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1967 ALMANAQUE MUNDIAL Svetlana

Padre e hija

El 6 de marzo de 1967 la hija Stalin, Svetlana Iósifovna Alilúyeva, pide asilo político en los Estados Unidos

El 6 de marzo de 1967 Svetlana Iósifovna Alilúyeva, traductora y filóloga soviética, hija de Iósif Vissariónovich Dzhugashvili —conocido como Stalin— pidió asilo político en los Estados Unidos. Había nacido el 28 de febrero de 1926 en Moscú, en el seno de la dirigencia máxima de la Unión Soviética. Hija del líder soviético y de Nadezhda Serguéievna Alilúyeva, quien se suicidó en 1932, creció bajo estricta vigilancia del aparato estatal. Su pedido de asilo, presentado en Nueva Delhi ante autoridades diplomáticas norteamericanas, tuvo impacto mundial en plena Guerra Fría.
Luego de la muerte de su padre en 1953, permaneció en la Unión Soviética y trabajó como traductora y profesora. Mantuvo relaciones sentimentales que fueron observadas y, en algunos casos, objetadas por el poder político. Una de ellas, con el intelectual indio Brajesh Singh, resultó decisiva en su posterior salida del país.
En 1966 obtuvo autorización para viajar a la India para esparcir las cenizas de Singh, fallecido en Moscú. Durante su estadía en Nueva Delhi tomó contacto con funcionarios de la embajada de los Estados Unidos y expresó su voluntad de no regresar a la Unión Soviética.
El 6 de marzo de 1967 se presentó en la sede diplomática norteamericana y formalizó su pedido de asilo. Las autoridades organizaron su salida de la India con discreción y la trasladaron primero a Roma y luego a Suiza, antes de su llegada definitiva a territorio norteamericano.
La noticia provocó una inmediata reacción del gobierno de la Unión Soviética, que la acusó de traición y minimizó el episodio en la prensa oficial. En Occidente, en cambio, el hecho fue interpretado como un golpe simbólico al régimen que había encabezado su padre.
Instalada en los Estados Unidos, ofreció conferencias de prensa y comenzó a trabajar en sus memorias. En 1967 publicó “Twenty Letters to a Friend”, libro en el que relató aspectos íntimos de la vida familiar en el Kremlin y reflexionó sobre la figura paterna.
La obra se convirtió en un éxito editorial y fue traducida a numerosos idiomas. En sus páginas describió el clima de temor que rodeaba al poder soviético y la compleja relación que mantuvo con Stalin, marcada por afecto filial y distancia política.
Con el tiempo adoptó el nombre de Lana Peters y obtuvo la ciudadanía norteamericana en 1978. Su vida posterior estuvo signada por mudanzas frecuentes, cambios de residencia y vínculos personales inestables, lejos del aparato estatal que había marcado su infancia.
En 1984 regresó brevemente a la Unión Soviética junto a una de sus hijas, pero volvió a salir del país dos años después. Durante las décadas siguientes residió en el Reino Unido y nuevamente en Estados Unidos, manteniendo bajo perfil público.
Murió el 22 de noviembre del 2011 en Richland Center, Wisconsin, a los 85 años. Sus archivos personales, correspondencia y manuscritos fueron objeto de interés académico y periodístico, mientras distintas biografías documentaron su itinerario vital desde el Kremlin hasta el exilio voluntario iniciado aquel 6 de marzo de 1967.
Ramírez de Velasco®

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