Ir al contenido principal

1908 CALENDARIO NACIONAL Thorry

Juan Carlos Thorry

El 28 de junio de 1908 nace Juan Carlos Thorry, actor y director de cine

El 28 de junio de 1908 nació José Antonio Torrontegui, en Coronel Pringles, provincia de Buenos Aires. Más conocido como Juan Carlos Thorry, fue un actor y director de cine.
Actuó por primera vez en el colegio San José de Buenos Aires. Formó parte de un grupo de estudiantes, que tocaban jazz, llamado Santa Paula Serenaders, y en 1927 fue cantante de la orquesta de Osvaldo Fresedo y luego de Rudy Ayala.
En 1932 fue parte del grupo de estudiantes Los boys y participó en Mis canciones de 1932, de Enrique Santos Discépolo, cantando y bailando. En 1934 lo llamaron para reemplazar a Carlos Gardel en El caballo del pueblo, de Manuel Romero, su primera cinta.
Además, participó como animador en algunas radios como Belgrano, Splendid y El Mundo, y acompañó en diferentes programas a Niní Marshall. Fue también director en El complejo de Felipe, Escándalo nocturno, Somos todos inquilinos y Pate Katelin en Buenos Aires.
En 1951 se casó con Analía Gadé, y con ella protagonizó Concierto de bastón, Especialista en señoras y Suegra último modelo. Estuvo en 50 películas, entre ellas Radio bar, Dos amigos y un amor, Villa discordia, Cándida, Isabelita y más. Formó dúo con Mirtha Legrand en varias películas como Los martes, orquídeas, La pequeña señora de Pérez, La señora de Pérez se divorcia y El retrato. En Estados Unidos se presentó como cantante en televisión en The Wendy Barrie Show.
En teatro actuó durante algunas temporadas con Gloria Guzmán y con ella filmó Los maderos de San Juan. En Venezuela fue protagonista de la película El demonio es un ángel y debutó como director en la película Yo quiero una mujer así.
Entre las obras de teatro en que participó figuran Mi suegra es una fiera, Los maridos de mamá, Hay que bañar al nene, Petit café, entre otras.
Luego de radicarse en España con su esposa, filmó Irma la dulce. En 1958 se separó de Analía Gadé y viajó a la Argentina, donde se incorporó a la televisión en ciclos como La familia GESA, Doctor Cándido Pérez, señoras, junto a Julia Sandoval y Teresa Blasco. También condujo Grandes valores del tango.
En 1978, en el teatro municipal General San Martín reeditó sus actuaciones en LR1, Radio El Mundo, junto a Niní Marshall. A principios de la década del 80 participó en la comedia musical Chicago, con Nélida Lobato y Ámbar La Fox. En 1985 se casó con Alma Vélez, actriz, con quien luego se radicó en San Antonio de Padua.
En 1986 apareció por última vez en cine en la película Las lobas, de Aníbal Di Salvo. Recibió el Premio Konex - Diploma al Mérito como Actor de Musical en 1991. En 1994 realizó su última actuación en Aprender a volar, por Canal 13.
Durante sus últimos años dirigió, con su esposa, una escuela y una sala de teatro. Falleció a los 91 años el 12 de febrero del 2000 en la residencia geriátrica "San Juan" de San Antonio de Padua a pocos metros de su último domicilio con Alma Vélez su última esposa, con la que convivió sus últimos años.
©Juan Manuel Aragón

Comentarios

Entradas populares (últimos siete días)

DESTINO La mujer equivocada

Mujer bajo la lluvia Un encuentro bajo la lluvia que confunde pasado y presente y deja abierta la duda de si alguna vez se conocieron Cuando la lluvia comenzó a insinuarse, primero pensé en refugiarme en una librería, pero la más cercana estaba a tres cuadras y calculé que no llegaba. Me metí en un bar. Hermoso, me dije, ver la lluvia a través del cristal, tomando un café. Pero, ¿ha visto lo que es el destino? Un instante después, llegó ella, apurada. Cuando dejó el paraguas en su silla, le incliné la cabeza y respondió. Tenía cara conocida. Me fijé que estábamos solos. Me acerqué a su mesa y le pregunté si podía sentarme. Respondió que sí. —¿Cómo andan tus cosas? —Bien, ¿y las tuyas? —respondió. Le conté que andaba de diez, que todo marchaba sobre ruedas, como debe ser. Como suele ocurrir, después de un intercambio de cortesías, nos quedamos callados. Entonces aproveché para preguntarle su nombre, porque no lo recordaba. —Lidia —me dijo y agregó su apellido. —¡Ah!, claro, Lidia —repus...

