Ir al contenido principal

GUERRA Hamás mata a su propia gente (con vídeo)

Hamás abriendo fuego contra su gente

Militantes del grupo terrorista abrieron fuego contra civiles palestinos que intentaban llegar a los alimentos que distribuye una fundación

En un reciente incidente en Gaza, se informó que militantes de Hamás abrieron fuego contra civiles palestinos que intentaban acceder a alimentos de camiones de ayuda humanitaria. Este suceso, mientras ocurre una grave crisis humanitaria, pone en evidencia una dolorosa contradicción: miembros de Hamás, un grupo que afirma representar los intereses de los palestinos, han atacado a su propia población en un momento de desesperación por hambre. La información refleja la complejidad del conflicto interno en Gaza, pues la lucha por recursos básicos exacerba las tensiones.
El incidente fue cuando miles de palestinos, empujados por el hambre tras semanas de restricciones en la distribución de ayuda, se congregaron cerca de un almacén en la ciudad de Gaza. Los civiles intentaban obtener harina y otros suministros que habían sido confiscados por Hamás. En respuesta, militantes del grupo dispararon contra la multitud, resultando en al menos cinco muertes. Este no es un caso aislado. Hamás ha recurrido a la violencia en múltiples ocasiones para controlar el acceso a la ayuda humanitaria, matando o hiriendo a civiles que intentan reclamar alimentos destinados a ellos.
La situación en Gaza es desesperada. Una combinación de bloqueos, restricciones israelíes y el colapso del orden público ha llevado a la población al borde de la hambruna. Los camiones de ayuda humanitaria, gestionados en parte por la fundación humanitaria Gaza, con respaldo de Estados Unidos e Israel, han enfrentado dificultades para distribuir alimentos de manera efectiva. Según informes de medios como Al Jazeera y Reuters, la distribución de ayuda ha sido caótica, con multitudes desesperadas irrumpiendo en almacenes y enfrentándose a disparos, ya sea de advertencia o directos, por fuerzas israelíes o, en este caso, de Hamás. La Fundación ha negado incidentes en sus centros de distribución, acusando a Hamás de difundir información falsa, pero hay publicaciones que la contradicen, sugiriendo que el grupo ha estado acaparando y controlando la ayuda para su beneficio.
Gazatíes matando gazatíes

La ironía de este incidente radica en que Hamás, que se presenta como defensor de los palestinos contra la ocupación israelí, parece priorizar el control sobre los recursos por encima de las necesidades de su propia gente. Mientras los gazatíes enfrentan una crisis alimentaria sin precedentes, con la Organización de las Naciones Unidas informando niveles catastróficos de hambre, las acciones de Hamás agravan el sufrimiento. Lejos de proteger a los civiles, el grupo ha recurrido a tácticas violentas para mantener su autoridad, incluso a costa de vidas palestinas.
Este comportamiento no solo socava su legitimidad, sino que profundiza la desesperación de una población atrapada entre el conflicto externo con Israel y las luchas internas por el poder y los recursos.
La comunidad internacional ha condenado las restricciones al acceso de ayuda y ha criticado el sistema de distribución de la fundación Gaza por no cumplir con principios humanitarios. Sin embargo, el papel de Hamás en la obstrucción y el robo de ayuda humanitaria sigue siendo un punto ciego en muchos relatos. El incidente subraya la necesidad de una distribución de ayuda transparente y segura, libre de interferencias tanto externas como internas, para evitar que los más vulnerables paguen el precio de las luchas de poder.
Ramírez de Velasco®

Comentarios

  1. Ahí te das cuenta que Hammas es un invento israelí. Gordo ensobrado

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares (últimos siete días)

NOMBRE El que decide no es el padre

Eufemiano y sus mujeres Una madre, una esposa y un cura terminan poniendo un nombre que acompañará toda una vida A último momento decidieron que si era varón se llamaría José Agustín, santo que les recordaba a parientes de ambos lados y, sobre todo, al que ya le estaban debiendo el nombre, porque en ambas familias habían sido muy devotos. También habían pensado cómo ponerle si era mujer, pero no viene al caso. No querían que su niño tuviera un nombre rubio y de ojos azules junto a un apellido morocho y español. Si le digo cuál es la época que más me gusta, le miento, porque en algunas cosas éramos muy crueles y las costumbres se han suavizado mucho, aunque ahora también haya cada cosa que a uno lo obliga a pensar en volver el reloj para atrás. No diga nada, ya sé que es imposible. Cuando nació, el 26 de abril de 1962, el hombre se fue al Registro Civil a anotarlo. Antes pasó por lo de su madre. “¿Cómo le van a poner?”, le preguntó. “José Agustín”. Pícara la vieja, le sugirió: “¿Por qué...

FAMILIA La tradición de la Virgen de la Montonera sigue viva en Santiago

María Mercedes Sotelo Se cuenta algo de la tradición de una vieja imagen de la Virgen de la Merced, llamada en Santiago de la Montonera El 26 de abril del 2015 se apagó la vida de María Mercedes Sotelo y su muerte pasó inadvertida también para algunos vecinos, que días después supieron de su fallecimiento. Era la cuidadora de la Virgen de la Montonera, antiquísima imagen de la Virgen de la Merced, custodiada en una pequeña capillita de estilo neocolonial, ubicada en Catamarca y 24 de Setiembre, en la capital de los santiagueños. Se cuenta que la Montonera le debe su nombre a que Antonino Taboada, puso bajo su protección las tropas que volvieron de la batalla del Pozo de Vargas, en abril de 1867. María Mercedes había recibido el mandato de la custodia de la imagen, de su bisabuela, Petronila Sotelo, bisnieta a su vez de la primera propietaria, Petronila Díaz, que a su muerte la dejó a su nuera Gertrudis Orellana de Sotelo. Agustín Chazarreta, hijo de don Andrés, el patriarca del folklor...

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...