fenómeno que comenzó tras supuestas visiones de cuatro niñas del lugar. Las concentraciones de fieles aumentaron y el sitio se convirtió en centro de peregrinación. Afirmó recibir mensajes de la Virgen y de Cristo, lo que le otorgó creciente autoridad ante sus seguidores.Durante los primeros años del movimiento, se vinculó con el abogado sevillano Manuel Alonso Corral, quien luego adoptaría el nombre religioso de Pedro II. Ambos estructuraron una comunidad con disciplina interna estricta. En 1975 fue ordenado sacerdote por el arzobispo vietnamita Ngô Đình Thục, quien actuó sin mandato pontificio y en abierta ruptura con la Santa Sede.
Tras la muerte de Pablo VI en agosto de 1978, declaró vacante la sede romana y anunció haber sido coronado mística y directamente por Cristo como verdadero papa el 6 de agosto de ese año. Adoptó el nombre de Gregorio XVII y proclamó la ilegitimidad de los pontífices romanos posteriores al Concilio Vaticano II.
Instaló la sede de su iglesia en una basílica construida en El Palmar de Troya, provincia de Sevilla, complejo amurallado que funcionó como centro espiritual y administrativo. Desde allí promulgó constituciones propias, reformó el calendario litúrgico, estableció nuevas canonizaciones y elaboró un cuerpo doctrinal que rechazaba las reformas conciliares.
En 1976 perdió ambos ojos a raíz de un accidente automovilístico ocurrido en la provincia de Córdoba. A partir de entonces utilizó prótesis oculares y continuó ejerciendo el liderazgo del grupo. Sostuvo que su ceguera tenía un sentido expiatorio y reforzó la narrativa mística en torno a su figura.
La Iglesia Palmariana impuso normas severas a sus miembros, entre ellas códigos estrictos de vestimenta y restricciones en la vida social. Se prohibió la lectura de publicaciones externas y la asistencia a templos católicos romanos. El movimiento desarrolló jerarquía episcopal propia y ordenó obispos sin reconocimiento de la Santa Sede.
Durante las décadas de 1980 y 1990 consolidó una estructura cerrada con presencia minoritaria en España, Irlanda, Alemania y algunos países de América Latina. Publicó encíclicas internas y decretos disciplinarios. En 2000 transfirió responsabilidades crecientes a Manuel Alonso Corral, designado como sucesor.
Murió en Utrera, Sevilla, a los 58 años, tras una larga enfermedad. Fue sepultado en la catedral-basílica palmariana. Le sucedió Pedro II, quien mantuvo la jefatura hasta su muerte en el 2011. La organización continuó operando desde El Palmar de Troya con acceso restringido.
Ramírez de Velasco®

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