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¿SINÓNIMOS? Pereza, poltronería, holgazanería, desidia, vagancia

Siesta perezosa, obra de Índigo Arturello

Pecado capital, problema familiar, delito común: cómo definir lo que hace un individuo cualquiera

A veces, hurgando en diccionarios muy antiguos se hallan perlitas que vale la pena compartir. En sus definiciones hay dejos de un idioma algo amarillento, pero también una precisión que se ha ido perdiendo con el tiempo. Dejo aquí, por si a alguien le interesa, lo que opina de la palabra "pereza", el amigo Roque Barcia, en su Diccionario Etimológico de 1890. En cinco tomos, es uno de los mataburros más autorizados del español, con definiciones preciosas.
Después de la definición de "pereza", su comparación con holgazanería, poltronería, desidia, vagancia. El escrito siguiente podría servir, amigos, para ilustraros sobre las maravillosas sorpresas que depara la lectura de un diccionario.
La pereza, además de ser uno de los pecados capitales, es la negligencia o descuido en las cosas a que estamos obligados. También es flojedad o descuido en hacer alguna cosa, la tardanza o pesadez en las acciones o movimientos, la repugnancia a levantarse de la cama o el asiento. La palabra viene del griego páresis que es privación de movimiento, languidez. En latín es prigitia; en italiano pigrezza, pigricia; en francés del siglo XI es parecce y en moderno paresse, en provenzal pareza o pereza y en catalán pereza.
Es corrupción del latín pigritia. Y en antiguo romance también se decía pigricia, como en el antiguo romance castellano, según puede leerse en el poema de Alendro, verso 1925: 
Solía sen pigricia delibrar las carreras.
A fin de que se comprenda el verdadero significado de la voz pereza y pueda diferenciarla de sus sinonimias desidia, inercia, dejadez, holgazanería, cabe acotar que es más probable que venga de paresia, la voz griega, que de pigritia. Si viene del griego es una parálisis ligera, con privación del movimiento, mas no del sentimiento o de la sensibilidad. Y en latín, pigritia es propiamente la repugnancia natural a moverse o a obrar, considerada como un efecto de la pesadez o el entorpecimiento físico. El griego páresis, está formado del verbo pariemi, yo relajo, yo aflojo.
La pereza es un vicio, la holgazanería y la desidia son hábitos; pero la holgazanería consiste en la inacción y el odio al trabajo y la palabra desidia añade a esta idea la de abandono de intereses, de ocasiones favorables, de medios de prosperar. El perezoso odia el movimiento. El holgazán odia el trabajo. El desidioso la diligencia. Lo contrario del hombre perezoso es el activo, del holgazán el ocupado, del desidioso el solícito.
Perezoso es el que tiene repugnancia habitual al movimiento. Se lo conoce, porque no anda cuatro pasos sin apoyar el hombro en la pared o al quicio de las puertas de su casa. Siempre tiene sueño y bosteza.
El poltrón a apoltronado es el que, por temperamento, por achaques o por edad, se mueve con pena. No se arrima a los quicios ni a las paredes, directamente se sienta con la mayor comodidad, dando su nombre a la silla poltrona.
El holgazán evita el trabajo cuando puede y mira con avidez la hora, para saber cuándo llega el momento de holgar.
El vago no hace ni mira nada. La vagancia es profesión. De vago viene vagabundo que es el hombre que, sin oficio ni beneficio, pasa la vida andando de zoca en colodra, para decirlo en términos castizos. El vicio del perezoso es no moverse, el del vago es moverse demasiado, pero sin utilidad ni provecho.
La religión condena al perezoso; la familia sufre al poltrón; la moral pública afrenta al holgazán; la ley tiene sus penas para el vago. Entonces la pereza es un pecado; la poltronería, un achaque; la holgazanería, un vicio; la vagancia, un delito común.
Para corregirse, el perezoso debe volverse diligente; el poltrón, ágil; el holgazán laborioso y el vago debe tomar oficio.
Juan Manuel Aragón
Lunes 4 de mayo del 2026, en Mistol Huajcho. Taloneando el burro.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Cristian Ramón Verduc4 de mayo de 2026 a las 14:46

    Estaba por escribir que me ha gustado, pero tengo pereza...

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