NARRACIÓN Una conversación interesante

Archivo, ilustración El paso de lo oral a lo escrito hace que se pierdan detalles de una historia que, de otra manera hasta haría reir Introducción. Muchas historias se han perdido para siempre porque viven en cómo las cuentan cuando se juntan los amigos en un bar cualquiera, en un asado, en un velorio. Si se las pasa al papel, se les va la gracia, es imposible transmitirlas con fidelidad, salvo que uno sea un gran escritor. Presencia. Antonio Pereyra y Roberto Llanos eran amigos. Solían juntarse los sábados, bebían y hasta se emborrachaban, pero poquito, no vaya a creer. Cuando se pasaban de copas, no hacían escándalos ni se daban al “tomo y obligo” ni molestaban con paradas de compadrito. Se quedaban en un rincón. De vez en cuando Antonio soltaba una sentencia: "Abril suele ser llovedor", decía. Y Roberto respondía: "Ahá". A eso le llamaban una conversación interesante. Elucidación. La vida ha llevado a que historias que antes eran mechadas con otras para ir dan...

La cogida y la muerte

Ilustración Federico García Lorca A las cinco de la tarde. Eran las cinco en punto de la tarde. Un niño trajo la blanca sábana a las cinco de la tarde. Una espuerta de cal ya prevenida a las cinco de la tarde. Lo demás era muerte y sólo muerte a las cinco de la tarde. El viento se llevó los algodones a las cinco de la tarde. Y el óxido sembró cristal y níquel a las cinco de la tarde. Ya luchan la paloma y el leopardo a las cinco de la tarde. Y un muslo con un asta desolada a las cinco de la tarde. Comenzaron los sones de bordón a las cinco de la tarde. Las campanas de arsénico y el humo a las cinco de la tarde. En las esquinas grupos de silencio a las cinco de la tarde. ¡Y el toro solo corazón arriba! a las cinco de la tarde. Cuando el sudor de nieve fue llegando a las cinco de la tarde cuando la plaza se cubrió de yodo a las cinco de la tarde, la muerte puso huevos en la herida a las cinco de la tarde. A las cinco de la tarde. A las cinco en Punto de la tarde. Un ataúd con ruedas es l...

INTRUSO El invitado que no era

Imagen de ilustración nomás Una noche convertida en pesadilla íntima, con miradas confirmando algo que no cerraba en la escena Una noche un amigo me llevó a un cumpleaños, no conocía a nadie, ni a la dueña de casa ni a los invitados. Por ahí mi amigo enganchó una novia que sabía tener y se mandó a mudar con ella. Quedé sólo con esos perfectos desconocidos. Estábamos en el living y hablaban de sus cosas, de historias, viajes, relaciones que yo no conocía. En eso quise meter un bocadillo sobre algo que había dicho alguno. Apenas terminé de hablar se hizo un silencio sepulcral, todos me miraban. ¡Qué calor! De vez en cuando la dueña de casa me observaba con curiosidad. Se preguntaría quizás quién me había invitado. Cada vez que me miraba, rebuscaba en su memoria a qué hora había entrado, con quién, por qué. Qué hacía ese extraño ahí. Mientras refregaba mi pulgar derecho sobre la palma de la mano izquierda, un tic de cuando estoy nervioso, esperaba que se produjera algo: que cortaran la to...

Pueblo blanco

Ilustración Joan Manuel Serrat Colgado de un barranco Duerme mi pueblo blanco Bajo un cielo que a fuerza De no ver nunca el mar Se olvidó de llorar Por sus callejas de polvo y piedra Por no pasar, ni pasó la guerra Sólo el olvido Camina lento bordeando la cañada Donde no crece una flor Ni trashuma un pastor El sacristán ha visto Hacerse viejo al cura El cura ha visto al cabo Y el cabo al sacristán Y mi pueblo después Vio morir a los tres Y me pregunto pa' qué nacerá gente Si nacer o morir es indiferente De la siega a la siembra Se vive en la taberna Las comadres murmuran Su historia en el umbral De sus casas de cal Y las muchachas hacen bolillos Buscando, ocultas tras los visillos, A ese hombre joven Que, noche a noche, forjaron en su mente. Fuerte pa' ser su señor Tierno para el amor La canción Ellas sueñan con él Y él con irse muy lejos De su pueblo. Y los viejos Sueñan morirse en paz Y morir por morir Quieren morirse al sol La boca abierta al calor, como lagartos Medio ocult...