Ilustración Martha Quiles A veces ando tus pasos Juan sin tierra y sin reloj Juan en la voz de tambores Juan de cuchillos en flor. Te dejaron por herencia una camisa de sol y unos zapatos de viento para correrle al dolor. Juan vino con la cosecha se fue con la inundación nadie supo su apellido ni vos ni yo. Regresaba en cada luna y un día no regresó se metió dentro del monte y esa noche el monte habló. Juan, toda la tierra es tu tierra y todo el sol es tu sol que venga la luna llena para casarse con vos. Que lleguen todos los hombres con sus camisas de sol con sus zapatos de viento con sus cuchillos en flor con sus diez soles alzando este enorme corazón que nunca tuvo apellidos igual que vos. Ramírez de Velasco®
Cuaderno de notas de Santiago del Estero