![]() |
| Ilustración nomás |
Hay juegos para pasar el tiempo, cada uno tiene sus reglas y hay que saber usarlas
A veces con mi chango jugamos a adivinar cómo es la gente que vemos por la calle, qué hace, de dónde será. Nos sentamos en la plaza y analizamos a los que van y vienen.
—¡Allá!, ¿ves esos chicos tomados de la mano?
—Son novios.—Chocolate por la noticia. ¿Son novios de hace mucho o de hace poco?
—Se me hace que están de novios desde hace más de un año.
—No. Se han conocido este fin de semana en un boliche.
—¿Y?
—Ahí se han gustado y por eso se han dado cita en la plaza.
—¿Cuándo se han puesto de novios?
—Recién.—¿Cómo sabes, hijo?
—Porque hace un rato han pasado, él iba hablando mucho, se notaba que ella no lo oía, solamente lo miraba.
—Ah, pero eso es trampa.
—¿Por qué?
—Porque solamente vale la primera impresión. Si miras un buen rato a alguien vas a saber todo.
—No me convence.
—No estamos sentados aquí haciendo de detectives, sino adivinando qué es la gente. A—di—vi—nando, ¿entiendes?
—¿Por qué no vale?
—No es así.
—¿Eso por qué?
—Así cualquiera.
—¡Uy! Mirá aquellos, ¿qué son?
—El viejo es un monstruo disfrazado de padre de esa chica.
—¿Ves?, así hay que jugar.
—Pícaro, lo dices porque él se la está por comer viva.
Juan Manuel Aragón
Miércoles 22 de abril del 2026, en la Costanera. Viendo challuar.
Ramírez de Velasco®


Están medio secos de bolsillos ¿ por qué? si estarían gorditos lo harían tomando algo y no deambulando. Si lo sabrá Pilpinto Santos, un maestro de la carencia.
ResponderEliminar